Té de melón amargo para luchar contra la diabetes y el cáncer

A pesar de ser una opción válida para prevenir los desequilibrios glucémicos, no debemos olvidar que el melón amargo tiene numerosos efectos secundarios, por lo que conviene tomarlo bajo supervisión médica.

El té de melón amargo proviene de una especie de calabaza de origen tropical que a menudo se consume en forma de té. Sus propiedades pueden ayudar a prevenir y combatir diferentes problemas de salud. Este té se ha popularizado en África, Asia y América Latina, ya que se ha encontrado que su consumo frecuente puede reducir los niveles de azúcar en la sangre hasta tal punto que se le ha llegado a llamar la insulina vegetal.

El té de melón amargo ayuda a controlar la diabetes

Se recomienda el consumo del té de melón amargo para tratar o prevenir desequilibrios de azúcar en la sangre como la diabetes debido a su capacidad de reducir la glucemia, es decir, el nivel de azúcar en sangre. Esto es especialmente beneficioso para las personas con diabetes de tipo II, es decir, personas que han desarrollado una resistencia a la insulina.

Los investigadores han determinado que el melón amargo ayuda a mejorar los problemas metabólicos por sus efectos sobre el metabolismo de la glucosa.

Propiedades anticancerígenas del té de melón amargo

Tras varias investigaciones se pudo determinar que este vegetal presenta moléculas con propiedades anticancerígenas que pueden inhibir el crecimiento de células cancerosas.

Según el estudio publicado por la revista Cancer Research, los científicos descubrieron que el extracto de melón amargo tiene la capacidad de inhibir el crecimiento de las células cancerosas gracias a su alto contenido en antioxidantes, que ayudan a proteger las células y reducen los daños causados por los radicales libres.

En otra investigación realizada por la Universidad de Colorado, se administraron dosis de melón amargo a ratones con cáncer y se produjo una reducción del 64% en el tamaño del tumor de páncreas sin ningún tipo de efecto secundario.

Efectos secundarios del té de melón amargo

El té de melón amargo está contraindicado en mujeres embarazadas, ya que algunos de sus componentes pueden provocar estimulación abortiva.

Tomar té de melón amargo por tiempo prolongado puede aumentar el riesgo de desarrollar inflamación del hígado. Aunque el té de melón amargo no daña el tejido del hígado, su consumo frecuente y a largo plazo puede elevar las enzimas hepáticas y derivar en problemas de salud como la aterosclerosis hepática.

Ajo para desintoxicar el hígado.

Otros efectos secundarios más leves pueden incluir náuseas, vómitos, diarrea y úlceras estomacales. Este té puede resultar tóxico para los niños y, en lo posible, debe tomarse bajo supervisión médica. El consumo frecuente de melón amargo también puede provocar latidos irregulares del corazón, dolor de cabeza, disminución de la fertilidad, debilidad muscular o babeo.

¿Cómo preparar té de melón amargo?

El té de melón amargo se puede conseguir en forma de polvo o extracto. Para prepararlo, debes hervir un litro de agua y agregarle una o dos cucharadas de melón amargo en polvo para preparar una infusión. Se deja reposar de 6 a 10 minutos y se consume. Otra opción es adquirirlo en cápsulas.

Otros beneficios del melón amargo

  • El melón amargo es una fuente rica de antioxidantes como alfa-caroteno, beta-caroteno, luteína y zeaxantina. También contiene una buena cantidad de vitamina A que, en conjunto con el resto de antioxidantes, protege al organismo del efecto perjudicial de los radicales libres y previene el envejecimiento prematuro.
  • El consumo de melón amargo también promueve la salud digestiva, ya que estimula la digestión y el peristaltismo intestinal. Por lo tanto, el melón amargo también ayuda a combatir problemas de estreñimiento e indigestión.
  • En la India, el melón amargo también se ha popularizado como tratamiento para combatir infecciones, problemas de la piel e incluso herpes.