Método Kassing o cómo dar el biberón sin perjudicar la lactancia materna

10 junio, 2018
El método Kassing es la alternativa ideal para esas madres que, debido a sus ocupaciones, deben dejar al bebé en una guardería o bajo el cuidado de una niñera. Descubre cuáles son los beneficios de este método.

El método Kassing es una forma de dar el biberón sin que interfiera con la lactancia materna. Al aplicarlo, las posibilidades de que el bebé rechace el pecho de la madre o no tenga una succión adecuada disminuyen casi por completo.

Algunas madres no pueden dar lactancia materna a sus bebés y se ven obligadas a alimentarlos con el biberón. Esto ocurre principalmente cuando el niño es prematuro o necesita consumir algún complemento alimenticio.

También existen mujeres que, por motivos laborales, extraen leche y luego alguien más alimenta al bebé. De igual forma, algunas madres pueden presentar problemas de salud que impiden dar el pecho a su hijo.

El tetero puede confundir a los niños y evitar que tome del seno. Sin embargo, el biberón facilita la obtención del alimento y exige menos esfuerzo para el infante. Esto se debe a que las tetinas son diferentes a los pezones maternos. Los orificios de estas son más grandes y la leche cae por gravedad, por lo tanto, el bebé no tiene que succionar.

El problema que surge con el biberón es que si la mamá desea dar el pecho, el niño no se adapte o tenga dificultad para mamar. Es por esto que la especialista estadounidense en lactancia, Dee Kassing, diseñó un sistema de alimentación con tetero que simula la lactancia materna.

¿Cómo aplicar el método Kassing?

El objetivo del método Kassing es reproducir las características de la lactancia natural y el seno materno, sobre todo en cuanto al esfuerzo que hace el bebé al succionar. De esta manera, se reduce considerablemente los efectos negativos que puede tener el tetero y permite mantener con mayor facilidad, la lactancia materna mixta.

Dar el biberón a tu bebé.

Es necesario mantener al niño semi sentado al momento de alimentarlo con biberón. No se debe imitar la postura de lactancia natural. La tetina que se debe utilizar en este método son las anatómicas, estas son totalmente distintas al pezón. Sus orificios son más grandes y facilitan el trabajo del pequeño a la hora de succionar.

No se trata únicamente de escoger el biberón adecuado para el bebé, también es importante reproducir los estímulos naturales de la lactancia. Es necesario estimular el reflejo de búsqueda tocando las mejillas del niño y su boca para que él busque engancharse al pezón por su cuenta.

Cuando el bebé tiene la boca abierta, hay que dejarlo mamar varias veces manteniendo su tronco en dirección vertical. Así, él hará el esfuerzo para succionar la leche y evitar que caiga directamente en su boca por la gravedad. Asimismo, la madre es quien controla la duración y cantidad de toma del bebé durante la alimentación. Esto se logra tocando sus mejillas y sacando la tetina cada cierto tiempo para iniciar el proceso nuevamente.

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Características adecuadas del biberón

Para poner en práctica el método Kassing, hay que tomar en cuenta las dimensiones y forma de la tetina. Esta debe ser totalmente redonda para asemejar la forma del pezón materno. También tendrá que ser larga, para que pueda tocar el punto en el que se unen el paladar duro con el blando, como ocurre en la lactancia natural. Su base ha de ser estrecha, blanda y de dos centímetros de largo.

Dar el biberón.

La tetina tiene que ser de flujo lento. Con esto, la leche tardará más en fluir y el bebé tendrá que esforzarse como lo haría si tomara pecho. De esta forma tardará más tiempo en terminarse el tetero y su digestión será más pausada.

Es necesario comprar biberones rectos, no curvos. Los rectos hacen que la leche caiga con más dificultad, de esta forma, el bebé tendrá que esforzarse más en mamar y reforzará el estímulo de succión.

Posturas para alimentar al bebé

La finalidad de este método es no sobrealimentar al niño, y que él mismo sea quien regule el flujo de leche en cada toma del biberón. Al momento de alimentarlo, el bebé debe estar semi sentado.

No es recomendable que el niño quede tumbado boca arriba porque así la leche cae por gravedad y el pequeño no realiza ningún tipo de esfuerzo en obtener la leche. Además, en esa posición existen más riesgos de atragantamientos o infecciones de oidos, porque la leche puede entrar por la trompa de eustaquio al oído medio.

Padre dándole el biberón a su bebé.

Lo más importante es que el biberón esté en dirección horizontal, no inclinado. Con el mismo objetivo, que sea el bebé quien succione la leche. Antes de iniciar con la succión, lo ideal es activar el reflejo de búsqueda. No introducir el biberón en la boca del infante directamente. Más bien tocar sus labios y mejillas con la tetina hasta que él busque el chupón y comience a mamar.

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Conclusión

El método Kassing es útil cuando el bebé es prematuro o por recomendación de su pediatra. Requiere de un complemento y sigue una lactancia mixta. También es ideal cuando la mamá tiene heridas o grietas muy dolorosas que no le permiten dar el pecho directamente.

Los especialistas en lactancia señalan que cuando los bebés requieran de suplementos es recomendable que lo consuman a través del biberón. Siempre y cuando la leche que se utilice sea de la madre y no de fórmulas. La leche materna es el alimento ideal para los bebés. Está llena de nutrientes y vitaminas fundamentales para su desarrollo.

Esta forma de alimentar al bebé busca recrear las condiciones naturales de la lactancia. Principalmente, a nivel de estimulación, esfuerzo y enganche, de esta manera el biberón no interferirá con la lactancia mixta. Además, le permitirá regresar a la lactancia materna exclusiva más adelante.

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