Métodos de diagnóstico de fibrilación auricular

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 14 noviembre, 2018
Andrea Flores · 9 enero, 2019
La fibrilación auricular es uno de los tipos de arritmia más frecuentes. Dada su elevada prevalencia es importante saber diagnosticarla.

El diagnóstico de fibrilación auricular se lleva a cabo principalmente mediante electrocardiograma. Desde los centros médicos debe hacerse un estudio muy preciso, ya que son muchos los tipos de arritmias conocidas.

Un diagnóstico adecuado y precoz permitirá sobrellevar mejor la enfermedad, realizando cambios en los hábitos de vida y de alimentación, así como instaurar un tratamiento lo más pronto posible.

Si quieres conocer cuáles son sus posibles causas y métodos de diagnóstico te lo contamos en el siguiente artículo.

¿Qué es la fibrilación auricular?

Recreación digital del corazón.
Las arritmias son cambios en la conducción y contractilidad del corazón que afectan al transporte de la sangre.

Se trata de un término médico que se refiere a un trastorno del corazón. Durante la fibrilación auricular, las señales eléctricas naturales se encuentran alteradas. Generalmente son estos impulsos nerviosos los que controlan los movimientos de contracción y relajación del corazón. Las consecuencias, según el portal especializado Medline Plus, son las siguientes:

«La fibrilación auricular puede conducir a un riesgo mayor de ataque cerebral. En muchos pacientes, también puede provocar dolor en el pecho, ataque al corazón o fallo cardíaco.»

Lo que ocurre es que las aurículas (las cavidades superiores del corazón) se contraen de manera irregular y descoordinada con los ventrículos (las cavidades inferiores de este órgano).

Ver: Desfibrilación y cardioversión eléctrica 

Tipos de fibrilación auricular y grupos de riesgo

Normalmente este trastorno aparece en personas con más de 65 años. Sin embargo, existen casos clínicos que no presentan esta edad. Por otra parte, tiene más incidencia en los hombres que en las mujeres por causas desconocidas. Además, podemos diferenciar entre dos tipos de fibrilación auricular según sus características:

  • Crónica. En este caso, la fibrilación se mantiene en el tiempo y necesita terapia para calmar los síntomas.
  • Paroxística. La alteración aparece de forma casual y los síntomas asociados se solucionan por sí solos.

En cualquier caso, este trastorno puede acarrear graves consecuencias. Entre los riesgos más habituales incluimos infarto cerebral y arritmia o alteración del ritmo cardíaco.

¿Cuáles son las posibles causas de la fibrilación auricular?

Imagen de electrocardiograma e imagen de desfibrilador.
La fibrilación auricular puede aparecer por múltiples causas o desencadenarse tardíamente.

Actualmente, las investigaciones no han podido identificar la causa o desencadenante exacto de este trastorno. Sin embargo, existen una serie de condiciones médicas y riesgos que pueden derivar en el desarrollo de fibrilación auricular. Entre ellas podemos destacar:

  • Cardiopatías o enfermedades que afectan al corazón. Por ejemplo, podemos citar:
    • Pericarditis o inflamación del pericardio (fina capa que envuelve y protege a este órgano).
    • Miocarditis o inflamación del miocardio (músculo cardíaco)
    • Infarto de miocardio
    • Valvulopatías o alteraciones de las válvulas dentro del corazón
    • Daños sufridos durante una intervención quirúrgica de este órgano.
  • Tabaquismo y el consumo de alcohol y/o drogas. También existen medicamentos que pueden provocar daños cardíacos
  • Patologías del sistema respiratorio como es el caso de la EPOC
  • Hipertiroidismo
  • Otras alteraciones como la apnea del sueño

¿Cómo se lleva a cabo el diagnóstico de la fibrilación auricular?

Fonendoscopio sobre electrocardiograma para diagnosticar la fibrilación auricular.
El diagnóstico de fibrilación auricular permite descartar otras posibles arritmias, así como posibles causas.

El equipo médico realizará una serie de pruebas médicas para realizar el diagnóstico de fibrilación auricular. De esta manera son capaces de descartar otras alteraciones con características similares. Entre los métodos de diagnóstico más frecuentes podemos citar:

Electrocardiograma o ECG

En esta prueba se colocan unos dispositivos denominados electrodos sobre el pecho y brazos del paciente. Estos aparatos están diseñados para captar las señales eléctricas que controlan los movimientos del corazón. A continuación, se obtiene una representación gráfica de esos impulsos nerviosos.

Se trata de una de las principales pruebas de diagnóstico de fibrilación auricular. También se puede encontrar en forma de:

  • Monitor Holter. Se trata de un ECG portátil que el paciente que registra la actividad del corazón durante 24 o más horas.
  • Grabador de episodios. En este caso, el paciente activa el aparato cuando padece los síntomas de taquicardia. Así, se obtiene un estudio del momento de la alteración de forma sencilla. A diferencia del Monitor Holter, el estudio se realiza en un plazo de varias semanas e incluso meses.

Descubre: Todo lo que debes saber sobre la toma de ECG

Ecocardiograma

Los especialistas proyectan un conjunto de ondas sonoras a través de un dispositivo (llamado transductor) hacia el pecho del paciente. Las ondas alcanzan el corazón y rebotan escapando de la cavidad torácica. Más tarde, se forma una imagen en vivo del corazón del paciente tras el procesamiento informático.

Este procedimiento recibe el nombre de ecocardiograma transtorácico. Sin embargo, también se puede introducir por la boca del paciente el transductor sujeto a un tubo flexible. Una vez alcanza el esófago, se realiza la prueba y se obtienen detalles más precisos. De esta manera, los especialistas pueden comprobar la estructura de este órgano y la presencia de coágulos en él, siendo una prueba concluyente para el diagnóstico de fibrilación auricular.

Desde Cardioalianza señalan que el Holter o electrocardiografía ambulatoria «Se basa en un electrocardiograma que registra el funcionamiento del corazón durante 24 o 48 horas, mientras se realizan las actividades habituales. Esto permite detectar episodios de FA de corta duración, o que no provoquen síntomas».

Otros métodos

  • Obtención de imágenes internas. Por norma general, se utiliza una radiografía del tórax para comprobar el estado de los pulmones y del corazón.
  • Prueba de esfuerzo o de ejercicio. En ella el paciente realiza una breve actividad física mientras el equipo de especialistas revisa la respuesta cardíaca.
  • Pruebas rutinarias. Generalmente se pide un análisis de sangre para descartar alguna enfermedad subyacente. Por ejemplo, es el caso del hipertiroidismo (elevación de los niveles de hormonas tiroideas en sangre). Asimismo, se pueden llevar a cabo otras pruebas para comprobar si el paciente posee una alteración respiratoria (normalmente, la EPOC).
  • Chasco Ronda, J. (2010). El ecocardiograma. Imagen Diagnostica. https://doi.org/10.1016/S2171-3669(10)70004-4
  • Extramiana, F., Messali, A., Labbé, J.-P., & Leenhardt, A. (2013). Fibrilación auricular. EMC – Tratado de Medicina. https://doi.org/10.1016/S1636-5410(13)65325-8
  • Kirchhof, P., Benussi, S., Kotecha, D., Ahlsson, A., Atar, D., Casadei, B., … Zeppenfeld, K. (2017). Guía ESC 2016 sobre el diagnóstico y tratamiento de la fibrilación auricular, desarrollada en colaboración con la EACTS. Revista Espanola de Cardiologia. https://doi.org/10.1016/j.recesp.2016.11.014
  • Pozas G. (2008). El electrocardiograma y su tecnología. Educación Medica. https://doi.org/Doi 10.1098/Rspb.2003.2365