Métodos para predeterminar el sexo del bebé

Aunque para muchos padres es indiferente el sexo del bebé que quieren tener, a otros les gustaría poder decidir o por lo menos influir. Ni siquiera la fertilización en vitro lo puede determinar al 100%.

Conocer el sexo del bebé genera muchas expectativas. Muchos padres dirán que no les importa cuál será el sexo de su hijo, pero lo cierto es que siempre tienen alguna preferencia o simpatía.

Con una ecografía es posible conocer el sexo del bebé aproximadamente al llegar a la semana 20. El gineco-obstetra podrá decirte con bastante seguridad (aunque siempre puede haber un margen de error) si el bebé en camino tiene pene o vagina.

Pero los padres no siempre quieren esperar hasta la semana 20 para saberlo. Muchas madres y padres quieren saberlo antes. Decidir el sexo del bebé es posible, según los métodos científicos que te explicamos a continuación.

¿Qué dice la genética sobre el sexo del bebé?

El sexo del bebé lo determinan los espermatozoides. Unos espermatozoides contienen el cromosoma X y otros el cromosoma Y. El óvulo es cromosoma X, si se funde con un espermatozoide X, concebirás una hermosa nena. Si se une con un cromosoma Y, será un príncipe el que llegue a tu vida,

En la carrera por llegar al óvulo, los espermatozoides Y son más rápidos que los X. Son los primeros en llegar y fecundarán un varón si el óvulo lo está esperando. Pero si la mujer no ha ovulado, mueren pronto y no logran la fusión.

En cambio los espermatozoides X son más lentos, pierden la carrera con los Y por alcanzar el óvulo. Pero como son más resistentes, si la mujer no ha ovulado los espermatozoides X pueden resistir hasta que el óvulo sea expulsado para fecundarlo.

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¿Puedo programar el sexo del bebé?

Si una mujer quiere programar el sexo del bebé, bastaría con conocer bien su ciclo menstrual. Así hará coincidir el día de su ovulación con las relaciones sexuales. Eso es lo que plantean los doctores Landrum Shettles y David Rorvik, en su libro “Cómo elegir el sexo de tu bebé”.

Si se quiere tener un hijo se deberá tener relaciones sexuales el día de la ovulación, o 12 horas antes. El día de la ovulación, el ambiente de la vagina y del cuello del útero es más favorable para la llegada de los rápidos espermatozoides Y.

Si quieres tener una nena, deberías hacer el amor uno o dos días antes de la ovulación. Los frágiles espermatozoides Y mueren y los resistentes espermatozoides X, llegan a las trompas de Falopio y esperan por el arribo del óvulo.

¿Solo el espermatozoide es determinante?

Para la bioquímica Adriana Baretta, el sexo del bebé no solamente depende de la carga X o Y que tengan los espermatozoides. La alcalinidad o acidez del moco cervical también es un factor importante.

En su libro “¿Niño o niña? Ya puedes elegir”, la investigadora argentina señala que la incorporación de ciertos minerales en la dieta de la mujer determina el sexo de su descendencia.

Una alimentación que promueva un moco cervical más cristalino y acuoso en los días fértiles, favorecerá que llegue un espermatozoide Y. En cambio, un moco cervical más ácido permite que los espermatozoides X tengan probabilidades de fecundar el óvulo.

Para tener un bebé varón, la mujer deberá incluir en su dieta alimentos ricos en sodio y potasio para hacer más alcalino el moco cervical. Las que quieran tener una beba deben lograr un PH más ácido, razón por la cual deben incorporar calcio y magnesio en su alimentación.

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¿Son confiables estos métodos?

Ninguno de los métodos descritos puede garantizar un 100% de efectividad para predecir el sexo del bebé. Aun cuando los científicos que los promueven afirma que son altas las probabilidades.

El método de Shettles y Rorvik depende de determinar el día de la ovulación y no toma en cuenta el PH del moco cervical. Salvo que tengas un ciclo menstrual regular, conocer el día exacto de la ovulación tiene sus imprecisiones.

Asimismo, deberás programar las relaciones sexuales a un punto en el que puedes restar espontaneidad al encuentro. Ello puede afectar negativamente la capacidad eyaculatoria de tu pareja. Ya sabemos que sin espermatozoides no hay fecundación.

Aunque el método Baretta garantiza de 87 a 98% de probabilidades de tener un bebé con el sexo que deseas, no toma en cuenta aspectos externos a la dieta. El consumo de medicamentos, la existencia de patologías o la influencia de factores ambientales también pueden alterar el PH del modo cervical.

En resumen

Es importante no exagerar las expectativas en relación a las probabilidades de predeterminar el sexo de tu bebé.  Los métodos que hemos descrito hicieron un estudio exhaustivo de las múltiples variables que participan en el milagro de concebir una vida. Pero sus planteamientos tienen márgenes de error.

Sea niño o sea niña, puedes estar segura de que ese bebé llegará a tu vida para transformarla totalmente. El día que esté en tus brazos será de los más felices de tu vida. Bien sea que esté vestido de rosa o de azul.