Mi familia es la que hace que todo valga la pena

Nuestra familia no se limita a aquellos a los que nos une un vínculo de sangre, sino que pueden ser también aquellos amigos que nos rodean y siempre están ahí

Mi familia es la que hace que todo valga la pena, cada esfuerzo, cada renuncia y cada paso que doy en mi vida.

Ahora bien, también tengo claro que “familia” es también la gente que yo elijo porque, en ocasiones, el auténtico vínculo no lo hace la sangre, sino el verdadero afecto.

Todos tenemos muy claro que no es fácil sentirnos unidos y amar a todos los miembros de nuestra familia. Podríamos decir, casi a modo de metáfora, que llegamos a este mundo como caídos por una chimenea. Nadie puede elegir a su padre, a su madre, a sus hermanos

Por ello, quien viva con plenitud todas esas relaciones de forma positiva cuenta con un auténtico tesoro. Ahora bien, el mantener una relación fría o complicada con algunos familiares no nos excluye para crear “la nuestra propia”. La que tienes con tu pareja, o incluso con tus amigos.

La familia es la gente que yo elijo

familia

Hay quien tiene la idea de que ser familia es algo “sagrado”. Un vínculo que nadie puede romper o, más aún, desobedecer. No es lo adecuado. La auténtica familia es la que se concibe desde el corazón, la que ofrece reconocimiento, atención y lealtad.

Te recomendamos leer 5 modos de frenar las relaciones tóxicas en la familia

Son muchas las personas que no disponen de un vínculo sólido ni feliz con su familia. Ya sea por que sufrieron maltratos, o porque la educación no fue la más apropiada, se han decidido por dejar un espacio “higiénico” y necesario con tal de liberarse.

De avanzar en equilibrio libres de esos vínculos que les hicieron más daño que bienestar.

  • No por ello, no por haber dejado a un lado a parte de nuestra familia hemos perdido nuestra capacidad para crear nuevas relaciones a las que considerar de igual modo.
  • Llamamos familia a toda persona capaz de favorecer nuestro crecimiento personal, emocional y afectivo.
  • Familia no son solo los padres, madres, hermanos, tíos o abuelos. Podemos considerar familia a esos amigos que siempre estuvieron con nosotros, que nos han apoyado en cada paso y que dieron aliento a nuestros temores, felicidad a nuestras tristezas y luz a nuestras oscuridades.
  • Familia es toda persona a quien tú desees incluir no solo en tu vida, sino en tu corazón. Es algo que va más allá de la sangre y que trasciende el vínculo generacional o nuestro árbol de raíces.

En ocasiones, dado nuestro pasado, no tenemos más remedio que crear nuevas “raíces”, y no por ello sentirnos mal por ello.

Mi familia ofrece aliento a mi existencia

No hay nada tan significativo, íntegro y satisfactorio que contar con una familia a la que amamos, en la que nos sentimos bien y somos felices.

Contar con unos padres que supieron criarnos es algo que nos ofreció seguridad, tener a una pareja que nos ama y respeta nos da raíces, y tener hijos nos ofrece esperanza, futuro. Nos hace sentirnos completos.

Sin duda, todo ello se alza como el pilar más fuerte de nuestra vida, el aliento que debe darnos fuerzas cada día.

  • Una familia feliz y leal es la que nos permite ser nosotros mismos en cada momento. Son personas que no nos juzgan por nuestros actos y forma de pensar.
  • Una familia saludable es la que no “ahoga”, la que no tiene necesidad de controlarnos y nos ofrece espacios propios para ser nosotros mismos.
  • No importa que a día de hoy no sientas aún que “no cuentas con una auténtica familia”. El error lo tenemos a veces al pensar que estamos obligados moral y emocionalmente a unos padres que, por ejemplo, siempre han tenido la habilidad de hacernos daño.

Descubre también qué hacer para mantener la familia unida

Encontrarás a otras personas lejos de ese espacio primario que es la familia de sangre, donde sin lugar a dudas darás con amigos, con nuevas parejas. Y esa será la auténtica familia, la que nace del corazón.

Ahora bien, para conseguirlo debemos salir de nuestra zona de confort y priorizarnos.

familia 3

Dentro de la familia, son sin duda nuestros hijos nuestros auténticos referentes, aquellos a los que atender, cuidar y orientar para que, el día de mañana, se conviertan en adultos felices. Ser familia también implica no solo unos derechos, sino también unas responsabilidades:

  • Debemos cuidar a la familia como parte de nosotros mismos. Son las personas que has elegido, las que de verdad dan sentido a tu existencia, y no importa que sean solo 4 o 5, que se limite a tu pareja, una madre, un hermano y a tus hijos.

Lee también ser madre es tener el corazón fuera del cuerpo

  • A quien ames, atiende. A quien valores como importante, escucha, perdona y cuida cada día. Seguro que ellos también lo hacen por ti. La vida es muy corta para focalizar nuestra atención en otras cosas, en preocupaciones, en acumular dinero o bienes materiales.

La auténtica vida se inscribe en las personas que amas y se disfruta en los pequeños detalles cotidianos que dan sentido a tu existencia. Ahí donde tu familia es siempre la protagonista. ¡No lo olvides!

Te puede gustar