Mi hijo juega como si fuera del otro sexo: ¿qué significa?

Según las convenciones sociales los niños juegan con coches y las niñas con muñecas. No obstante, hay niños que al jugar tienen otras preferencias, lo que no tiene que interpretarse como problemas con la identidad sexual.

Lo usual es ver a los niños jugando con coches o al fútbol, y que las niñas jueguen con muñecas o a arreglarse como mamá. Es lo que esperamos cuando desde que son bebés y los vestimos a ellos de azul y a ellas de rosa. Sin embargo, si vemos a nuestro hijo jugar como si fuera del otro sexo, se encienden las alarmas.

La sexualidad infantil se expresa desde los primeros años de vida. Sienten curiosidad por descubrir y observar sus cuerpos. Los niños usan el juego para explorar e imitar las conductas que ven a su alrededor. Se identifican con mamá o con papá, dependiendo de su sexo.

Los adultos, cuando vemos a un niño o a una niña jugar como si fuera del otro sexo, solemos tener interpretaciones propias de adultos, pero que no necesariamente se corresponden con el desarrollo de la identidad sexual de los niños, que tienen una curiosidad innata por conocer.

El juego y la identidad de género

Ballet

Los niños comienzan a definir su identidad de género desde los 18 a 36 meses hasta los 7 a 8 años, aproximadamente. Son muchos las factores que intervendrán en ese proceso.

La mayoría de los niños y niñas se interesan por actividades y preferencia que son típicas de su género. Las conductas típicas de varones se encuentran predominantemente en los niños y las conductas típicamente femeninas se ven en las niñas.

Ellos disfrutan del juego más activos, incluso bruscos, se identifican con héroes varones y juegan con otros niños. Entre tanto, ellas prefieren actividades más calmadas como jugar con muñecas y pretender ser como mamá; preferirán jugar con otras niñas cuando están en el parque o la escuela.

Desde muy temprana edad, los niños se identifican con lo que se espera de ellos en relación con lo que es la conducta apropiada para su género. El rol orientador de los padres es, sin duda, determinante en esa relación que los niños establecen con su género.

Mi hijo o hija juega como si fuera del otro sexo

Sin embargo, hay niños o niñas que optan por comportarse de forma distinta a la que se espera de su género. Un niño o una niña que juega como si fuera del otro sexo nos llama la atención, mucho más si se trata de nuestro hijo o hija. Ello no necesariamente tiene que significar que hay algún problema con su identidad sexual.

Un niño que se identifica como varón puede preferir quedarse con sus amigas a la hora del receso escolar, antes que irse a jugar al fútbol con los demás niños. Es un niño que prefiere no participar en la brusquedad de un juego de contacto como el fútbol.

Asimismo, una niña que se identifica como niña puede sentirse más atraída por los juegos más activos de los varones, como el fútbol o la bicicleta, que en los típicos juegos plácidos de muñecas o princesas.

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El significado de jugar como si fuera del otro sexo

Los padres no tendrían que preocuparse por identificar si hay un significado más allá en el hecho de que tu niño o tu niña quiera jugar como si fuera del otro sexo. Eso no tiene que ver con su futura orientación sexual. Sin embargo, nos preocupamos en exceso porque nos dejamos llevar por prejuicios sociales.

En la infancia, el juego simbólico o de roles les permite a niños y niñas poner en práctica sus habilidades sociales, lo que es muy útil para su futuro, así como desarrollar la inteligencia, la imaginación y la creatividad. Estos juegos suelen durar un tiempo determinado y luego los mismos niños pueden interesarse en otros juegos.

Como padres debemos evitar estereotipar el juego, que es la actividad más importante de los niños. Tu hijo o hija no está haciendo nada “malo” al jugar juegos que son generalmente preferidos por los niños del sexo opuesto: puede ser solo parte de su personalidad.

Si tu hijo no ha dado muestras de que tiene dudas sobre cuál es su identidad sexual, lo mejor que podemos hacer es respetar sus preferencias a la hora de jugar.

Niño pequeño jugando.

Cómo saber si mi hijo se identifica con el otro sexo

Si nos preocupa e incomoda ver a nuestro hijo o hija jugar como si fuera del otro sexo, antes de presionarles a que jueguen con las opciones que consideramos apropiadas para su género, debemos consultar primero con su pediatra y luego con un psicólogo infantil.

Cuando un niño o niña manifiesta reiteradamente alguno de los siguientes rasgos, solo un especialista en psicología infantil podría determinar si hay algún trastorno en la identidad sexual, una variante de género o en la orientación sexual:

  • El niño insiste en ser del sexo opuesto.
  • Los niños tienen preferencia por usar la ropa del sexo contrario.
  • Hay preferencias marcadas y persistentes por el rol del otro sexo.
  • Hay un deseo intenso de participar en los juegos y en los pasatiempos propios del sexo opuesto.
  • El niño insiste en compartir tiempo con niños del sexo contrario.

Los especialistas nos darán la mejor orientación para aclarar si se trata solo de una simple fase normal del juego o si hay algún problema con la identidad sexual de nuestro hijo o hija que amerite una intervención psicológica, tanto para el niño o la niña como para su entorno familiar.