Mi hijo no me escucha

Muchos niños no hacen caso a sus padres cuando les están hablando. Tranquila, te enseñamos cómo puedes hacer que te obedezca.

Esta es una frase común en las madre: “mi hijo no me escucha”. Es la típica frase de una mamá que ha intentado todo para comunicarse efectivamente con su niño y no lo ha logrado. Sin embargo, esto no es el fin del mundo.

Puedes lograr una buena comunicación con tu hijo, pero debes analizar cómo lo haces para determinar en qué estás fallando y así mejorar. De esta manera, no solo tu hijo te escuchará, sino también tú lo escucharás a él.

Es completamente normal que los niños, sobre todo, cuando están pequeños, no quieran escuchar. Esto se debe a múltiples factores. Uno de ellos es que puede que tu hijo esté muy concentrado en sus actividades y no te preste atención. Cuando sucede esto, lo mejor es que te acerques y de manera amena le pidas que te regale unos minutos de su tiempo para conversar.

Otro factor que influye, eres tú.  Recuerda que tú eres su principal referente, por lo tanto, si él te habla y no lo escuchas, o si tu hijo constantemente ruega por tu atención, algo está fallando. Si tú no lo escuchas, no esperes que él lo haga. Lo primero que debes hacer es reforzar la comunicación madre e hijo y darle el ejemplo.

Importancia de la comunicación madre e hijo

Si ya estás cansada de decir: “mi hijo no me escucha”, sigue leyendo. La comunicación es la base de todas las relaciones. Es sumamente importante que exista una buena comunicación entre tu hijo y tú. Seguramente, has pensado en más de una oportunidad que tu hijo no te cuenta sus cosas. Te recomiendo que para que tu hijo te cuente sus problemas, también le cuentes los tuyos.

Hijo rebelde con su madre.

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Si desde pequeño creas un ambiente de confianza, en el que todos los miembros de la familia puedan hablar y contar lo que les ha sucedido en el día, reforzarás la comunicación en el hogar. Si estableces este hábito desde muy temprana edad, cuando el niño entre a la etapa de la adolescencia, le saldrá de manera natural.

Mantener la conexión con tu hijo mejora mucho la relación familiar.  Hay muchos aspectos que hacen que las relaciones fluyan con normalidad, pero estar conectados es fundamental.

Mi hijo no me escucha: ¿qué estoy haciendo mal?

El problema radica en que, generalmente, expresas las ideas como lo hicieron tus padres. Sin embargo, el pequeño que tienes en frente pertenece a otra generación, con hábitos y costumbres distintas, por ende, recibe los mensajes de manera diferente. Que tu hijo aprenda a escucharte dependerá de dos aspectos fundamentales: cómo emites el mensaje y cómo tu pequeño lo recibe.

No es complicado lograr que tu hijo te preste atención. Pero debes tener en cuenta que esto no se logra de un día para otro. La paciencia y la constancia deben ser claves en este proceso.

1. Mi hijo no me presta atención

Por más que lo consideres apático, debes entender que las razones por las cuales tu hijo no te escucha no son siempre las mismas. A veces, tú les das una orden y ellos la oyen, pero simulan que no te han prestado atención. Esto es un acto de desobediencia.

Niña desobediente que no escucha a su madre.

Pero en otros casos, puede que él esté concentrado haciendo su actividad favorita y su atención se centre en una sola cosa, dejando en segundo plano tus indicaciones. Así que primero identifica la causa de su falta de atención y luego actúa en función a ello.

2. Mi hijo no me escucha aunque le repita las cosas

Debes saber y entender que no hay cosa más tediosa para tus hijos que una orden repetitiva. El niño no se sentirá motivado porque ha escuchado tantas veces lo mismo. Por el contrario, las cosas nuevas siempre sorprenden.

Si eres innovadora y creativa al mandar  a tu hijo a hacer algo, entonces tendrás una nueva oportunidad de que tu mensaje sea escuchado. Cambia el contenido, las palabras y la manera de expresarte. De esta forma, no aburrirás a tu hijo y te obedecerá con mayor facilidad.

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3. Mi hijo no me escucha cuando le grito

El grito es sinónimo de desesperación y falta de paciencia. Los niños son muy astutos y cuando ven en ti esta reacción, comprenden con facilidad que han logrado sacarte de tus casillas. Como madre, lo peor que puedes hacer en situaciones que se escapan de tus manos es perder el control.

Madre enfadada.

Con alzar la voz solo transmites que estás molesto. Este no es el mensaje que le quieres transmitir a tu pequeño. A pesar de tu molestia, debes hacerle saber qué hizo mal y de qué manera ambos pueden hacer las cosas mejor.

4. Mi hijo se molesta por cualquier cosa que le diga

Debes aprender a comunicarte. Identifica las palabras que a tu niño le agrada. No es hablar por hablar, es saber cómo decir ciertas cosas para que generen una acción positiva en tu hijo. Pero la comunicación emocional tiene sus límites. No seas de esas mamás que le hablan todo el tiempo a su hijo como si fuese un bebé. Él es una persona que crece día a día y debe asumir responsabilidades.

Conclusión

Ya no dirás más: “mi hijo no me escucha”. Hacer que tu hijo te escuche y te preste atención no es complicado. Debes entender que la educación que le des a esta edad será la base de toda su vida. Si le enseñas a escuchar y a saber comunicarse efectivamente, es mucho más sencillo que la relación madre e hijo sea estable y fuerte. Recuerda que tú también debes escucharlo a él.