Microbioma de la piel: ¿por qué es tan importante?

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
El microbioma de la piel se ha vuelto un tema relevante en la dermatología y la inmunología. Este grupo de bacterias del cuerpo humano funciona como parte de la barrera defensiva del organismo, protegiendo de las agresiones externas.
 

El microbioma de la piel es un concepto que cada vez se estudia más entre los dermatólogos, y también entre los inmunólogos. No debemos confundir el microbioma con la microbiota intestinal, que siendo similar, no es lo mismo.

Cuando nos referimos a una microbiota, estamos hablando de microorganismos que viven en otro organismo mayor. Tenemos como ejemplo al grupo de microbios que habitan el intestino humano. Pero otro concepto es el microbioma, que incluye a los microorganismos más su información genética.

Así, el microbioma de la piel es el conjunto de microorganismos y de material genético de los mismos, que se encuentra habitualmente en nuestro tejido cutáneo. Porque, aunque no lo sospechemos, en la piel viven bacterias y hongos todo el tiempo, sin causar enfermedad.

Se habla de que el microbioma de la piel es muy grande, llegando a pesar –si pudiésemos pesarlo- hasta la mitad de nuestra masa corporal –incluida la piel misma. Ese volumen funciona como barrera defensiva frente al exterior.

¿Cómo es la piel?

Para muchos, el microbioma es parte de la definición de piel. Se asume que no podemos existir sin tener esos microorganismos viviendo allí y que, por ende, el concepto de piel los incluye.

La piel es parte de un sistema llamado tegumentario. Aquí incluimos la piel, las faneras, las glándulas y parte de las mucosas que se prolongan desde la piel hacia dentro de las cavidades.

Una función clave de la piel es la protección. En realidad, es la primera barrera física e inmunológica de la que dispone el organismo para detener el avance de infecciones y agentes externos nocivos.

 

Como barrera física, se interpone con el exterior, y como barrera inmunológica contabilizamos múltiples células de defensa que se distribuyen a lo largo y ancho del tejido cutáneo.

La regulación de la homeostasis también encuentra en la piel un órgano necesario y vital. Para mantener la temperatura corporal, por ejemplo, requerimos que la piel realice los intercambios de frío y calor necesarios. Al mismo tiempo, sustancias y hormonas deben pasar por la piel para volverse activas, como la vitamina D.

Piel de mujer
La piel es parte del sistema inmune, ya que es una barrera física frente a los agentes externos.

Sigue leyendo: El sistema inmune: nuestro ejército contra las enfermedades

Las funciones del microbioma de la piel

En el principio del artículo adelantamos que el microbioma de la piel es parte del sistema inmunológico. El conjunto de microorganismos que habita la piel contribuye a las funciones de barrera de la misma.

Del mismo modo, este hábitat que crean las bacterias y hongos comunes, repelen a otros agentes externos nocivos que quisieran instalarse allí. Si una bacteria patógena quiere invadir la piel, primero tiene que establecer una competencia con las bacterias que están de manera previa.

 

El microbioma de la piel tiene su propio pH, es decir, trabaja a una cierta acidez que determina la acidez cutánea. Ese valor de pH es inmunológico también, y sirve para crear ambientes inhóspitos a ciertos microbios.

Otra función es cicatrizante y reparadora. Cuando aparecen lesiones cutáneas, la curación dependerá en parte de la salud del microbioma, el cual contribuirá a que el proceso de la cicatriz se realice de la mejor manera posible. La inflamación sucederá controlada si los microorganismos cutáneos están en armonía.

Microbioma de la piel
El microbioma de la piel cumple varias funciones importantes. Entre estas están la de prevenir infecciones y reparar.

Descubre más: Así influye la alimentación en la piel

Cada parte de la piel tiene su microbioma

Algunos estudios científicos en el mundo buscaron catalogar el microbioma de la piel para saber, con cierta exactitud, qué microorganismos habitan cada región del cuerpo. Los hallazgos apuntan a que cada región de la piel cuenta con su propio microbioma.

A pesar de las diferencias entre sí, las regiones son bastante estables a lo largo del tiempo. Esto quiere decir que las bacterias del rostro, por ejemplo, tienden a ser las mismas tras el paso de los años, aunque nos enfrentemos a diversas condiciones.

 

Las zonas que más mantienen sus poblaciones son las regiones grasas de la piel. Un lugar muy estable en población bacteriana es el conducto auditivo externo, que también posee hongos como habitantes habituales.

Al contrario, las regiones húmedas son más inestables. En los pies hay cambios del microbioma que no se registran en otras partes similares, como las manos. La explicación reside en la acumulación de humedad, el cual es un factor fundamental de crecimiento y desarrollo de microbios.

El microbioma de la piel es clave

Todos tenemos un microbioma de la piel. No es malo, sino todo lo contrario: necesario. Gracias a estos organismos microscópicos nos evitamos enfermedades que podrían complicar nuestra existencia. Debemos entender que el cuidado de la piel repercutirá en el cuidado de este hábitat y, por extensión, mejorará nuestras defensas.

 
  • Ríos-Yuil, José Manuel. "La piel como un ecosistema: importancia del microbioma cutáneo." Revista Médica de Panamá-ISSN 2412-642X 34.3 (2014): 30-35.
  • Lázaro ML. Principios básicos de la Microbiótica. En: Lázaro LA., coordinador. Microbiota: Nutrición simbiótica y microorganismos regeneradores. Madrid: Integralia SL; 2014. p. 188.
  • Prieto, JM Rumbo, Luis Arantón Areosa, and Juan Santiago Cortizas Rey. "Mapa microbiano de la piel humana: conociendo a nuestros huéspedes." Enfermería Dermatológica 12.34 (2018): 18-22.