Midazolam: qué es y cómo actúa

19 enero, 2018
Benzodiazepina de acción muy corta, el midazolam es un ansiolítico útil también como sedante. Su uso excesivo puede generar dependencia.

El midazolam es un fármaco que pertenece a la extensa familia de las benzodiazepinas. En la actualidad, este tipo de fármacos se utilizan para tratar los estados de ansiedad pues presentan acciones ansiolíticas, sedantes y relajantes musculares.

Las benzodiazepinas actúan sobre los receptores de GABA, un neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central. El GABA se caracteriza por tener un efecto tranquilizante sobre el organismo, disminuyendo el estrés y la activación del mismo.

Las benzodiazepinas lo que hacen es potenciar la acción del GABA, incrementando la sedación y ayudando a eliminar los estados de ansiedad.

¿Qué características presenta el midazolam?

Qué características presenta el midazolam

El midazolam es una benzodiazepina de semivida muy corta. Esto quiere decir que el tiempo que permanece en el organismo cumpliendo sus funciones es escaso (menos de 6 horas). Por ello se utiliza muchas veces para inducir la anestesia pero de manera de intravenosa.

En estos casos es importante administrar el midazolam con cuidado y lentamente para evitar la aparición de efectos adversos. Deben tenerse en cuenta:

  • Las necesidades clínicas.
  • El estado físico del paciente.
  • La edad.
  • Otros fármacos que el paciente pueda estar tomando.

Al igual que el resto de las benzodiazepinas tiene una fuerte acción ansiolítica que es útil para el manejo de la ansiedad. El midazolam reduce el tiempo de aparición del sueño, aumenta su duración y disminuye el número de interrupciones nocturnas (desvelos).

Además, también constituye una opción valiosa en diversas terapias pues goza de efectos hipnóticos, anticonvulsionantes y relajantes musculares.

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Reacciones adversas del midazolam

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En general, las benzodiazepinas son fármacos bien tolerados y seguros. Los problemas aparecen cuando se toman durante periodos de tiempo que superen los tres meses.

De esta manera, el midazolam es un fármaco que debe usarse siempre con cuidado. Es capaz de atravesar la barrera placentaria y una parte puede excretarse en la leche materna por lo que debe tenerse cuidado especial en mujeres embarazadas. Algunos de los efectos adversos que aparecen más frecuentemente tras la administración de midazolam son los siguientes:

  • Náuseas, vómitos y sarpullidos.
  • Agitación e intranquilidad.
  • Temblores o rigidez.
  • Agresividad.
  • Somnolencia, confusión, amnesia y deterioro de la coordinación.

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Tolerancia y dependencia de las benzodiazepinas

Tolerancia y dependencia de las benzodiazepinas

El midazolam, al igual que el resto de las benzodiazepinas, da lugar a tolerancia y dependencia. Esto quiere decir que cada vez va siendo necesaria la administración de una dosis superior del fármaco para conseguir el efecto deseado.

Además, la fuerte dependencia que aparece hace que con el tiempo el paciente no sea capaz de conciliar el sueño sin el uso de este fármaco. Se recomienda retirar gradualmente las benzodiazepinas, disminuyendo poco a poco la dosis.

El cese brusco del tratamiento con midazolam después de semanas o meses causa un efecto rebote de la ansiedad, temblores e incluso mareos y alteraciones del sueño. Es por esto que siempre debe avisarse al médico cuando se desee dejar de tomar este fármaco.

¿Cómo dejar el tratamiento con benzodiazepinas?

Antes de reducir o suspender la administración de este tipo de medicamentos debe de hablarlo previamente con su médico. Este paso es muy importante porque será él quien le ayude a elegir la forma de llevarlo a cabo o las alternativas a las que puede recurrir para conseguirlo. Una vez consensuado con su médico, algunas de las puntualizaciones a tener en cuenta son las siguientes:

  • Busque un apoyo psicológico adecuado.
  • Debe tener confianza en que lo va a conseguir, tratando de mantener un estado de ánimo positivo.
  • Llevar a cabo siempre una retirada lenta y gradual del medicamento. Este aspecto varía completamente de una persona a otra.
  • Cambiar a una benzodiazepina de larga duración como el diazepam. Este hecho permitirá que la reducción del medicamento en el organismo sea mucho más gradual.
  • Una vez esté avanzado el proceso puede intentarse la sustitución paulatina por otras sustancias que causen menos dependencia como puede ser la valeriana o la melatonina.
Marcos Pedrosa

Farmacéutico. Leer, escribir e imaginar son mis tres pilares. Buscando constantemente aquello que me llene, promoviendo la salud y tratando siempre de mejorar.

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