El miedo a la suciedad o misofobia

2 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
El miedo a la suciedad o misofobia es un temor irracional a contaminarse con gérmenes o bacterias que experimentan algunas personas.

El miedo a la suciedad o misofobia cada día gana más terreno en la sociedad. ¿Hasta dónde son sanos los límites con respecto a los desechos y los gérmenes? Ser amantes de la limpieza es normal; sin embargo, no lo es que se convierta en una obsesión.

¿Te imaginas que pudieses ver cuántos microorganismos conviven con nosotros sin que nos demos cuenta? Seguramente, muchos sentiríamos miedo.

Si bien es cierto que un poco de miedo es normal –pues permite que la persona se percate de las situaciones en las que pudiese estar en peligro para salvaguardar su vida-, también es verdad que si este sobrepasa el umbral podría convertirse en un problema patológico.

Esto ocurre con el caso de las fobias, las cuales son definidas como un temor irracional que una persona siente hacia algo o alguien. Entre las fobias se encuentra el miedo a la suciedad o misofobia, un tipo de padecimiento que causa sufrimiento en las personas que lo padecen.

Quien padece este trastorno teme a enfermar a causa de gérmenes y bacterias, al punto de volverse algo incapacitante. ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Qué tipo de conductas ayudan a reconocerlo? En este espacio lo detallamos.

¿En qué consiste el miedo a la suciedad o misofobia?

La palabra misofobia proviene del vocablo griego mysos, que significa contaminación, y phobos, que se traduce como miedo. De modo que, la misofobia es el miedo a la suciedad.

William Hammond, médico neurólogo, fue quien hizo el descubrimiento de esta fobia en el año 1879. Desde entonces, han sido muchos los médicos que han tratado de abordar este fenómeno.

Incluso, el psicoanalista Sigmund Freud también trató de comprender en qué consistía este tipo de fobia. En uno de sus textos, Freud hizo referencia a la misofobia citando el caso de una mujer que lavaba sus manos hasta cien veces al día y, por temor a ensuciarlas de nuevo, abría los pestillos de las puertas empujándolos con los codos.

Esta condición de misofobia puede hacer que algunas personas desarrollen comportamientos de tipo obsesivo compulsivo. Pues, los pacientes tienden a lavar su manos varias veces al día, en exceso, y centran su atención en la suciedad y los olores corporales, pues temen contaminarse.

En esta fobia se pueden establecer diferentes escalas, ya que hay quienes solo sienten temor a los microbios y bacterias, mientras que otros temen a cualquier cosa que pueda ser contaminante. Estos últimos son quienes, por lo general, terminan aislándose.

¿En qué consiste el miedo a la suciedad o misofobia?
Una persona con misofobia tiene temor a contaminarse con virus, bacterias o cualquier tipo de suciedad.

Descubre: Somnifobia o miedo a dormir

¿Cómo es el comportamiento de una persona con misofobia?

Quien padece este trastorno suele comportarse guiado por un patrón obsesivo con la limpieza. A raíz de esto, presenta conductas como lavar sus manos con frecuencia, pudiendo hacerlo hasta 50 veces en una hora.

También intentan desinfectar cada área que les rodea, evitan tocar objetos o utilizan guantes para hacerlo. Asimismo, se dedican a la higiene de la casa, en extremo. De igual modo, procuran no tocar cualquier cosa que otras personas toquen, tal como las puertas en los restaurantes, las manillas, asientos en el metro, u otros.

Quienes padecen de misofobia también prefieren comer en casa porque así se aseguran que los alimentos estén limpios y evitan cualquier contacto con otras personas.

Tras visitar algunos lugares, también es frecuente el temor a tocar su ropa, por lo que la llevan directamente a la lavandería.

Causas del miedo a la suciedad o misofobia

Hay varios factores asociados con esta condición. Entre ellos se destacan los factores hereditarios, las experiencias traumáticas en el pasado, el haber recibido una educación rígida en cuanto a la limpieza, o el simple pánico de enfermar a causa de una infección.

En cualquier caso, este cuadro no es agradable para quien lo experimenta, pues la persona no se siente bien con los rituales de limpieza que realiza, ya que los síntomas de la misofobia son desagradables.

Mujer con elementos de limpieza
Hay muchos factores asociados con la misofobia. En muchos casos, es el resultado de una educación rígida en cuanto a la limpieza.

Síntomas de la misofobia

  • Náuseas.
  • Atragantamiento.
  • Dificultad para respirar.
  • Sensación de opresión en el pecho.
  • Vértigo o mareo.
  • Pérdida de equilibrio.
  • Entumecimiento de las extremidades.
  • Miedo a no poder controlarse a sí mismo.
  • Sofoco.
  • Escalofrío.
  • Orden excesivo.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Aislamiento social.

Lee también: Quimiofobia, el temor excesivo a los químicos

Muchas personas, al no soportar el cuadro de misofobia acuden a un especialista para recibir terapia y cambiar su vida. Una de las terapias más empleadas es la cognitivo conductual, la cual permite comprender en qué consiste la fobia para, poco a poco, cambiar la idea respecto a las preocupaciones.

En otros casos, es posible que el paciente reciba terapia de exposición y prevención de respuesta, con el propósito de enfrentar los miedos. Asimismo, resultan eficaces las técnicas de relajación, la meditación y otras prácticas que ayudan a calmar la ansiedad.

En cualquier caso, el especialista será siempre el encargado de determinar cuál es la mejor opción, según sea el caso. Además, precisará si son necesarias las opciones farmacológicas.

  • Bastida de Miguel, A. M. (2018). Miedos, Ansiedad Y Fobias: Diferencias, Normalidad O Patología. Psicologia-Online.
  • Freud, S. (1985). Obsesiones y fobias. Mecanismo físico y etiología.
  • Mignagaray Valdés, J. (1967). Las Fobias. Rev. Hosp. Psiquiátr. La Habana.
  • Sandín, B., Chorot, P., Santed Germán, M. A., Valiente, R. M., & Olmedo Montes, M. (2008). Sensibilidad al asco: concepto y relación con los miedos y los trastornos de ansiedad. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica.