Minerales en alimentos para la salud cardiovascular

Este artículo fue redactado y avalado por nutricionista Mariana Sánchez Huergo
15 agosto, 2019
Las enfermedades cardiovasculares prevalecen como la principal causa de muerte en el mundo. Existen minerales en alimentos que contribuyen al buen funcionamiento de nuestro aparato cardiovascular.

Actualmente, la dieta que predomina en el mundo es la occidental, la cual se caracteriza por un elevado consumo de grasas saturadas, sodio y azúcar. A su vez, presenta deficiencias en minerales que mantienen el equilibrio del organismo, ya que el consumo de verduras, frutas y semillas es insuficiente para cubrir con la ingesta diaria recomendada. ¿Por qué son importantes los minerales en alimentos para la salud cardiovascular?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial. Para la prevención eficaz y tratamiento oportuno de estos trastornos, se recomienda la implementación de una dieta saludable en conjunto con la práctica habitual de actividad física como tratamiento coadyuvante al farmacológico. 

¿Qué son las enfermedades cardiovasculares?

Son un grupo de desórdenes que incluyen a los trastornos del corazón, enfermedades cerebro vasculares y enfermedades de los vasos sanguíneos. Cada año mueren 17,1 millones de personas en el mundo a causa de estos padecimientos.

En España, las enfermedades cardiovasculares representan un coste anual de 9.000 millones de euros para su atención, cifra reportada por la Fundación Española del Corazón. Según la OMS, el 80% de las muertes atribuibles a estas enfermedades podrían haberse evitado siguiendo un estilo de vida saludable y reduciendo los factores de riesgo.

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Principales factores de riesgo para el desarrollo de una enfermedad cardiovascular

Comida frita.
El consumo excesivo de grasas, harinas refinadas y fuentes de azúcares está relacionado con la aparición de trastornos cardiovasculares.

Los malos hábitos alimentarios en conjunto con hábitos nocivos para la salud se correlacionan directamente con el desarrollo de la ateroesclerosis. Esta enfermedad se caracteriza por la formación de una placa de lípidos o grasa en los vasos sanguíneos, impidiendo su correcto funcionamiento.

Dentro de los factores que promueven el desarrollo de un proceso ateroesclerótico se encuentran :

  • Factores de riesgo conductuales: hábito tabáquico, sedentarismo, dieta alta en sal, grasas y energía, así como alcoholismo.
  • Factores de riesgo metabólicos: hipertensión arterial, diabetes mellitus, hipercolesterolemia, sobrepeso y obesidad

Las enfermedades metabólicas están íntimamente relacionadas con los factores de riesgo conductuales. La dieta occidental se asocia con la acumulación  excesiva de tejido adiposo en el cuerpo, reflejada en el aumento del peso corporal de los individuos.

El sobrepeso y obesidad son condiciones que producen alteraciones en el funcionamiento de los órganos, desencadenando enfermedades como la diabetes mellitus, hipertensión arterial y las dislipidemias.

Llevar a cabo un estilo de vida saludable representa cambios en los hábitos de alimentación y práctica de ejercicio. Existen recomendaciones nutricionales específicas para regular las alteraciones metabólicas, así como planes de alimentación que controlan numerosos factores de riesgo y ejercen un efecto cardioprotector. Dentro de ellos, el más conocido es El Abordaje Dietético para Controlar la Hipertensión (dieta DASH).

Dieta DASH: minerales en alimentos con actividad vascular

La dieta DASH, es un patrón de alimentación que fue creado por el Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y la Sangre (NHLBI, por sus siglas en inglés).  Se caracteriza por:

  • Un gran consumo de verduras y frutas.
  • Sustitucion de harinas refinadas por granos enteros.
  • Moderado aporte de grasas y alimentos de origen animal.
  • Consumo ocasional o nulo de productos con elevado contenido de azúcar.

Esta dieta modula eficazmente los principales factores metabólicos asociados al desarrollo de un evento cardiovascular. Numerosos meta análisis, según Chiavaroli L et al en 2019,  demuestran que el consumo de esta dieta disminuye la incidencia de un evento cardiovascular, tensión arterial, colesterol total, colesterol LDL, hemoglobina glucosilada, insulina plasmática en ayuno y peso corporal en ensayos clínicos.

Los efectos benéficos atribuibles a la dieta DASH están relacionados con el efecto biológico que tienen otros componentes nutrimentales dentro de los alimentos, como lo son los flavonoides, que presentan una actividad antiinflamatoria y antioxidante, así como minerales en alimentos con actividad en los vasos sanguíneos.

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¿Cuáles son los principales minerales en alimentos para conservar la salud cardiovascular?

Minerales en alimentos para la salud cardiovascular
Los alimentos ricos en minerales como el potasio, magnesio y calcio pueden contribuir a mantener una buena salud cardiovascular.

Como vemos hay muchos nutrientes que inciden de forma positiva sobre la salud cardiovascular. Sin embargo, centraremos este apartado a los minerales en alimentos que, como lo destaca un estudio publicado en Current Hypertension Reports, son beneficiosos.

Potasio

Presenta interacción con el sistema renina-angiotensina al alterar la actividad plasmática de la retina, evitando de esta manera, el aumento de las cifras de tensión arterial. Asimismo, participa en la excreción renal de sodio por lo que se reducen los marcadores de disfunción endotelial.

  • Fuentes alimenticias:  espinacas, tomate, calabacín, setas, plátanos, frutos secos, aguacate y semillas de chía.

Magnesio

Actúa como inhibidor de la contracción del músculo liso vascular, ejerciendo un efecto vasodilatador por lo que la sangre fluye a menor presión por las venas y arterias.

  • Fuentes alimenticias:  frutos secos, chocolate amargo (70% de cacao) y granos enteros.

Calcio

Presenta un efecto similar a la familia de fármacos antihipertensivos conocidos como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), inhibiendo la contracción vascular. Asimismo, colabora con el potasio para la excreción renal de sodio.

  • Fuentes alimenticias: lácteos desnatados, sardinas, almendras y garbanzos.

El consumo de una dieta variada, rica en verduras, frutas y granos enteros, con moderado aporte de alimentos de origen animal bajos en grasa, cubrirá los requerimientos de minerales cardioprotectores, así como de otros componentes nutrimentales que mantendrán al cuerpo funcionando de manera óptima.

Asimismo, permitirá controlar factores de riesgo metabólicos que se asocian con el desarrollo de una enfermedad cardiovascular.

Finalmente…

Es importante acudir con un especialista en nutrición para llevar a cabo una evaluación y diagnóstico nutricionales adecuados con el fin de obtener un plan de alimentación individualizado que cubra las necesidades de cada persona y contribuya a mejorar la salud.

  • Bazzano LA, Green T, Harrison TN, Reynolds K. Dietary Approaches to Prevent Hypertension. Curr Hypertens Rep. 2013; 15(6): 694-702.
  • Chiavaroli, L, Viguiliouk, E, Nishi, S, Mejia, S, Rahelić, D et al. DASH dietary pattern and cardiometabolic outcomes: An umbrella review of systematic reviews and meta-analyses. Nutrients. 2019; 11 (2): 1-28.
  • World Health Organization. Global Status Report on Noncommunicable diseases 2010. Geneva: WHO;2011.
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  • Babio N, Bullo M, Salas-Salvado J. Mediterranean diet and metabolic syndrome: the evidence. Public Heal Nutr. 2009; 12(9A):1607-1617.
  • Estruch R, Ros E, Salas-Salvado J, et al. Primary prevention of cardiovascular disease with a Mediterranean diet. N Engl J Med. 2013; 368(14):1279-1290.