Miomas uterinos: 5 cosas que deberíamos saber

Valeria Sabater 24 julio, 2016
El tratamiento variará en función del tamaño del mioma. Puede ser necesaria una intervención quirúrgica para extirparlo o bien bastar con una medicación adecuada y controles periódicos

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), casi un 70% de las mujeres pueden desarrollar miomas uterinos en algún momento de su vida.

Lo primero que debemos saber es que solo un 0,5% de estos miomas pueden convertirse en cancerígenos.

Ahora bien, las molestias y los problemas que nos pueden causar es algo que debemos tener en cuenta y que nos obliga, ante todo, a no olvidar nuestras revisiones periódicas con el ginecólogo.

A los miomas uterinos se les conoce también como leiomiomas o fibromiomas y son el tipo de tumor más frecuente en la mujer.

De ahí que deseemos darte 5 datos clave para que conozcas todos sus síntomas, su origen y las posibles secuelas que puede dejar en nuestro cuerpo en caso de sufrirlos.

Estamos seguros de que esta información va a ser de tu interés.

1. Miomas uterinos: ¿Qué son? ¿por qué aparecen?

Muchas mujeres suelen quejarse de las mismas cosas: llevan una vida sana, cuidan de su salud sexual, van a sus revisiones ginecológicas cuando es el momento y, sin embargo, sin saber por qué, al poco reciben el diagnóstico: un mioma uterino.

Miomas uterinos

¿Por qué sucede esto? La verdad es que a día de hoy se desconoce por completo qué los origina. Se intuye, por ejemplo, que la genética incide en su aparición, pero lo que sí se sabe a ciencia cierta es cómo aparece y se desarrolla.

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  • El útero tiene diversas capas. Una de ellas es el miometrio.
  • Las hormonas femeninas como los estrógenos y la progesterona estimulan el crecimiento de pequeños bultitos en el miometrio que, poco a poco, pueden transformarse en miomas.
  • Los miomas uterinos se pueden dividir en subserosos, cuando están situados en la superficie del útero, intramurales cuando se inserten dentro de la pared uterina, y submucosos, cuando están dentro de la propia cavidad de este órgano.

Los miomas subserosos apenas dan síntomas. Sin embargo, los intramurales y submucosos afectan al endometrio hasta el punto de ocasionar sangrados, dolor e incluso, en casos más extremos, infertilidad.

Lo que provocan los miomas uterinos es que la circulación sanguínea no llegue de forma adecuada a nuestro útero, de ahí, que pueda aparecer dolores intensos y abortos espontáneos.

2. ¿Quién tiene más riesgo de sufrir miomas uterinos?

Los médicos nos indican que, por lo general, pueden aparecer entre los 35 y los 55 años, siendo más frecuente entre los 45 y los 55 años.

  • Este tipo de tumores benignos aparecen, sobre todo, durante nuestra época fértil.
  • Es común que, si los han sufrido nuestras madres, nosotras tengamos alguna probabilidad de desarrollar también miomas uterinos.
  • El riesgo de sufrirlos es más elevado si padecemos sobrepeso y si nunca hemos sido madres.

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3. Síntomas de los miomas uterinos

Es necesario tener en cuenta que casi un 30% de las mujeres no suelen presentar síntomas. Solo las revisiones periódicas con nuestro ginecólogo pueden advertirnos con total seguridad de la presencia de los miomas uterinos.

dolor pelvico

Veamos los síntomas más evidentes que sí suelen experimentar la mayoría de mujeres:

  • Sangrado menstrual abundante.
  • Presentar sangrados fuera de la menstruación.
  • Los períodos menstruales pueden volverse mucho más largos.
  • Sufrimos anemia ferropénica.
  • Nos sentimos hinchadas y cansadas
  • Aumentamos de peso.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Necesidad de orinar con mayor frecuencia.

4. ¿Qué tratamientos existen para los miomas uterinos?

Lo primero que pensamos cuando nos diagnostican la presencia de uno o varios miomas uterinos es que vamos a tener que someternos a una intervención quirúrgica.

  • No siempre es así. Los miomas uterinos más pequeños pueden tratarse a través de una medicación determinada y de controles periódicos. 
  • Cuando un mioma es muy grande, o uno pequeño no responde a un tratamiento médico determinado, no hay más remedio que extirparlo.
  • Se puede practicar una miomectomía (la extirpación de los fibromas sin afectar al útero) o, en su caso, una histerectomía, extirpación parcial o total del útero.
  • No obstante, muchos especialistas aconsejan utilizar el tratamiento médico con acetato de ulipristal (AUP), un modulador de progesterona que reduciría de forma notable la presencia de los miomas uterinos.

5. Miomas uterinos y fertilidad

Una de las dudas más comunes que solemos tener cuando nos diagnostican un mioma es si podremos quedarnos embarazadas.

Todo dependerá, sin duda, de la edad que tengamos pero, puesto que este tipo de tumor benigno es muy frecuente entre mujeres en edad fértil, es, sin duda, uno de los miedos más comunes.

Los expertos nos señalan lo siguiente:

  • Cuando los tumores son de gran tamaño pueden causar problemas de fertilidad o complicaciones en los embarazos.
  • Las mujeres sometidas a miomectomías –extirpación de los miomas respetando el útero– sí pueden volver a quedarse embarazadas.
  • La presencia de miomas puede provocar abortos, de ahí que sea recomendable planificar nuestro embarazo y consultar con nuestros ginecólogos para saber si el embarazo es posible y si estará libre de riesgos.
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Cuando los miomas uterinos tiene más de 4 centímetros ya ocasionan serios inconvenientes en la gestación: la madre puede sufrir desde partos prematuros y dolor pélvico hasta desprendimiento de placenta.

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Cuida de tu salud y no dudes nunca en cumplir con tus revisiones periódicas con los profesionales de la salud, que siempre te asesorarán sobre estos temas tan importantes.

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