Mitigar los dolores durante las primeras semanas de embarazo

En las primeras semanas de embarazo surgen dolores propios del proceso. Unos pueden ser más leves que otros, pero si se presentan con otras complicaciones, la mujer debe ser examinada lo antes posible.

Los dolores durante las primeras semanas de embarazo son normales, excepto cuando se presenten en conjunto con otros síntomas que pudieran agravar la sensación de malestar.

Estos cólicos pueden variar en intensidad, por lo que debemos prestar especial atención y consultar al médico para determinar a tiempo cualquier otra patología que incida en el correcto crecimiento del bebé.

Posibles causas de los dolores durante las primeras semanas de embarazo

Gases durante el embarazo.

Los dolores durante las primeras semanas de embarazo se generan por el estiramiento que se produce en el abdomen para adaptar el espacio que requiere el feto con el fin de desarrollarse. Este tipo de molestia es superable, pues es de intensidad baja y no suele durar mucho.

Asimismo, los ligamentos del útero se van estirando produciendo un malestar similar al padecido durante el dolor menstrual. Generalmente, ocurre durante el primer trimestre del embarazo, cuando el organismo va cambiando en función del proceso de gestación.

Existen ciertos tipos de cólicos que se manifiestan con sensación de hinchazón en el abdomen que son provocados por las contracciones del útero propias de este período. 

Por último, las molestias intestinales producidas por la disminución del ritmo del proceso digestivo durante el embarazo y los gases retenidos pueden ser la causa de otro tipo de dolores.

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Aspectos a considerar

Si las molestias superan los primeros tres meses debes estar atenta, en especial si percibes calambres agudos en una zona específica del abdomen, durante un tiempo prolongado y de manera frecuente.

También, presta atención a posibles hemorragias vaginales, fiebre y vómito, ya que son señales de que algo no anda bien. Acude a tu médico y plantéale todos los síntomas, sin obviar detalles.

Los problemas que pudieran presentarse si no atiendes a tiempo cualquiera de estos síntomas pueden generar problemas mayores, tales como parto prematuro, desprendimiento de la placenta y, en el peor de los casos, un aborto espontáneo.

¿Cómo mitigar los dolores? 

Embarazo de riesgo.

Si bien no todos los síntomas son de alta intensidad, pueden ser muy molestos y difíciles de sobrellevar. En tal circunstancia, es bueno valerse de remedios naturales como el que presentamos a continuación.

Infusión de flor de anís o flores de manzanilla

Ingredientes

  • 1 taza de agua (250 ml).
  • ½ cucharada de flores de anís o flores de manzanilla (5 g).
  • 1 cucharadita de miel de abejas (10 g).

Preparación

  • Pon el agua en una cacerola al fuego y déjala hervir.
  • Agrega las flores de anís o manzanilla.
  • Apaga el fuego.
  • Deja reposar por 10 minutos.
  • Cuela la infusión en una taza.
  • Endulza con la miel de abejas.

Este tipo de infusiones son ideales durante la gestación, puesto que sus componentes naturales no representan ningún riesgo para el bebé

El té de jengibre también es muy popular para tratar este tipo de molestias. Alivia el dolor de cabeza y los mareos porque bloquea la prostaglandina, sustancia lipídica que aumenta en la gestación.

Sin embargo, es recomendable consultar con el médico tratante antes de ingerirlo.

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Otras recomendaciones

  • Las galletas de soda con sal resultan excelentes para promover la digestión. La papaya o lechosa también es conocida por sus propiedades digestivas. Ingiere este tipo de alimentos frecuentemente o mientras dure el malestar.
  • Un buen baño de agua tibia también puede ayudarte a mitigar este tipo de dolencias, ya que aporta un efecto calmante. Recuerda que es importante que el agua no esté muy caliente.
  • Descansar para mitigar los incómodos dolores. Por ésta razón, no dudes en echarte a la cama un rato y disfrutar de una pequeña siesta. Será reconfortante.
  • Hacer ejercicio durante la gravidez proporciona una sensación de bienestar. El tipo de ejercicio debes consultarlo con tu médico. Aunque, casi siempre una caminata y dinámicas ligeras es lo más indicado, cuidando siempre no hacer movimientos bruscos ni esfuerzos innecesarios que puedan afectar al feto.
  • Una alimentación balanceada rica en frutas y verduras que te aporten vitaminas y nutrientes a ti y al bebé es indispensable para un embarazo saludable y feliz.