El mito de las flores de Bach para la depresión y la ansiedad

Elena Martínez Blasco · 9 octubre, 2013
Las flores de Bach pueden ayudarnos a sentirnos mejor si las utilizamos como complemento a otros tratamientos para la depresión y la ansiedad.

Las flores de Bach fueron descubiertas por el médico y homeópata británico Edward Bach en el primer tercio del siglo XX. Se trata de un sistema de 38 esencias florales que parte de la premisa de que las enfermedades físicas tienen un origen emocional, de ahí que se utilicen para aliviar sintomatología de tipo físico, emocional o mental.

No obstante, el uso de las flores a nivel terapéutico no es una novedad, ya que en el antiguo Egipto existían flores a las que se les atribuían fines curativos. Incluso en el Himalaya los yoguis preparaban píldoras con esencias florales para meditar, aunque no fue hasta los años 30 cuando comenzaron a cobrar mayor protagonismo.

Las flores de Bach, según sus defensores, concentran la potencia energética y espiritual de las plantas para actuar sobre el campo bioenergético de la persona. Esto quiere decir que no actúan mediante principios bioquímicos sino a nivel energético y con el objetivo de deshacer bloqueos.

Otro aspecto que suelen destacar quienes utilizan este tipo de alternativa es que puede ser útil para cualquier persona, ya que las esencias florales no tienen contraindicaciones ni efectos adversos, tal y como asegura Hernández Rocha, especialista en estomatología, en este artículo. No obstante, Susana Veilati, presidenta de la Asociación de terapia floral integrativa, afirma que los remedios florales son compatibles con otros tratamientos, pero no los sustituyen.

Veamos en mayor profundidad qué efectos tienen las flores de Bach en trastornos como la depresión y la ansiedad. Profundicemos. 

La depresión y la ansiedad

En la actualidad, los problemas de salud mental se encuentran muy presentes en la sociedad. Entre ellos, la ansiedad y la depresión son los más frecuentes, sobre todo en las mujeres.

Mujer con depresión

Depresión, el peso del pasado

La depresión es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia de un conjunto de síntomas asociados a la desgana, la tristeza y una sensación de malestar general. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que será la segunda causa de incapacidad en el mundo en el año 2020.

A pesar de que la sintomatología de la depresión puede ser diferente dependiendo de cada persona, todas experimentan un estado psicológico común, ése en el que las fuerzas se tambalean y el pesimismo sale a escena junto a la culpa para nublar el pensamiento de quien la padece.

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Ansiedad, la trampa de las preocupaciones

La ansiedad es un trastorno que se caracteriza por la presencia de una sensación de inquietud, preocupación e incluso, a veces, temor por circunstancias futuras. Es el retrato de la anticipación a nivel físico y psicológico que además cursa con una variedad muy alta de trastornos neuroanatómicos, neuroendocrinos y neuroquímicos, según un estudio de la Universidad de Emory.

Así, el pensamiento negativo y repetitivo junto a síntomas físicos como taquicardias, sudoración, cefaleas o insomnio suelen ser características muy presentes en las personas que experimentan ansiedad.

Como vemos, la culpa del pasado (depresión) y el temor de las preocupaciones futuras (ansiedad) son temas recurrentes en el día a día y que si no se les presta la atención que merecen pueden acabar debilitándonos y originando verdaderas dificultades psicológicas. Por esta razón, el número de tratamientos para hacer frente a estos trastornos cada vez es mayor. En esta ocasión vamos a centrarnos en los remedios florales de Bach.

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11 flores de Bach para hacer frente a la depresión y la ansiedad

En primer lugar, es recomendable que, si presentan alguno de los síntomas anteriormente mencionados, acudan a su médico de confianza, con el objetivo de buscar ayuda especializada.

A continuación os presentamos algunas flores de Bach que, según algunas creencias populares, pueden ayudarnos a sentirnos mejor, siempre y cuando las utilicemos bajo supervisión profesional y como complemento de los tratamientos que nos haya recomendado el profesional cualificado.

No obstante, la validez científica de este tipo de terapia floral no está confirmada, por falta de investigaciones, e incluso algunos estudios indican que su efectividad no es mayor que el efecto placebo.

  • Mustard: se emplea para mitigar la tristeza profunda, esa que a veces no sabemos a qué es debida y tanto nos cuesta gestionar.
  • Gentian: permite paliar la sensación de desánimo y abatimiento reactiva.
  • Gorse: se suele utilizar ante la pérdida de esperanza y sensación de derrota.
  • Olive: permite recuperar la energía tras la realización de algún gran esfuerzo físico o mental.
  • Chestnut bud: se usa para proporcionar ese impulso que falta para avanzar y aprender de los errores.
  • Agrimony: esta esencia floral se utiliza sobre todo para aliviar el malestar psicológico que pasa desapercibido o que está oculto.
  • Sweet chestnut: se emplea ante los niveles elevados de angustia.
  • Impatiens: se utiliza para atenuar los altos niveles de impaciencia.
  • Vervain: permite moderar el estrés producido por las exigencias y preocupaciones constantes.
  • Red chestnut: ayuda a sobrellevar el exceso de preocupaciones y la protección por nuestros familiares
  • Rescue: se emplea para sosegar la desesperación y los impulsos.

Flores de Bach

No obstante, la Organización Mundial de la Salud en 1976 recomendó la aplicación de medicinas alternativas, entre las que podemos encontrar la terapia floral de Bach y en 1983 publicó un estudio en el que se recomendaba este tipo de terapias y que iba dirigido a las administraciones sanitarias. Aún así, existen organizaciones, colegios profesionales e instituciones que no lo reconocen como práctica médica.

Curiosidades sobre las flores de Bach

Estos remedios florales son preparados elaborados por decocción o maceración de flores de plantas silvestres y árboles en agua que se almacenan en frascos de vidrio de 10 o 20 mililitros mediante una solución hidroalcohólica.

La dosis habitual son cuatro gotas debajo de la lengua cuatro veces al día. Si la persona se encuentra peor se pueden aumentar las tomas, pero deberán ser siempre cuatro gotas.

Por otro lado, las flores de Bach pueden adquirirse en herbolarios, algunas farmacias y centros especializados de productos naturales y terapias alternativas. En el caso de que se necesite más de una flor se pueden realizar preparados con un máximo de siete flores.

Como hemos visto, según algunas creencias populares, las flores de Bach son un tipo de remedio natural que puede resultar beneficioso para aliviar ciertos síntomas presentes en la depresión o la ansiedad. Pero siempre se deben tomar como medida complementaria a los tratamientos recomendados por el médico especialista. No obstante, aún queda mucho camino por recorrer, ya que todavía no se ha mostrado su eficacia terapéutica.