Mitos sobre las operaciones de pecho

Edith Sánchez · 5 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 3 octubre, 2019
Hay una serie de mitos sobre las operaciones de pecho que se han extendido y muchos toman por ciertos sin serlo. Así mismo, hay creencias populares que son ciertas. Por todo esto, resulta necesario examinar la validez de las afirmaciones más frecuentes sobre este tipo de cirugías.

En la actualidad, hay muchos mitos sobre las operaciones en el pecho. Quizá esto se deba a que las cirugías en los senos son unas de las más practicadas en el mundo de hoy. Esto también lleva a que algunos casos excepcionales se conviertan en un referente, sin serlo realmente.

Las cirugías estéticas que pueden realizarse en los senos son muy variadas. Incluyen aumento, reducción, elevación y reconstrucción, entre otras. No por ser estéticas dejan de tener importancia clínica, pero, en muchos casos, esta se exagera y da origen a muchos mitos.

Lo cierto es que la ciencia ha avanzado mucho en este tipo de cirugías. Hoy por hoy, se pueden llevar a cabo de una forma segura, siempre que sean practicadas por el personal idóneo y en las condiciones adecuadas. Por eso, es importante derrumbar esos mitos sobre las operaciones en el pecho que circulan cotidianamente.

Las operaciones de pecho

Mamoplastia

Lo más frecuente es que las operaciones de pecho se realicen para conseguir una figura más simétrica. El segundo motivo más habitual es la reconstrucción, tras haber sufrido la pérdida de alguno o ambos senos, o porque el busto ha tenido cambios debidos a la lactancia, la edad o la pérdida de peso.

Este procedimiento quirúrgico puede llevarse a cabo de varias maneras. Una de las más frecuentes es la introducción de un implante a través del borde inferior de la areola. Mucho más habitual es el ingreso del implante por el pliegue de la axila o por el pliegue inferior del seno. A veces, también se lleva a cabo a través del ombligo.

Las prótesis utilizadas son bolsas que contienen silicona o un gel adhesivo. Los implantes que se hacen a través del ombligo contienen una solución salina. Este tipo de cirugía es ambulatoria y rara vez genera complicaciones.

Principales mitos sobre las operaciones de pecho

Pese a que se trata de un procedimiento seguro que actualmente se realiza de forma habitual, aún hay muchos mitos sobre las operaciones de pecho. Algunos de los más extendidos son los siguientes:

  • Esta cirugía afecta la sensibilidad de los senos: esto es totalmente falso. La sensibilidad en las mamas viene dada por los nervios intercostales, que entran en la glándula mamaria por la parte posterior. Solo se produciría pérdida de sensibilidad si se lesionase algún nervio durante la cirugía.

Es cierto que, inmediatamente después de la operación, hay una afectación en la zona inferior de la mama. Esto altera la sensibilidad, pero con el paso del tiempo todo vuelve a la normalidad. Se trata simplemente de un efecto postoperatorio.

  • Puede haber rechazo a los implantes: esto también es totalmente falso. Los implantes son totalmente neutros y, por eso, no generan ese tipo de reacciones en el cuerpo. A veces, lo que se produce es una contractura alrededor del implante, lo cual no es un rechazo. Ocurre en el 2-3 % de los casos.

Los implantes colocados por profesionales acreditados siguen estrictas normas de bioseguridad, de ahí la confianza que se puede depositar en ellos. Distinto es cuando no se conoce el origen o la cirugía no se realiza con profesionales acreditados.

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Otros mitos sin fundamento

Implante para reconstrucción de senos

Aunque los ya mencionados son los mitos más extendidos sobre las operaciones de pecho, no son los únicos. Estas son otras creencias erróneas:

  • Los implantes impiden la lactancia: es falso. La cirugía de pecho no toca la glándula mamaria y, por lo tanto, no afecta, de ninguna manera, a la lactancia.
  • Las prótesis pueden producir cáncer: también es falso. Incluso, las mujeres con implantes desarrollan cáncer con menos frecuencia, ya que los nódulos son más detectables en ellas.
  • Las prótesis son perjudiciales para la salud: no existe ningún estudio, ni tampoco evidencias, de que esto sea así. Por eso se considera falso.
  • Los implantes salinos son mejores que los de silicona: no es cierto. El médico es el que determina cuál de los dos emplear, según cada caso específico.

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Verdades que no son mitos

Así como hay mitos sobre las operaciones de pecho, también hay creencias extendidas que tienen algo o mucho de cierto. Estas son las principales:

  • Entre más grande el implante, mayor riesgo de complicaciones: esto es cierto en muchos casos. Los implantes grandes tienen mayor potencial para generar contractura capsular o pliegues en la piel.
  • Las prótesis se notan: apenas levemente, pero sí se notan; especialmente, se palpan.
  • El aspecto del pecho cambia con el tiempo: es cierto en muchas ocasiones. Si el implante es muy grande, puede estirar la piel y hacer que el seno se vea caído.
  • Estas cirugías exigen una consulta más frecuente con el médico: es cierto. Es importante hacer, al menos, una consulta anual para verificar que el implante se mantenga íntegro.
  • Gordillo Álvarez, I., & Ramírez Alvarado, M. D. M. (2007). Escultores de cuerpos: cirugías estéticas y realities televisivos. In IV Congreso Internacional Comunicación y Realidad (pp. 861-872). Trípodos.