Mitos y verdades de las pastas que ayudan a adelgazar

La forma de evitar que las pastas nos engorden radica en su cocción, que debe ser al dente, y en los acompañamientos que utilicemos, que han de ser vegetales

Durante años, las creencias populares han catalogado a las pastas como uno de los principales alimentos que no deben consumirse si deseas perder peso. Sin embargo, veremos que esta teoría no es del todo cierta, y que la pasta tiene muchos beneficios que permiten adelgazar.

Esto se debe principalmente a que la pasta cuenta con 1,5 % de grasa y 15 % de proteínas. Por eso satisface las necesidades metabólicas del organismo con sus carbohidratos, los cuales son absorbidos por el cuerpo muy lentamente. Eso explica la sensación de llenura que produce y que controla el apetito.

En estos aspectos se basó la autora Elisa Celli para escribir en 1984 su libro La dieta de la pasta. En él se demuestra cómo con el consumo adecuado de este alimento se puede elaborar una dieta balanceada que te permita rebajar 5 kilos en dos semanas. Eso sí, sin el uso de acompañantes con alto contenido graso.

Investigaciones sobre las pastas

Una investigación realizada por especialistas del St. Michael’s Hospital (Toronto, Canadá) comprobó que la pasta, con su bajo índice glúcemico (genera poca azúcar en la sangre), puede contribuir en la disminución del peso corporal si es acompañada por una dieta balanceada.

Pasta con salsa saludable.

 

En el experimento participaron un total de 2448 personas, a las cuales se les pidió que consumieran pasta tres veces en la semana en sustitución de otros carbohidratos. Los resultados indicaron que cada uno de ellos perdió en promedio 0,5 kg en 3 meses.

Por su parte, el Instituto Mediterráneo Neurológico (Neuromed) de Italia realizó en 2016 un estudio en el que determinó que el consumo de pasta no influye en el aumento de peso.

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Realidades de la pasta

Las pastas pueden engordar cuando son acompañadas por alimentos con alto contenido de grasas, como las salsas basadas en aceites. Según muchos nutricionistas esos ingredientes dan mayor solidez al platillo pero no acentúan sus sabores, como sí lo hacen las fibras vegetales de las hierbas y las especies.

Pasta integral con salsa pesto y tomates cherry.

Este alimento también es perjudicial para nuestro índice de masa corporal cuando es comido en exceso y como único plato.

Por este motivo se recomienda consumirlo al mediodía, para que los carbohidratos puedan ser procesados a lo largo del día. Debemos incluirla en la dieta,  al menos, una vez a la semana.

Ten en cuenta que las cantidades adecuadas son:

  • 80 g para los niños
  • 200 g para los adolescentes
  • 120 g para los adultos.

Finalmente, los pacientes diabéticos, obesos y celíacos deben evitar el consumo de pasta porque su alto contenido de gluten puede perjudicar su salud.

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Una dieta basada en pastas

Para consumir pasta, y aun así lograr adelgazar de manera efectiva, es necesario seguir las siguientes recomendaciones:

  • Cocinarla de forma al dente, es decir, no dejar que se ablande completamente sino sacarla en su mínimo punto de cocción. Esto hará que la pasta quede más dura por lo que la persona tendrá que masticarla por más tiempo, alargando la digestión y aumentando el nivel de llenura.
  • Acompaña la pasta con nutrientes y proteínas que enriquezcan tu plato, pueden ser: tomates, calabacín, pollo, pescado, carnes magras, entre otros.
  • Siempre que puedas, opta por consumir pastas integrales que contienen mayor fibra. En ocasiones, también puedes sustituirla por tallarines vegetales (por ejemplo, de zanahoria, que al ser cortada en tiras finas pueden parecer pasta).

Complementa el consumo de pasta con una dieta balanceada llena de frutas y minerales.

Macarrones con salsa saludable.

 

Ahora que hemos revelados los mitos creados entorno a pasta, puedes seguir nuestros consejos y disfrutar de este alimento sin sentir remordimiento. Prueba esta receta:

Pasticho vegetal

Ingredientes

  • 2 cucharas de aceite de oliva (30 ml)
  • 2 cucharadas de harina (30 g)
  • 3 cucharadas de agua (45 ml)
  • 2 tazas de leche (400 ml)
  • 3 cucharadas de maicena (45 g)
  • 1 taza de espinacas (30 g)
  • 3 zanahorias
  • 1 taza de champiñones (60 g)
  • 1 calabacín
  • 2 tazas de salsa de tomate (400 ml)
  • 1 berenjena
  • 1 paquete de láminas de pasta precocida
  • Sal (al gusto)
  • Queso rallado (al gusto)

Preparación

  • Para preparar la salsa bechamel es necesario calentar 2 cucharadas de aceite con harina y agua. Una vez hirviendo, añadirás la leche, previamente ligada con maicena, e irás removiendo hasta que espese.
  • Lava las espinacas y colócalas al vapor para que se cocinen, luego puedes mezclar una parte de ellas con la salsa bechamel para que absorba el sabor.
  • Lava las zanahorias, el calabacín, la berenjena y los champiñones. Colócalos en una sartén con poco aceite y deja que se doren. Agrega sal al gusto y mézclalo con la salsa de tomate.
  • Lleva a cocción las láminas de pasta y empieza a armar el pasticho colocando una capa de salsa bechamel, una capa de pasta y una de verdura.
  • Repite el proceso y, finalmente, cubre con la salsa bechamel la parte superior del pasticho, añade el queso rallado y cocina en el horno a 170 ºC durante 20 minutos.

Recuerda que para aprovechar sus propiedades adelgazantes la pasta debe formar parte de una dieta balanceada. Si tienes duda, consulta con un profesional.