Se crea una molécula que será capaz de tratar el cáncer de ovario y de páncreas

Aunque todavía se encuentra en fase experimental, esta molécula podría suponer un antes y un después en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer.

La facultad de medicina de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, ha desarrollado una molécula que, en unos meses, podría alzarse como nuestra mejor aliada a la hora de combatir el cáncer de ovario y de páncreas.

De momento la investigación está en fase experimental. A día de hoy, los resultados obtenidos con ratones son muy positivos. La molécula funciona a un nivel esperanzador: no solo paraliza el avance del cáncer, sino que lo revierte.

El estudio ha sido publicado en diversos medios como el Stanford Medicine, y los científicos se sienten muy positivos por el alcance de este trabajo. Esperan que, con ello, en un futuro no muy lejano, se pueda dar una respuesta real a estas enfermedades tan graves.

Un guante de béisbol contra el cáncer de ovario y de páncreas

La llaman la molécula guante de béisbol por la forma que presenta y por cómo actúa. Hace de señuelo para atrapar a las células tumorales para, más tarde,  dejarlas fuera de juego. Una acción muy similar a la que se lleva a cabo en este deporte.

Amato Giaccia es el director de este importante estudio donde se intentaba buscar nuevos enfoques prácticos al tratamiento del cáncer de ovario y de páncreas. Estos dos tipos de cáncer tienen varios aspectos en común y, por ello, se decidió iniciar un trabajo de investigación para desarrollar un enfoque que pudiera aplicarse a ambos.

No suelen detectarse con facilidad en sus fases más iniciales y, por lo general, tienen un avance rápido. Cuando se detecta una formación tumoral tanto en un ovario como en el páncreas, se procede a una intervención quirúrgica para extirpar esa área afectada.

Amato Giaccia

Más tarde, a la intervención se le añade un tratamiento de quimioterapia y radioterapia. Los tratamientos son, por lo general, muy agresivos. El paciente queda debilitado y es común, además, que no pueda eliminarse del todo el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer al cabo del tiempo. Veamos ahora cómo funciona esta molécula tan singular y que pretende aportar un cambio a este enfoque.

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La molécula que deja a las células cancerosas fuera de juego

Tanto el cáncer de ovario como el de páncreas, tal y como hemos señalado antes, tienen un avance rápido. Cuando el paciente recibe el diagnóstico, el tumor puede haber alcanzado otros órganos.

La metástasis es ese caballo de batalla que se convierte en un feroz desafío para los investigadores, y en la consabida angustia para la persona y su familia. Hasta el momento, la mayoría de enfoques médicos buscaban detener ese avance para garantizar una mejor calidad de vida al paciente.

Sin embargo, el doctor Amato Giaccia y su equipo han desarrollado una molécula que no solo logra detener el avance tumoral, sino que lo revierte.

La molécula actúa a modo de señuelo. Lo que hace es unirse a una proteína específica del gen 6 con la cual detener el crecimiento de los tumores y, a su vez, destruirlos.

El flujo contiene células madre

Lo consigue al detener la función del receptor de la tirosina quinasa Axl, un elemento que es esencial en la supervivencia y proliferación de las células tumorales. Esta molécula o guante de béisbol se puede inocular en el paciente para combinarse, por ejemplo, con el tratamiento de quimioterapia y conseguir una acción más efectiva. De este modo, se destruyen las áreas tumorales y la enfermedad se revierte.

Expectativas de futuro

Este trabajo, tal y como hemos señalado, está aún a nivel experimental y los resultados obtenidos proceden de modelos animales. Queda, por tanto, dar ese ansiado salto a pacientes actuales que, afectados por cáncer de ovario o de páncreas, aguardan sin duda una necesitada respuesta.

De momento esta molécula, a la que han llamado MYD1-72 conseguirá los siguientes aspectos:

  • Ofrecer una terapia complementaria menos agresiva. Los riñones y las defensas de los pacientes no se verán tan afectados por el tratamiento con esta molécula.
  • En animales la tasa de éxito es del 95% en enfermedades en fases no muy avanzadas.
  • En aquellos casos en que la metástasis estuviera muy avanzada el éxito del tratamiento es del 51%.

No obstante, en estos casos más graves, se optaría por la combinación de quimioterapia para reducir la carga tumoral. Los ensayos clínicos en humanos empezarán en poco tiempo.

Las esperanzas son, sin duda, muy positivas, y por ello,los responsables de este trabajo tienen previsto desarrollar nuevas moléculas para tratar otros tipos de cáncer.