Morderse las uñas perjudica la salud de los dientes

El hábito de morderse las uñas no solo perjudica a estas, sino que puede llegar a tener repercusión a otros niveles y afectarnos incluso internamente

Al consultar sobre el hábito de morderse las uñas muchos consideran que se trata de un problema estético muy desagradable.

Lo que la mayoría desconocen es que este abarca un trastorno al que se le debe prestar mucha atención, pues en muchos casos se mantiene en la edad adulta y conlleva a padecer infecciones, afecciones mentales y, en el peor de los casos, daños dentales.

Se estima que un 45% de los niños lo practican, aunque la cifra va disminuyendo conforme pasan los años; al llegar a la edad adulta se reduce a solo el 10%.

En términos médicos esta mala costumbre se conoce como onicofagia y está catalogada como un trastorno de origen nervioso que suele asociarse con la ansiedad, la depresión y la angustia.

Los datos de un análisis del Hospital Max Peralta, en Cartago (Costa Rica) comprobaron que, al morderse las uñas, gérmenes como los Staphylococcus y la Candida se trasladan hasta la boca y causan varios tipos de infecciones.

Por su parte, una investigación de la Universidad de Medicina de Breslavia (Polonia) concluyó que quienes dentelleaban sus uñas tendían a tener una peor calidad de vida.

Lo que más preocupa a muchos expertos en salud es que gran parte de los afectados no son conscientes de la práctica de este hábito y hasta que no perciben dolor u otra molestia no llegan a actuar al respecto.

¿Cuáles son las peores consecuencias de morderse las uñas?

Daños en las uñas

Problemas-con-las-uñas

Por supuesto las más afectadas son las uñas. Estas suelen tener alteraciones en su anatomía, y terminan haciéndose más anchas y cortas.

La deformidad que van desarrollando se suele confundir con uno de los síntomas de la artritis psoriásica, lo que dificulta el diagnóstico médico.

Por lo general, el daño en la estructura de la uña se acompaña con pequeñas lesiones alrededor de esta, las cuales incrementan el riesgo de desarrollar infecciones.

Ver también: 9 trucos y remedios para lucir unas pestañas fabulosas

Lesiones en la cutícula

La cutícula es una piel fina que desempeña un papel protector en las uñas, y que evita traumatismos o infecciones causadas por varios tipos de microorganismos.

Hace mucho que se advierte de la importancia de cuidarla y proporcionarle nutrición, pues tenerla demasiado débil, o no tenerla, conduce a sufrir varias afecciones bacterianas, virales u hongos.

Los pacientes con onicofagia suelen dañar esta parte tan importante que rodea sus uñas, razón por la cual tienden a tener más enfermedades en estas.

Lo peor de todo es que en muchos casos las lesiones son irreversibles y son la causa de la deformidad que van adquiriendo.

Lesiones en los dedos

Lesiones en los dedos

Cuando no se controla a tiempo este trastorno, la persona puede lesionar el lecho ungueal de la uña, es decir, aquel tejido blando que se ubica por debajo de estas y que desempeña un papel primordial en su crecimiento.

En casos graves provoca hemorragias subungueales que llevan a la pérdida total de la uña, aunque esta siempre vuelve a crecer.

Los dedos también se ven comprometidos, pues suelen desarrollar infecciones por su contacto con distintos microorganismos.

Si el ataque es por bacterias es común que se produzcan ampollas con pus o líquido amarillento de mal olor; si es por virus, se formarán antiestéticas verrugas. Además, también pueden contagiarse de herpes y hongos.

Infecciones intestinales

El mordisqueo constante de las uñas se ha clasificado como una de las causas de las infecciones por parásitos intestinales.

Este trastorno afecta con más frecuencia a los niños, aunque también se han identificado varios casos en adultos con esa mala costumbre.

Los huevos de estos no son visibles y en ocasiones pueden estar bajo las uñas. Al morderlas, llegan hasta el aparato digestivo donde encuentran un ambiente apropiado para crecer.

Deterioro de los dientes

Deterioro de los dientes

El desgaste de los dientes es una consecuencia que está alertando a los odontólogos y especialistas. Se ha determinado una fuerte relación entre la costumbre de morder las uñas y el deterioro de los incisivos superiores e inferiores.

De acuerdo con los expertos, existe una alta probabilidad de sufrir microtraumatismos que desprenden el esmalte dental, lo cual debilita las piezas dentales.

También provoca un apiñamiento de las piezas dentales debido a la presión que se ejerce sobre los dientes por la constante mordida y el roce con los dedos.

Te recomendamos leer: ¿Quieres tener los dientes más saludables? ¡Apunta estos consejos!

Problemas en la mandíbula

Una investigación que se llevó a cabo en la India con la participación de 240 adolescentes determinó que hay una relación entre la costumbre de mordisquear las uñas y las afecciones en la mandíbula.

Esta conduce a tener dolor y dificultades para masticar los alimentos.

El principal inconveniente es que la mandíbula se somete a una posición forzada que le puede ocasionar alteraciones en la articulación temporomandibular, y a su vez provocar ruidos y dolor al morder.

Mal aliento

La proliferación de bacterias que se produce en la boca a causa de este hábito también es una de las causas de halitosis.

Como los patógenos llegan a un lugar con las condiciones adecuadas para crecer sin medida, es más fácil desarrollar infecciones bucales.

En conclusión, quienes se identifican con esta mala costumbre deben ser conscientes de las consecuencias más allá de lo estético.

Aunque es innegable que es muy difícil de abandonar, existen varias alternativas que pueden ayudar a superarlo para evitar trastornos más graves.