Aprende a hacer moussaka griega con esta fácil receta

Jesús Bordones · 27 diciembre, 2018
¿Quieres probar la verdadera receta de la moussaka griega? Hoy descubrirás, paso a paso, cómo elaborar la receta tradicional.

La moussaka griega es un plato delicioso y muy fácil de preparar. Aunque podamos confundirlo con una lasaña normal y corriente, lo cierto es que sus ingredientes son bastante diferentes.

A lo largo de este artículo, te enseñaremos los pasos que debes seguir para elaborar una moussaka griega tradicional. La idea es que puedas degustar este plato tal y como se diseñó en su origen. Con todos los ingredientes que se pensaron para su creación.

La moussaka griega y sus múltiples variantes

Porción de moussaka griega.
Este tradicional plato forma parte de la dieta mediterránea y tiene múltiples variedades.

La moussaka griega es un plato que forma parte del recetario gastronómico griego. Sin embargo, hoy en día lo podemos degustar en casi cualquier parte del mundo. Aunque, lo más probable, es que contenga alguna variante que adultere el plato original.

No obstante, todos esos cambios que se han podido hacer en esta receta han provocado un cambio en su sabor. Por este motivo, hoy deseamos recuperar la moussaka griega tradicional para poder degustarla en su forma «original».

Aunque, en un principio, esta receta nos pueda parecer algo laboriosa y difícil de preparar, lo cierto es que es bastante sencilla. Por eso, vamos a explicar cada paso que debemos dar de manera concisa para que nuestra receta de moussaka nos quede deliciosa.

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Pasos para hacer la moussaka griega tradicional

Ingredientes:

  • 2 cebollas (medianas, pero si son grandes mejor solo una).
  • 6 berenjenas de tamaño mediano.
  • Carne de cordero picado (400 gramos).
  • Queso rallado apto para ser fundido (150 gramos).
  • 2 huevos (mejor si son grandes).
  • Canela en polvo.
  • Nuez moscada.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal.
  • Pimienta recién molida.
Porción de moussaka griega acompañada de tomates cherry y un tenedor.
La base de la moussaka griega es la berenjena.

Preparación:

1. Las berenjenas.

  • Lavaremos las berenjenas para después pelarlas y cortarlas en trozos largos o laminados.
  • Tras este paso, las pondremos al fuego en una cazuela con agua. Las dejaremos cocer durante dos minutos.
  • Una vez han pasado esos dos minutos, retiramos las berenjenas del fuego y las escurrimos.
  • Procedemos a sazonarlas con la sal.
  • Cogemos una sartén y en ella ponemos abundante aceite de oliva extra.
  • A continuación, cogemos las berenjenas debidamente sazonadas y las freímos.
  • Cuando estén listas, las sacamos de la sartén y las ponemos sobre un plato con un papel absorbente para que absorba el exceso de aceite de las berenjenas.

2. La carne.

  • Ahora le toca el turno a la cebolla, que cortaremos en trozos muy finos.
  • Después, la pondremos en una sartén con aceite de oliva virgen extra.
  • Antes de que se dore, añadimos la carne de cordero picado.
  • Esperamos unos minutos para que se cocine todo muy bien.
  • A continuación, echamos una cucharada de canela y nuez moscada.
  • Cuando la carne esté hecha, añadiremos el queso rallado.
  • Debemos integrar todos los ingredientes muy bien.

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3. Montar la moussaka.

  • Precalentamos el horno a 180 grados.
  • Mientras, montaremos nuestra receta poniendo los ingredientes en una bandeja.
  • Pondremos la berenjena cortada en tiras como base.
  • Después, echamos la carne.
  • Volvemos a echar otra capa de berenjena y, así, sucesivamente.
  • Para finalizar, batimos los huevos y los vertemos por encima junto con queso rallado.
  • Tras esto, dejamos nuestra moussaka en el horno durante 30 minutos.

Una receta original y sencilla

Como hemos podido darnos cuenta, la moussaka griega no tiene una elaboración tan complicada como en un principio pueda parecer. Además, contiene ingredientes muy saludables como la berenjena que, si nos cuesta introducirla en nuestra dieta, esta puede ser una muy buena opción.

Lo ideal, también, es que podamos acompañar esta receta con alguna ensalada. Podemos realizar alguna con espinacas o rúcula, que contenga tomate y, tal vez, espárragos si nos gustan. Las ensaladas suelen ser un acompañamiento muy bueno de muchos platos.

Esperamos que le des una oportunidad a esta receta y que disfrutes no solo del resultado final, que te hará la boca agua, sino de un plato repleto de sabor y fiel a su receta original. Porque, aunque podamos añadirle otro tipo de carne o prescindir de la cebolla si no nos gusta, lo cierto es que ya no será el mismo plato que en su día fue ideado.

Anímate a probar otro tipo de platos diferentes a los que estás acostumbrado con sabores únicos que deleitarán a tu paladar. Además, si nunca has probado la berenjena, esta puede ser una muy buena oportunidad para hacerlo. Esta receta no te va a decepcionar.