Las mujeres necesitamos un año para recuperarnos tras el parto

El puerperio es el necesario período de recuperación que necesita la mujer después del parto. Lejos está que se pueda lograr en la famosa cuarentena. Un año o más es lo mínimo necesario.

La famosa cuarenta son los 40 días, aproximadamente, inmediatos al nacimiento del bebé. Con frecuencia se le confunde con el puerperio, el período que necesitamos para recuperarnos tras el parto.

El puerperio abarca más allá de las 6 semanas de la cuarentena. Es un proceso de recuperación física y emocional que necesita la mujer tras los 9 meses de gestación y haber dado a luz. Según distintos estudios y teorías puede durar un año a dos años, incluso tres.

Un año para recuperarnos tras el parto

Una investigación del año 2015, desarrollada por la doctora Julie Wray, de la Universidad de Salkford, Reino Unido, encontró que “las mujeres necesitamos por lo menos un año para recuperarnos tras el parto. Los cambios hormonales y físicos que vive el cuerpo de la mujer durante el embarazo, no cesan con el parto”.

El puerperio también implica cambios físicos y emocionales para adaptarse a la nueva realidad de ser madre. La investigadora entrevistó a mujeres de varios países que habían dado a luz y habían pasado de dos a tres semanas, tres meses, y de seis a siete meses después del nacimiento de sus hijos.

Recuperarnos tras el parto.

Wray encontró que para la mayoría de las madres lo ideal sería contar con por lo menos 12 meses de recuperación postnatal, que incluye tanto lo físico como lo emocional. “Las mujeres sienten que tardan más de seis semanas en recuperarse y deben recibir apoyo más allá de las seis a ocho semanas después del nacimiento”, señaló la investigadora.

El puerperio

La investigación mencionada hace referencia al estimado tiempo que las nuevas madres consideraron como necesario para recuperarnos tras el parto. Pero para la psicóloga argentina Laura Gutman, autora del famoso libro “La Maternidad y el encuentro con la propia sombra”, el puerperio dura hasta los 2 o 3 años de vida del bebé.

Mamá y bebé son una misma unidad emocional. El parto “rompe” la unidad física que fueron mamá y bebé durante los 9 meses de gestación. Aunque ya no son una unidad, siguen estando unidos emocionalmente y separarse toma su tiempo.

Para la terapeuta familiar, el puerperio es un período donde hay situaciones que no son enteramente físicas, ni tan concretas, pero no por ello menos reales, que afectan la estabilidad de la mujer. El parto fue una fuerte “desestructuración emocional” donde pasamos de ser una, a ser dos.

La propia sombra

El puerperio nos enfrenta a lo que está fuera de nuestro control, con lo que está dentro de nosotras mismas, con las propias sombras y conflictos. Para salir reconstituidas y renovadas de ese reencuentro, hace falta tener conciencia del proceso que estamos viviendo y recuperarnos tras el parto.

Mujer con un bebé recién nacido.

Mientras estamos en ese terreno que se mueve entre lo místico, lo energético y lo emocional, tenemos un recién nacido en brazos al que hay que cuidar. Pero, precisamente, el bebé llora porque expresa el dolor y los miedos de la mujer que se desencadenaron después del parto.

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Quizás nuestras abuelas lo tuvieron más fácil porque su única ocupación era el hogar y los hijos. Pero la mujer de hoy, activa, ordenada, emprendedora, exitosa, es otra cosa.

Las madres tiene que pasar de la inmensidad de su mundo emocional al mundo concreto que supone trabajo, dinero, preocupaciones cotidiana, para luego regresar al ritmo del bebé. No estamos preparadas, ni lo está nuestro entorno, para hacer ese transito de forma segura, sin caer en la desesperación o sin posibilidades de pedir ayuda.

Cuando no hay tiempo para el reencuentro

Ante esa compleja situación emocional que describe Gutman, es evidente que esperar que la mujer recobre la normalidad previa al embarazo, su sexualidad, su vida laboral, es una fantasía imposible de cumplir en 6 semanas.

Lo cierto es que no todas las madres tienen la fortuna de poder dedicarse enteramente al cuidado del bebé, mientras se recuperan física y emocionalmente. Muchas, millones, tienen otros hijos, no tienen ayuda del padre, tienen que salir a trabajar. Parece no haber tiempo para el encuentro consigo misma.

Recuperarnos tras el parto.

La realidad a la que se enfrentan millones de mujeres y madres trabajadoras es que en sus países no haya una licencia de maternidad que le permita recuperarse tras el parto. La mujer tiene que salir a trabajar, tiene que buscar quien cuide el bebé, y pierde la oportunidad de tomar consciencia de las opciones emocionales que le brinda el puerperio.

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La realidad de las madres trabajadoras

Solo 34 países cumplen con la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de conceder al menos 14 semanas de licencia materna, con una remuneración que no sea inferior a dos tercios de los ingresos previos.

La mayoría de las licencias de maternidad no están adaptadas a las necesidades de la madre y del bebé. Salvo algunas pocas excepciones: Croacia otorga 410 días de licencia postnatal; países como Montenegro, Bosnia y Albania también ofrecen 365 días de permiso post natal; Reino Unido (315 días), Noruega (315) y  Suecia (240) .

En el extremo opuesto están la mayoría de los países de África y Asia que no superan las 8 semanas. Además del apego con el bebé, es una cuestión de salud física y emocional que la mujer pueda recuperarse después del parto. Es mucho el camino que aún nos falta por recorrer para reconocer las necesidades de la mujer recién parida y su bebé.

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