¿Qué necesita nuestra piel cuando ha terminado el verano?

Francisco María García · 20 diciembre, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médica Karla Henríquez el 20 diciembre, 2018
Exfoliarse y hacer uso de productos hidratantes, ricos en colágeno y antioxidantes es vital para revitalizar la piel después del verano.

Si la tónica durante la época veraniega era divertirnos en la playa, en el posverano el llamado es a reparar los daños causados. La rehidratación es lo que necesita nuestra piel para recuperarse de la sobreexposición a los rayos ultravioleta. Por otra parte, los protectores solares orales ayudarán a mantener un bronceado espectacular.

Lo mismo que necesitábamos en las vacaciones será lo que nos ayudará reponernos tras el descanso. Manchas de piel, ardor y resequedad figuran entre las consecuencias negativas que nos deja la playa, el sol y la arena.

El fotoenvejecimiento es otro problema latente. Las principales consecuencias a las que nos exponemos son las arrugas y la flacidez cutánea. No obstante, un buen plan de contingencia nos permitirá emprender el camino correcto.

Hidratarnos bien es la clave

Mujer bebiendo agua.

La resequedad es la condición que genera mayores daños en la piel durante el verano. Lo que necesita nuestra piel es hidratación mediante el uso de productos tópicos. También son importantes los tratamientos para la restitución del colágeno y, sobre todo, mucha agua.

Seguir tomando dos litros de agua por día y controlar la alimentación será un paso importante para hidratarse desde adentro. Los batidos de fruta, los vegetales verdes y los alimentos marinos deberán mantenerse en la cima de nuestro menú diario.

Pero mantener una alimentación equilibrada y una buena hidratación no será suficiente para combatir el daño causado por los rayos solares. Es probable que debamos dedicar un poco de cuidado, esfuerzo y dinero para enmendar el daño causado.

¿Necesita nuestra piel exfoliación?

Quizás el tratamiento clave es la exfoliación, dirigido sobre todo al cuidado de los tejidos del rostro. Exfoliar la piel es limpiarla profundamente y eliminar las impurezas que han quedado como muestra del impacto negativo de la luz ultravioleta.

Eliminar las células muertas es fundamental para oxigenar la piel. Solo mediante la exfoliación podremos dejar el terreno preparado para la restitución del colágeno y el posterior nacimiento de las células nuevas.

Por ello, debemos entender la exfoliación como la acción previa a los tratamientos de nutrición y rehidratación profunda. Solo así lograremos que la piel absorba con eficacia el agua y los nutrientes de los productos tópicos que vamos a utilizar.

No te pierdas: Cómo exfoliar tu piel y mantenerla radiante

¿Qué productos se deben utilizar?

Chica aplicándose una crema.

Lo siguiente es implementar soluciones cosméticas con alto contenido de hidratantes, colágeno y antioxidantes. Recordemos que los antioxidantes impiden el envejecimiento de las células mediante el adecuado control de los radicales libres.

Los antioxidantes que deben tener estas cremas son los siguientes: las vitaminas E y C, resveratrol, retinol, Genisteína y Niacinamida. Todos estos compuestos disminuyen el daño oxidativo y algunas, inclusive, tienen propiedades antiinflamatorias.

Para esta fase del tratamiento, las mascarillas y cremas serán nuestro principal aliado.

Los dermatólogos recomiendan utilizar este tipo de productos durante la noche. Se trata de cubrir toda la cara y dejar actuar la solución durante unos 20 minutos, aproximadamente. Por su parte, las cremas exclusivamente hidratantes pueden utilizarse hasta dos veces al día.

Tratamientos profesionales

Tampoco estará de más dirigirnos a un centro cosmetológico y someternos a un tratamiento profesional de alto impacto. Actualmente, se estilan los tratamientos con rayos laser, los cuales permiten eliminar los rastros dejados por la luz UV y los rayos infrarrojos.

Lo mejor de esto es que un dermatólogo realizará un diagnóstico previo sobre lo que necesita nuestra piel. De esta manera, podremos saber el estado real en el cual se encuentra nuestro cutis.

No dejes de utilizar el protector solar

Chica en la playa aplicándose protección.

¿Continuamos utilizando protector solar tras el verano o lo dejamos bien guardado? Para aquellos que no lo saben, lo correcto es seguir protegiéndonos de los rayos ultravioleta.

Esto se debe a dos hechos: el primero, es que después de las vacaciones los rayos del sol continúan en una posición bastante directa. El segundo, es que tras la sobreexposición vacacional la piel se encuentra más sensible y desprotegida que nunca.

Así que debemos continuar aplicando el protector solar en las zonas que queden expuestas. También podemos mantener el consumo moderado de los protectores vía oral. Entre otras cosas, debido a su alto contenido de antioxidantes y nutrientes que contribuyen a la rehidratación.

¿Qué ventajas tienen este tipo de productos? Poseen vitaminas, betacarotenos y antiinflamatorios que actúan directamente sobre las células de la piel. Una capsula diaria es más que suficiente.

Lee también: ¿Qué factor de protección solar debes usar para cuidar tu piel?

Mantén el bronceado

Son muchas las personas que desean conservar su bronceado playero durante la mayor cantidad de tiempo posible.

Las exfoliaciones corporales permitirán que mantengamos un bronceado similar en todas las partes del cuerpo. Para ello, debemos prestar especial atención a los rincones que por lo general olvidamos: codos, rodillas, axilas, pies, etc. La esponja exfoliante será un implemento de gran utilidad.

Consume alimentos hidratantes

Hay alimentos que pueden proveernos de antioxidantes y liquido de forma natural. Por ejemplo, las verduras, frutas, hortalizas y vegetales verdes nos aportaran mucho en los días posteriores al cierre de la época veraniega.

Las ensaladas se pueden acompañar con aceite de oliva.  Por su parte, el pescado y demás platos marinos tienen un alto contenido de omega 3.

En resumen, antioxidantes, agua, colágeno y antiinflamatorios seguirán siendo necesarios una vez que concluya la época veraniega. No olvides que es muy importante acudir a un dermatólogo en el caso de detectar manchas o lunares que hayan aparecido o cambiado después del verano.

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