¿Qué necesita nuestra piel cuando ha terminado el verano?

Exfoliarse, hacer uso de productos hidratantes, ricos en colágeno y antioxidantes es vital para revitalizar la piel después del verano.

Si la tónica durante la época veraniega era cuidarnos, en el post verano el llamado es a reparar los daños causados. La rehidratación es lo que necesita nuestra piel para recuperarnos de la sobreexposición a los rayos ultravioleta. Por otra parte, los protectores solares orales ayudarán a mantener un bronceado espectacular.

Lo mismo que necesitábamos en las vacaciones será lo que nos ayudará reponernos tras el descanso. Manchas de piel, ardor y resequedad figuran entre las consecuencias negativas que nos deja la playa, el sol y la arena.

El fotoenvejecimiento es otro problema latente. Arrugas y flacidez cutánea son las principales consecuencias a las que nos exponemos. No obstante, un buen plan de contingencia nos permitirá emprender el camino correcto.

Hidratarnos es clave

Beber agua.

La resequedad es la condición que genera mayores daños en la piel durante el verano. Lo que necesita nuestra piel es hidratación mediante el uso de productos tópicos. También son importantes los tratamientos para la restitución del colágeno y sobre todo, mucha agua.

Seguir tomando dos litros de agua por día y controlar la alimentación será un paso importante para hidratarse desde adentro. Los batidos de fruta, los vegetales verdes y los alimentos marinos deberán mantenerse en la cima de nuestro menú diario.

Pero mantener una alimentación balanceada  y la hidratación no será suficiente para combatir el daño causado por los rayos solares. Es probable que debamos dedicar un poco de cuidado, esfuerzo y dinero para enmendar el daño causado.

¿Necesita nuestra piel exfoliación?

Quizás el tratamiento clave es la exfoliación, dirigido sobre todo al cuidado de los tejidos del rostro. Exfoliar la piel es limpiarla profundamente y remover las impurezas que han quedado como muestra del impacto negativo de la luz ultravioleta.

Eliminar las células muertas es fundamental para oxigenar la piel. Solo mediante la exfoliación podremos dejar el terreno preparado para la restitución del colágeno y el posterior nacimiento de las células nuevas.

Por ello, debemos entender a la exfoliación como la acción previa a los tratamientos de nutrición y rehidratación profunda. Solo así lograremos que la piel absorba con eficiencia el agua y los nutrientes de los productos tópicos que vamos a utilizar.

¿Qué productos se deben utilizar?

Chica aplicándose una crema.

Lo siguiente es implementar soluciones cosméticas con alto contenido de hidratantes, colágeno y antioxidantes. Recordemos que los antioxidantes impiden el envejecimiento de las células mediante la eliminación y bloqueo de los radicales libres.

Los antioxidantes que deben tener estas cremas son los siguientes: las vitaminas E y C, resveratrol, retinol, Genisteína y Niacinamida. Todos estos compuestos frenan el daño oxidativo y algunas inclusive tienen propiedades antiinflamatorias.

Para esta fase del tratamiento, las mascarillas y cremas serán nuestro principal aliado. Las presentaciones ricas en baba de caracol y caléndula son quizás los tópicos más efectivos del mercado.

Los dermatólogos recomiendan utilizar este tipo de productos durante la noche. Se trata de cubrir toda la cara y dejar actuar la solución durante unos 20 minutos, aproximadamente. Por su parte, las cremas exclusivamente hidratantes pueden utilizarse hasta dos veces al día.

Tratamientos profesionales

Tampoco estará demás dirigirnos a un centro cosmetológico y someternos a un tratamiento profesional de alto impacto. Actualmente se estilan los tratamientos con rayos laser, los cuales permiten eliminar los rastros dejados por la luz UV y los rayos infrarrojos.

Lo mejor de esto es que un dermatólogo realizará un diagnóstico previo sobre lo que necesita nuestra piel. De esta manera, podremos saber el estado real en el cual se encuentra nuestro cutis.

No dejes de utilizar el protector solar

¿Continuamos utilizando protector solar tras el verano o lo dejamos bien guardado? Para aquellos que no lo saben, lo correcto es continuar protegiéndonos de los rayos ultravioleta.

Esto se debe a dos hechos: el primero, es que después de las vacaciones los rayos del sol continúan en una posición bastante directa hacia nosotros. El segundo, es que tras la sobreexposición vacacional la piel se encuentra más sensible y desprotegida que nunca.

Así que debemos continuar aplicando el protector solar en las zonas que queden expuestas. También podemos mantener el consumo moderado de los protectores vía oral. Entre otras cosas, debido a su alto contenido de antioxidantes y nutrientes que contribuyen a la rehidratación.

¿Qué ventajas tienen este tipo de productos? Poseen vitaminas, betacarotenos y antiinflamatorios que actúan directamente sobre las células de la piel. Una capsula diaria es más que suficiente.

Manteniendo el bronceado

Son muchas las personas que desean conservar su bronceado playero durante la mayor cantidad de tiempo posible.

Las exfoliaciones corporales permitirán que mantengamos un bronceado similar en todas las partes del cuerpo. Para ello, debemos prestar especial atención a los rincones que por lo general olvidamos: codos, rodillas, axilas, pies, etc. La esponja exfoliante será un implemento de gran utilidad.

Consumir alimentos hidratantes

Hay alimentos que pueden proveernos de antioxidantes y liquido de forma natural. Por ejemplo, las verduras, frutas, hortalizas y vegetales verdes nos aportaran mucho en los días posteriores al cierre de la época veraniega.

Las ensaladas pueden ser acompañadas con aceite de oliva. El oro líquido contiene una serie de antiinflamatorios y antioxidantes que inciden en el estado de la epidermis. Por su parte, el pescado y demás platos marinos tienen un alto contenido de omega 3.

En resumen, antioxidantes, agua, colágeno y antiinflamatorios seguirán siendo necesarios una vez que concluya la época veraniega.