Necesitas tiempo para ti: 5 dimensiones psicológicas que te lo demuestran

Valeria Sabater 28 julio, 2016
Recuerda que el tiempo que dediques para ti debe ser de calidad y no debes ocuparlo atendiendo a los demás, o preocupándote. Resérvate una hora al día para cuidar de ti mismo

Necesitas tiempo para ti, pero casi siempre se lo dedicas a quienes te rodean o lo inviertes en situaciones que intensifican aún más tu sensación de cansancio y ansiedad.

Por mucho que nos sorprenda, la mayoría de personas no sabemos descansar de modo adecuado.

Porque dedicarnos tiempo no quiere decir que debamos irnos de vacaciones cada vez que nos asfixie el estrés, o que baste con dar un paseo para solucionar ese malestar que, día a día, nos atenaza.

Invertir en tiempo para ti implica en primer lugar saber “desconectar”, saber apagar el ruido mental y establecer una unión delicada pero auténtica con nuestras necesidades, con nuestros pensamientos, miedos y vacíos para tomar decisiones sobre nuestra vida.

Hoy en nuestro espacio queremos explicarte de qué manera se exterioriza ese malestar interior, esas dimensiones psicológicas que nos revelan la necesidad de invertir un poco más en nosotros.

Necesitas tiempo para ti: 5 pistas que debes tener en cuenta

Algo que suele ocurrir muy a menudo es que cuando llegan las épocas vacacionales muchos de nosotros preparamos nuestros viajes, los instantes de ocio y las escapadas pensando que nos van a sentar estupendamente.

Sin embargo, esta supuesta “regla de tres” no siempre se cumple.

Salir de la rutina, en ocasiones, intensifica el estrés: viajes, preparativos, reuniones familiares, la necesidad a veces de programar cada cosa que hacemos “para aprovechar el tiempo”.

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Además, un aspecto esencial es que ese tiempo para ti, que te ayudaría a sentirte mejor en un momento dado, lo compartes con otras personas: pareja, hijos, familia…

  • Lo creamos o no, todos necesitamos pequeños periodos de soledad cotidianos.

En ocasiones, algo tan sencillo como dedicarnos dos horas diarias a nosotros mismos actúa como la mejor de las vitaminas. Veamos ahora qué dimensiones psicológicas nos demuestran que, tal vez, hemos llegado al límite de nuestras fuerzas.

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1. El mal humor y la apatía

Cada uno de nosotros podemos pasar por esas épocas en que todo nos molesta, en que no tenemos humor y nada atrae nuestro interés. Pueden ser momentos o días puntuales, pero el problema adquiere otra connotación cuando esta sensación se alarga hasta cronificarse.

Levantarnos siempre con la sensación de que no vamos a poder con nuestro día, de que vamos a contracorriente, de que quienes nos rodean tienen unas prioridades que no encajan con las nuestras…

Todo ello conforma, sin duda, esas pequeñas pinceladas que tanto malestar nos provocan.

Cuando el mal humor es casi como ese aliento vital del que no podemos despegarnos es que algo ocurre en nuestro interior.

2. La sensación de no tener tiempo para nada

El fenómeno del tiempo perdido es un síntoma muy común asociado a la ansiedad.

No se trata solo de tener la clara sensación de que no vamos a poder hacer todo lo que tenemos en mente, sino que, además, podemos experimentar pequeños periodos de tiempo de entre media hora y una hora en los que no sabemos qué hemos hecho o qué ha ocurrido.

Es común experimentarlo en momentos de mucho estrés y ansiedad.

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3. El fracaso autopercibido

Hagamos lo que hagamos, todo va a salir mal. Esta pérdida de autoconfianza provoca que tengamos la idea de que todo escapa a nuestro control, que por mucho que nos esforcemos, nada depende de nosotros.

Es una realidad frustrante que revela un claro indicador de que algo ocurre, de que debemos prestarnos más atención. Priorízate, dedica tiempo para ti.

4. No sentirnos valorados

Lo señalábamos en los párrafos anteriores: el mundo va a contracorriente y parece como si quienes nos rodearan se priorizaran en exceso a sí mismos, dando por sentado que nosotros siempre estamos para ellos.

Que cuando necesitan respirar, les damos aire; que cuando quieren andar, colocamos el suelo bajos sus pies.

  • Esta indefensión puede ser autopercibida o puede ser real. Por ello, es necesario también saber reaccionar y poner límites, porque el no sentirnos valorados puede desembocar claramente en una depresión.
mujer colgando porque necesitas tiempo para ti

5. Síntomas psicosomáticos

El no tener tiempo para nosotros, el no disponer de espacios propios donde pensar, donde relajarnos para iniciar una charla interna para descubrir nuestras prioridades y poder pensar en qué cambios deberíamos promover hace que nuestro cuerpo reaccione y presente:

  • Taquicardias.
  • Cansancio excesivo.
  • Cefaleas.
  • Malas digestiones.
  • Insomnio.

Cómo empezar a dedicarte tiempo para ti

No basta con darnos unas vacaciones. No hay que esperar al viernes para ser feliz ni a las vacaciones para “ser persona”, tu mejor momento es ahora.

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  • Dedicarte tiempo para ti es invertir en salud, es una necesidad vital como quien se alimenta cada día o se viste. Así que, a lo largo del día establece una o dos horas para ti mismo “en “exclusiva.
  • Ese tiempo contigo mismo debe ser de calidad y, a ser posible, a solas.
  • Hay quien medita, hay quien hace yoga o quien simplemente, se sienta ante una ventana y deja escapar un largo suspiro en profunda calma.
  • Ese tiempo para ti es el que necesitas para conectar con tus necesidades. Para pensar qué quieres y qué no quieres en tu vida.
  • Poco a poco, al entender tus prioridades irás tomando decisiones. Porque para ser feliz hay que ser capaz de decidir, de avanzar sin miedos.

Está en tu mano conseguirlo.

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