Neumonía o pulmonía

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gilberto Sánchez el 25 noviembre, 2018
La neumonía es una enfermedad respiratoria causada por la congestión del parénquima pulmonar.

En primer lugar, debemos definir neumonía, o pulmonía. La neumonía es una enfermedad que consiste en la inflamación de los espacios alveolares de los pulmones por la presencia de líquido en los alvéolos. Por lo tanto, suele tener un carácter infeccioso, sin embargo, sólo se detecta el agente que la provoca el 40% de las veces.

Entre otros síntomas, la inflamación de los espacios alveolares provoca:

  • Disnea o dificultad para respirar
  • Dolor torácico
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida de apetito
  • Tos con expectoraciones
  • Malestar general
  • Fatiga
  • Fiebre.

Por otro lado, recordemos que los alveolos son las estructuras responsables del intercambio de gases en nuestros pulmones.

Tipos de neumonía

Primero, es importante distinguir entre los distintos tipos de neumonías que existen. Según el lugar donde se haya adquirido la enfermedad, los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento serán diferentes.

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Cuando se acumula líquido dentro de los alvéolos se produce la neumonía.

Neumonía adquirida en la comunidad (NAC)

Este es el tipo que afecta a personas inmunocompetentes de la población general. En realidad, se refiere al grupo de personas que no están hospitalizadas o que llevan hospitalizadas un periodo inferior a 48 horas.

Neumonía nosocomial (NN)

Se trata de aquella que afecta a los pacientes hospitalizados durante más de 48h o a personas inmunodeficientes.

Así, en un hospital, encontramos pacientes con el sistema inmune debilitado y microorganismos muy resistentes a los antibióticos. Por lo tanto, se favorece la aparición de neumonías más graves y mortíferas.

Factores de riesgo

  • Edad superior a 60 años.
  • Diabetes mellitus.
  • EPOC.
  • Hospitalización prolongada.
  • Alcoholismo y tabaquismo.
  • Malnutrición.
  • Intubación endotraqueal.
  • Tratamiento con corticoides.
  • SIDA

¿Qué microrganismos causan neumonía?

La neumonía puede estar causada por diversos microorganismos, como virus, hongos o bacterias.
Por ejemplo, los más comunes son:

  • Steptococcus pneumoniae.
  • Mycoplasmas psneumoniae.
  • Haemophilus influenzae tipo b.
  • Legionella pneumophila.
  • Pneumocystis jiroveci.
  • Virus sincitial respiratorio.

La bacteria Steptococcus pneumoniae, popularmente conocida como ‘neumococo, es la causa más común de neumonía en niños.
Por otra parte, la Pneumocystis jiroveci es la principal causa de neumonía en pacientes con VIH.

Características de los microorganismos

Para que una bacteria o un virus pueda infectar el parénquima pulmonar es necesario que este sea capaz de sobrevivir en el aire durante un largo periodo de tiempo. Además, debe tener un tamaño menor a 1 μm para que pueda llegar hasta los alveolos.

¿Cómo aparece la neumonía?

Los microorganismos penetran hasta los alveolos a través del aire que inhalamos. Despúes, una vez allí colonizan e infectan la zona, lo que produce grandes cantidades de líquido que congestionan los pulmones, dificultando la respiración.

Virus-y-bacterias-agentes-causales-de-la-neumonía
Según el agente patógeno que esté provocando la enfermedad, deberemos tomar un medicamento u otro, según lo indique el médico especialista.

Los primeros síntomas que aparecen son la disnea y el dolor torácico pleurítico, siendo además los más específicos y sensibles.
Normalmente, el periodo de incubación es de entre 24 y 48 horas.

Síntomas de la neumonía

  • Disnea.
  • Fiebre.
  • Cefalea.
  • Escalofríos.
  • Dolor torácico pleurítico.
  • Tos con expectoración.
  • Artromialgias.
  • Crepitantes.
  • Disminución del murmullo vesicular.
  • Soplo tubárico.
  • Matidez en la percusión.
  • Aumento de las vibraciones vocales.

Afectación de la neumonía

La infección puede afectar a distintas zonas pulmonares, por esta razón, distinguimos distintos tipos de patologías.

Neumonía alveolar o lobar

Se llenan de exudado purulento múltiples alvéolos, pudiendo afectar a un lóbulo entero pero respetando los bronquiolos.

Suele corresponder con un patrón radiológico de condensación alveolar.

Neumonía multifocal o bronconeumonía

Puede afectar a los alvéolos y a sus bronquiolos, pero lo hace por segmentos, por lo que no suelen afectarse lóbulos enteros.

Neumonía intersticial

Se presenta a causa de un virus, el cual respeta la luz bronquial y alveolar y sólo afecta al intersticio pulmonar.

Neumonía necrotizante o absceso pulmonar

Algunos organismos son capaces de destruir el parénquima pulmonar. De esta manera, van creando abscesos y grandes zonas de necrosis por todo el pulmón, que aparecen hipodensas en la radiografía. Se corresponde con el patrón radiológico de infiltrados cavitados.

Diagnóstico

El diagnóstico etiológico orienta hacia la neumonía con el esputo, los hemocultivos y cultivos del líquido pleural además de mediante la detección de antígenos.

El diagnóstico definitivo se suele realizar mediante una radiografía.

El-diagnostico-definitivo-de-la-neumonía-se-hace-con-una-radiografía
Para emitir un diagnóstico final, se deberá realizar una radiografía.

Patrón de condensación alveolar

Se trata del patrón radiológico típico de las neumonías por Streptococcus pneumoniae. Por consiguiente, en él vemos el parénquima pulmonar con aspecto algodonoso y los bronquios totalmente hipodensos.

Patrón de bronconeumonía

En este caso se observa el pulmón parcheado por zonas algodonosas, incluyendo los bronquios, y zonas de menor densidad.

Patrón de infiltrados cavitados

En este patrón radiológico aparecen hipodensidades en el centro de las zonas algodonosas, lo que se conoce como neumatoceles.
Este tipo de neumonía está causada por Staphylococcus aureus y es más grave por tratarse de un microorganismo atípico.

Tratamiento

Primero, el tratamiento siempre se orientará en función del tipo de enfermedad que presenten los pacientes y de la causa de ésta.
Los antibióticos deben elegirse en función de la bacteria que está causando la infección. De igual manera, en el caso de que sea un virus, pueden utilizarse a modo profiláctico para evitar sobreinfecciones.

Los antibióticos más utilizados son:

  • Amoxicilina y ácido clavulánico.
  • Macrólidos como claritromicina, azitromicina o eritromicina.
  • Cefalosporinas.
  • Quinonas como levofloxacino.

Por último, los pacientes con neumonías leves pueden ser tratados en casa con antibióticos orales, reposo y una buena hidratación.