Neumonía o pulmonía

La neumonía es una enfermedad respiratoria causada por la congestión del parénquima pulmonar.

La neumonía, o pulmonía, es una enfermedad que consiste en la inflamación de los espacios alveolares de los pulmones por la presencia de líquido en los alveolos. La inflamación subyacente da lugar a disnea, dolor torácico, tos con expectoraciones y fiebre, entre otros síntomas.

Ahora, la neumonía suele ser de carácter infecciosa, pero sólo se detecta al agente causal de la patología el 40% de las veces.

Recordemos que los alveolos son las estructuras responsables del intercambio de gases en nuestros pulmones.

Tipos de neumonía

Es importante hacer la distinción entre los distintos tipos de neumonías que existen, ya que según el lugar donde se haya adquirido la enfermedad, los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento variarán en función de este criterio.

Qué es la neumonía o pulmonía

Neumonía adquirida en la comunidad (NAC)

Este es el tipo de neumonía que afecta a personas inmunocompetentes de la población general que no están hospitalizadas o que llevan hospitalizadas un periodo inferior a 48 horas.

Neumonía nosocomial (NN)

Se trata de aquella que afecta a los pacientes hospitalizados durante más de 48h o a personas inmunodeficientes.

En un hospital, encontramos pacientes con el sistema inmune debilitado y microorganismos muy resistentes a los antibióticos, por lo que se favorece la aparición de neumonías más graves y mortíferas.

Factores de riesgo

  • Edad superior a 60 años.
  • Diabetes mellitus.
  • EPOC.
  • Hospitalización prolongada.
  • Alcoholismo y tabaquismo.
  • Malnutrición.
  • Intubación endotraqueal.
  • Tratamiento con corticoides.
  • SIDA

¿Qué microrganismos causan neumonía?

La neumonía puede estar causada por diversos microorganismos, como virus, hongos o bacterias, los más comunes son:

  • Steptococcus pneumoniae.
  • Mycoplasmas psneumoniae.
  • Haemophilus influenzae tipo b.
  • Legionella pneumophila.
  • Pneumocystis jiroveci.
  • Virus sincitial respiratorio.

La bacteria Steptococcus pneumoniae –popularmente conocida como ”neumococo”– es la causa más común de neumonía en niños. Por otro lado, la Pneumocystis jiroveci es la principal causa de neumonía en pacientes con VIH.

Características de los microorganismos

Para que una bacteria o un virus pueda infectar el parénquima pulmonar es necesario que este sea capaz de sobrevivir en el aire durante un largo periodo de tiempo. Además, debe tener un tamaño menor a 1 μm, para que pueda llegar hasta los alveolos.

¿Cómo aparece la neumonía?

Los microorganismos penetran hasta los alveolos a través del aire que inhalamos, una vez allí colonizan e infectan la zona, lo que produce grandes cantidades de líquido que congestionan los pulmones, dificultando la respiración.

Agente causal de la neumonía

Los primeros síntomas que aparecen son la disnea y el dolor torácico pleurítico, siendo además los más específicos y sensibles.

El periodo de incubación normalmente es de entre 24 y 48 horas.

Síntomas de la neumonía

  • Disnea.
  • Fiebre.
  • Cefalea.
  • Escalofríos.
  • Dolor torácico pleurítico.
  • Tos con expectoración.
  • Artromialgias.
  • Crepitantes.
  • Disminución del murmullo vesicular.
  • Soplo tubárico.
  • Matidez en la percusión.
  • Aumento de las vibraciones vocales.

Afectación de la neumonía

La infección puede afectar a distintas zonas pulmonares, por lo que distinguimos distintos tipos de patología.

Neumonía alveolar o lobar

Se llenan de exudado purulento múltiples alvéolos, pudiendo afectar a un lóbulo entero pero respetando los bronquiolos.

Suele corresponder con un patrón radiológico de condensación alveolar.

Neumonía multifocal o bronconeumonía

Puede afectar a los alvéolos y a sus bronquiolos, pero lo hace por segmentos, por lo que no suelen afectarse lóbulos enteros.

Neumonía intersticial

Se presenta a causa de un virus, el cual respeta la luz bronquial y alveolar y sólo afecta al intersticio pulmonar.

Neumonía necrotizante o absceso pulmonar

Algunos organismos son capaces de destruir el parénquima pulmonar, creando abscesos y grandes zonas de necrosis por todo el pulmón, que aparecen hipodensas en la radiografía. Se corresponde con el patrón radiológico de infiltrados cavitados.

Diagnóstico

El diagnóstico etiológico orienta hacia la neumonía con el esputo, los hemocultivos y cultivos del líquido pleural, y mediante la detección de antígenos. El diagnóstico definitivo se suele realizar mediante radiografía.

El diagnóstico definitivo de la neumonía se hace mediante radiografía

Patrón de condensación alveolar

Se trata del patrón radiológico típico de las neumonías por Streptococcus pneumoniae, en él vemos el parénquima pulmonar con aspecto algodonoso y los bronquios totalmente hipodensos.

Patrón de bronconeumonía

En este caso se observa el pulmón parcheado por zonas algodonosas, incluyendo los bronquios, y zonas de menor densidad.

Patrón de infiltrados cavitados

En este patrón radiológico aparecen hipodensidades en el centro de las zonas algodonosas, lo que se conoce como neumatoceles.

Este tipo de neumonía está causada por Staphylococcus aureus y es más grave por tratarse de un microorganismo atípico.

Tratamiento

El tratamiento se orientará en función del tipo de enfermedad que presenten los pacientes y de la causa de ésta.

Los antibióticos deben elegirse en función de la bacteria que está causando la infección, y en el caso de que sea un virus pueden utilizarse a modo profiláctico para evitar sobreinfecciones. Los antibióticos más utilizados son:

  • Amoxicilina y ácido clavulánico.
  • Macrólidos como claritromicina, azitromicina o eritromicina.
  • Cefalosporinas.
  • Quinonas como levofloxacino.

Los pacientes con neumonías leves pueden ser tratados en casa con antibióticos orales, reposo y una buena hidratación.

María Vijande

Estudiante de Farmacia y curiosa a tiempo completo. Lectora, música y deportista a tiempo parcial. Y ya, que definir es limitar!

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