Neuropéptido Y: síntesis, localización y funciones

Andrea Flores 13 enero, 2018
Este neurotransmisor participa en procesos relacionados con el hambre. Además, participa activamente en el metabolismo de las grasas.

El neuropéptido Y es un neurotransmisor constituido por la unión de diferentes aminoácidos. Los neurotransmisores son sustancias químicas que intervienen en la transmisión del impulso nervioso. De esta manera se permite la comunicación entre las neuronas situadas a lo largo de todo el sistema nervioso. Además, existe paso de información de una célula a otra, ya sea proveniente del medio externo o del interno.

Síntesis de neuropéptido Y

El neuropéptido Y se sintetiza en el hipotálamo. El hipotálamo cumple un papel fundamental en la regulación del estado de ánimo y las emociones. Además, participa en otros procesos (como la regulación del sueño y el apetito). Esta región controla todos los procesos neuroendocrinos, por lo que también interviene en la regulación de la libido y el control de la temperatura.

El hipotálamo colabora con el cerebro para procesar las respuestas ante estímulos. Algunas respuestas requieren la participación del sistema endocrino. Por lo que sirve para traducir una orden nerviosa en un aumento o disminución de la síntesis de hormonas.

Ver también: Barrera hematoencefálica

Localización del neuropéptido Y

neurotransmitters

El neuropéptido Y se distribuye por todo el Sistema Nervioso Autónomo desde el hipotálamo. Este sistema controla todas las acciones involuntarias de nuestro organismo (como los latidos cardíacos o los reflejos de retirada ante el dolor).

Funciones del neuropéptido Y

Esta sustancia interviene en varias funciones cerebrales, desde la memoria hasta el desarrollo cognitivo. Además, el neuropéptido Y está asociado con ciertas patologías en el Sistema Nervioso Central (SNC) entre las que destaca la epilepsia. Sin embargo, su función más importante y reconocida es la de regular el aporte energético que recibe nuestro organismo.

El aporte energético es un concepto amplio que incluye varios procesos. Los más destacados son el aumento de apetito, la disminución de la actividad termorreguladora y el aumento en la producción de las enzimas lipogénicas.

Las enzimas lipogénicas son proteínas que participan en los procesos metabólicos relacionados con la producción de grasa. Estas enzimas se encargan de transformar el exceso de glúcidos provenientes de una sobrealimentación en tejido adiposo de reserva. Algunos órganos se ven afectados por este tipo de reacciones, en especial el hígado (esteatosis hepática). De esta manera, se produce un aumento de peso que puede derivar en obesidad.

Por todo ello, el neuropéptido Y participa en el sistema lipoestabilizador. Controla la distribución de los lípidos en el cuerpo junto a otras sustancias, como la leptina y la hormona liberadora de corticotropina.

Sustancias que participan junto al neuropéptido Y

Sustancias que participan junto al neuropéptido Y

La leptina es una hormona localizada en el tejido adiposo de nuestro cuerpo. De esta forma, la leptina anula el apetido, reduciendo la sensación de hambre y el consumo de alimentos en consecuencia. Asimismo, fomenta el gasto energético y el metabolismo a fin de reducir la reserva de grasas y el peso de los sujetos.

La hormona liberadora de corticotropina produce otra hormona denominada adrenocorticotropa, que a su vez libera cortisol. Estas tres sustancias forman una cascada de liberación hormonal, de forma que si una de ellas se ve alterada, el resto también se verán afectadas. El cortisol se libera en situaciones de estrés y ante la presencia de un bajo nivel de glucosa en sangre (hipoglucemia). Para solucionar este problema, el cortisol descompone las reservas de lípidos y las transforma en glúcidos que pueden ser utilizados por las células.

La insulina también participa de forma coordinada junto a estas hormonas. La insulina controla la concentración elevada de glucosa en sangre (hiperglucemia) y la reduce hasta cifras normales. Así, se forma un círculo de regulación endocrina y las células pueden utilizar los glúcidos que hemos obtenido a través de la alimentación.

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Papel del neuropéptido Y en el apetito

Papel del neuropéptido Y en el apetito

Cuando nuestro cuerpo necesita obtener nuevos nutrientes se pone en marcha un conjunto de mecanismos en los que participa el neuropéptido Y:

  • En primer lugar, el SNC estimula los centros nerviosos relacionados con el hambre y se empieza a expresar esta sensación.
  • Se comienza a sintetizar neuropéptido Y, contribuye a la generación de lo que se conoce como “apetito”. Este es un proceso de alerta que nos informa de la necesidad de comer.
  • A continuación, se ingieren los alimentos y tiene lugar la digestión.
  • Finalmente, se detiene la producción del neuropéptido Y. El resultado es una sensación de saciedad característica tras las comidas que en parte se debe a la disminución de esta sustancia, y en parte a la estimulación en la síntesis de sustancias antagonistas que reducen el apetito.
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