Niños con autismo: 4 ejercicios importantes

Victoria Blázquez · 27 marzo, 2019
El autismo es un trastorno que afecta a 1 de cada 100 niños. Mediante el uso de herramientas y actividades estimulantes se puede favorecer la integración social del individuo y su desarrollo emocional.

El trastorno del espectro autista (TEA) es una disfunción de origen neurobiológico, con marcada base genética y de carácter crónico, que afecta a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral. ¿Sabes cómo motivar a los niños con autismo?

Los síntomas están relacionados con la interación social y la la comunicación, además de una falta de flexibilidad en el razonamiento y la restricción de intereses y comportamiento.

Ninguna persona que presenta este síndrome neuropsiquiátrico refiere las mismas características observables que otra. Por ello, hay distintas categorías diagnósticas en función del grado de intensidad y forma de aparición de los síntomas.

A continuación vamos a presentar una serie de ejercicios o actividades que favorecen la estimulación de las capacidades cognitivas de los niños que presentan TEA.

Ejercicios para niños con autismo

1. Actividades con números

Niña jugando con números
Con distintos tipos de juegos podemos tratar de aumentar sus intereses y su interacción social.

Los intereses de los niños con autismo suelen ser restringidos, sin embargo, muchos se sienten especialmente atraídos por los números. Por la edad, no suelen ser capaces de comprender los razonamientos de los cálculos, pero suelen disfrutar jugando con la misma cantidad de objetos.

Además, presentan gran fascinación por los objetos llamativos, por tanto puedes ayudarte de juguetes atractivos para estimular el interés que estos sienten de manera natural por los números. Un ejemplo puede ser hacer pompas de jabón e ir contándolas.

También puedes realizar actividades de clasificación en función de las distintas formas o colores, para que los niños establezcan categorías y enumeren los objetos. Para ello te puedes ayudar de piezas grande de lego, pinturas, peluches pequeños o pelotas.

Este tipo de actividades amplía los intereses de los niños y favorecen la interacción con otras personas de su entorno.

Leer más: El autismo o trastorno del espectro autista

2. Musicoterapia para niños con autismo

Niños tocando instrumentos
Los instrumentos musicales implican habilidades cognitivas y sociales que pueden ser útiles en niños con autismo.

La musicoterapia es una disciplina que puede favorecer el desarrollo del comportamiento humano. La expresión musical funciona a un nivel de lenguaje no verbal y promueve canales de comunicación, especialmente cuando las funciones expresivas presentan dificultad, como en los niños con trastorno del espectro autista.

Estas actividades están enfocadas a favorecer el desarrollo emocional y la expresión individual. Así, podéis jugar a reconocer los sonidos de su cuerpo, como la risa, los aplausos o los bostezos. Reconocer es el primer paso para controlar, por tanto siéntate con él y repite los gestos que provocan sonido e indicando su nombre y significado.

Otra actividad interesante es que el niño aprenda contigo una canción corta y repetitiva que incluya gestos corporales. El objetivo es que el niño se vea interesado y desafiado por el reto de aprender la canción y disfrute durante el proceso.

3. Juegos de imitación

Niño pequeño jugando
Imitando y repitiendo los niños comprenden el mundo que les rodea.

Reproducir o imitar un determinado comportamiento puede permitir al niño comprender mejor el mundo que le rodea y desarrollar sus habilidades sociales. Es importante que las actividades vayan acompañadas de un refuerzo positivo, que seamos pacientes y no esperemos que lo entiendan a la primera.

Un juego de imitación interesante puede ser dibujar gestos cotidianos, como peinarse, lavarse los dientes, comer y hacer que el niño lo imite. También se pueden dibujar animales y enseñarles el sonido que emiten. Después le mostrarás una de las láminas y el niño tendrá que reproducir los sonidos y gestos propios del animal.

Cualquier actividad que implique una repetición es válida. Puedes inventarte una basándote en lo que más le llama la atención, para que le resulte más atractiva.

Leer más: Juegos según cada etapa de crecimiento del niño

4. Ejercicio físico

Niño a hombros al aire libre
El ejercicio físico desarrolla la motricidad y las habilidades de los niños.

Las actividades físicas favorecen la psicomotricidad y la relación del niño con su entorno. Lo ideal sería realizarlas al aire libre y en presencia de otros niños, pero si no es posible, se puede preparar un recorrido de obstáculos en casa con juguetes blandos o una búsqueda del tesoro que implique correr, saltar, agacharse o arrastrarse.

Es importante que el niño se sienta atraído por las actividades para que no pierda su interés. Por ello, debes adaptarlas en función de sus gustos y necesidades.