Nivel de triglicéridos: ¿qué debemos saber?

05 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
Mantener bajo control el nivel de triglicéridos es determinante para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares crónicas. ¿Cuándo se exceden sus niveles? En este espacio lo detallamos.

Cuando vamos al médico para un control de rutina, nos solicita una serie de parámetros de laboratorio que se incluyen en la analítica habitual. Entre ellos está el nivel de triglicéridos, casi siempre apoyado por los valores de colesterol malo y bueno.

Este dato es fundamental para la salud cardiovascular y para valorar el apego o no a una dieta específica. Tal es así que los nutricionistas pueden emplearlo para evaluar la ingesta de lípidos en los últimos 10 días.

Los triglicéridos son lípidos

Al medir el nivel de triglicéridos, lo que estamos haciendo es obtener un valor de una parte de los lípidos que circulan en la sangre humana. También hay grasas en los tejidos, pero no podemos medirla con la analítica sanguínea habitual.

El cuerpo se vale de los lípidos para construir membranas celulares y para almacenar energía. A partir del colesterol y de los triglicéridos, el organismo es capaz de alimentar los procesos metabólicos internos, a los cuales recurre ante demanda de kilocalorías.

El sitio de almacenamiento son las células conocidas como «adipocitos». Allí dentro hay gotitas de grasas que hacen las veces de depósito. Si iniciamos una serie de entrenamientos, por ejemplo, o pasamos por situaciones de frío extremo, esa reserva se utilizará.

Los triglicéridos son lípidos
Los triglicéridos son lípidos que circulan en la sangre. Su acumulación excesiva aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares graves.

Valores normales de triglicéridos

Hay unos parámetros que los médicos emplean para saber si los triglicéridos están en los valores normales dentro de la sangre. Cada laboratorio maneja sus propios reactivos y eso modifica los intervalos de normalidad, aunque hay cifras que son más o menos iguales siempre.

En el caso de los triglicéridos, los mismos se estipulan como dentro de la normalidad cuando no superan los 150 miligramos por decilitro de sangre. Si están entre 150 y 199, aunque todavía no son altos, disparan las alertas por un posible desorden alimenticio.

Encima de 200 miligramos por decilitro es anormal y hay que actuar con modificaciones de los hábitos y medicación. Si superan los 500, estamos ante una condición particular – poco frecuente – de hipertrigliceridemia grave, en general asociada a mutaciones genéticas.

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¿Por qué el nivel de triglicéridos es alto?

Tener altos niveles de triglicéridos es preocupante. La mayoría de las personas con este problema pueden manejarlo a través de la dieta, si siguen pautas estrictas y lo acompañan de ejercicio físico.

Las comidas influyen de forma decisiva en las cifras de los lípidos. Los peores aliados de la elevación son las grasas saturadas y las grasas trans. Las primeras se encuentran en los lácteos, el chocolate, la carne de pollo y la yema de huevo.

Las segundas aparecen en productos procesados que atravesaron la técnica de hidrogenación, como las galletitas saladas, las tortas, las tapas de empanadas y las golosinas.

Hay enfermedades que tienen como síntoma o signo el aumento de estos lípidos. Esto sería un efecto colateral dentro de todas las modificaciones que implican estas patologías en el cuerpo. Las más notorias son las siguientes:

  • Diabetes: se trata de un desorden metabólico que no solo altera la glucemia. También proteínas y lípidos sufren los efectos de la falta de insulina o de la poca acción de la misma. Tal es el caso de los niveles de triglicéridos, que se encuentran altos con consistencia en los diabéticos.
  • Hipotiroidismo: la falta de acción de las hormonas tiroideas afecta el metabolismo celular. Esto quiere decir que los lípidos no pueden utilizarse como se debería para las funciones corporales humanas. Entonces, los triglicéridos se acumulan con aumento del tejido adiposo.
  • Insuficiencia renal: el riñón cumple tareas endócrinas, además de fabricar y concentrar la orina para depurar la sangre. En la insuficiencia renal, el órgano se ve imposibilitado de concretar sus tareas diarias y de producir con eficiencia las sustancias que intervienen en la homeostasis del medio interno. Todas las grasas aumentan su concentración sanguínea en este trastorno.

Otras causas de triglicéridos altos

El sedentarismo, por su parte, es un factor de riesgo cardiovascular, en parte por su incidencia metabólica sobre los lípidos. Quienes no realizan ejercicio físico de manera regular presentan cifras elevadas de colesterol y triglicéridos, con menor circulación sanguínea, por lo que la posibilidad de arterioesclerosis también es mayor.

Por último, tenemos los hábitos tóxicos entre aquellos asociados a la elevación de los triglicéridos. Fumar y consumir alcohol de manera adictiva interrumpe los procesos de acumulación y utilización de los lípidos. El hígado, que es un órgano con gran influencia en ello, se debilita con la toxicidad del tabaco y los alcoholes.

Otras causas de triglicéridos altos
Los triglicéridos altos pueden ser la consecuencia de trastornos metabólicos. Sin embargo, también se da en pacientes con un estilo de vida poco saludable.

¿Es posible tener un nivel bajo de triglicéridos?

Si bien siempre se habla de los triglicéridos altos en la sangre, existe la otra condición opuesta, con valores bajos. Para determinar dicho diagnóstico hay que detectar menos de 35 miligramos por decilitro del lípido.

En este caso, las causas son menos que en las elevaciones patológicas, pero no por eso menos importantes. Las cuatro más frecuentes son las siguientes:

  • Dieta: una dieta de grasas saturadas y trans elevará los triglicéridos, pero al contrario, también hay dietas que los bajan demasiado. Los planes de alimentación que prescinden de todos los lípidos de manera excesiva, terminan siendo contraproducentes.
  • Síndrome de malabsorción: cuando el intestino no es capaz de tomar todos los nutrientes de los alimentos que ingerimos, estamos ante un síndrome de malabsorción. Las causas son muy variadas, pero el resultado final coincide en el déficit de incorporación de sustancias necesarias. Los lípidos, en particular, se expulsan con las heces en este trastorno.
  • Hipertiroidismo: mucha concentración de hormonas tiroideas en la sangre fuerza el metabolismo celular, lo que hace que se consuman gran parte de las reservas energéticas de lípidos. Los adipocitos no conservan los triglicéridos y los entregan.
  • Desnutrición: en casos graves de desnutrición, por falta de ingesta o patologías que lleven a la pérdida de peso, los pacientes registran hipoglucemias, hipoproteinemias e hipolipidemias.

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El nivel de triglicéridos se puede controlar

Es importante realizarse una analítica sanguínea con regularidad. De esta manera, diversos parámetros bioquímicos son detectados antes de que originen problemas. Con los triglicéridos, esto disminuye el riesgo cardiovascular.

Tanto si hay cifras elevadas de este lípido, como una disminución patológica del mismo, conviene seguir un abordaje multidisciplinario con medicación, dieta y ejercicio físico. Un médico clínica y un nutricionista pueden ayudar a regularizar valores.

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