No cuentes tus días, haz que tus días cuenten

Este artículo fue redactado y avalado por Raquel Aldana
17 diciembre, 2018
Puesto que lo importante no es el destino, sino lo que nos ocurre por el camino, no desperdicies ninguna oportunidad. Entre hacer y no hacer, quédate con la experiencia

La vida es un viaje limitado. Por eso no tenemos tiempo para esperar a que la montaña venga hacia nosotros, tenemos que ir hacia ella. Y es que, al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años. Y cada uno de tus días cuenta.

Esta es tu vida. Haz lo que amas, y hazlo a menudo. Si no te gusta algo, cámbialo. Si no te gusta tu trabajo, déjalo. Si no tienes tiempo suficiente, deja de ver la televisión. Si estás buscando el amor de tu vida, para; te estará esperando cuando estés haciendo cosas que realmente quieres.

Para de analizarlo todo, la vida es simple. Todas las emociones son fantásticas. Cuando estés comiendo, aprecia cada bocado. Abre tu mente, brazos y corazón a cosas y gente nueva, estamos unidos por nuestras diferencias. Pregunta a la próxima persona que veas cuál es su pasión y comparte un sueño inspirador con ella.

Viaja a menudo; perderte te ayudará. Algunas oportunidades solo vienen una vez, aprovéchalas. La vida es la gente que conoces, y las cosas que creas con esas personas. Sal fuera y empieza a crear. La vida es corta. Vive tu sueño, lleva a cabo tu pasión”.

-Manifiesto Holstee-

Haz que tus días cuenten

Conocer el camino y andarlo es muy diferente. Podemos creer que lo conocemos, o que somos capaces de transitarlo, pero pocos somos los que disfrutamos de la verdadera experiencia de recorrerlo y contemplar el paisaje.

Mujer soplando unas flores

Levántate de cada caída, estudia, encuentra al amor de tu vida, busca un buen trabajo, cásate, ten hijos, trabaja para sacarlos adelante, haz que sean personas de 10 y espera a que tu vida se duerma. ¿Esto es para todos? Pues no.

¿Tenemos que vivir como queramos o como la sociedad espera que lo hagamos? Un ejemplo, si le preguntamos a un jugador cuál es la mejor forma de jugar, dirá que no la hay. Depende del momento, de la situación, de la posición de su oponente, del sentido de cada jugada, del contexto, etc.

En este sentido, con la vida pasa lo mismo. Cada uno la vive como quiere, según sus circunstancias. No hay una vida ideal, sino momentos de excelencia.

Visita este artículo: Cuando superas el pasado, algo bueno llega a tu vida

Estamos hechos de sueños frágiles que se pueden romper con la misma facilidad con la que lo hacemos nosotros. Hay días que nos lo recuerdan, que hacen que nuestras heridas sangren y que duela.

Sin embargo, estos días duran segundos si lo comparamos con toda una vida. Por esto, pelea por tu utopía, por tu locura y reta a cada instante de tu vida para conseguir que sea único.

Tu tiempo es relativo, no lo derroches

Somos el ahora y el aquí, eso es lo importante. El tiempo es vida y tú no sabes cuánto te queda. No se trata de encontrarle sentido a la vida, sino de que VIVIR sea el único sentido de esta.

El tiempo. Todo. Locura.

#microcuento

Que nadie te diga cómo has de vivir tus días, pues solo te hace libre vivir a tu manera. No estamos en este mundo para programar cada instante, sino para ser libres y darle un vuelco a los convencionalismos que copan nuestra mente.

Morir es fácil, lo complicado es vivir

Mujer caminando por una vía

“Hoy” es el mañana del que te preocupabas. ¿Lo recuerdas? Las dificultades nos preparan para dirigirnos a destinos extraordinarios. Y es que la vida no tiene que ser fácil, sino vivida.

Algunas veces será feliz, otras dura, pero en cada subida y en cada bajada aprendemos lecciones. Y cada una de esas enseñanzas nos hace más fuertes.

Me doy cuenta de que si fuera estable, prudente y estático, viviría en la muerte. Por consiguiente, acepto la confusión, la incertidumbre, el miedo y los altibajos emocionales, porque ese es el precio que estoy dispuesto a pagar por una vida fluida, perpleja y excitante.

-Carl Rogers-

El camino que hallemos nos permitirá vivir con plena conciencia de nuestro presente, saber que estamos vivos y que nuestro cuerpo está en el aquí y el ahora.

La cima de la montaña

El mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la felicidad está en la forma de subirla. Caminar a través de ella requiere la responsabilidad de quien explora sus valores y los pone en práctica. De quien vive respetando al prójimo y ríe cuando quiere reír.

Ser consciente y responsable también significa permitirnos llorar y no imponer límites a nuestras emociones. El secreto de la salud emocional reside en no lamentarse por el pasado, no preocuparse por el futuro y no anticipar los problemas.

Lo importante es vivir el momento presente, contemplando la vida con una mirada sabia. Cambia lo que quieras cambiar, aunque eso suponga que corras el riesgo de fallar. Unas veces se gana y otras se aprende, por lo que, si no obtienes lo que quieres, al menos estarás creando equipaje.

Lee también: ¿Sabías que llorar es bueno para la salud?

Protege tu salud emocional

Mujer bailando en una azotea

La sociedad es egoísta. No esperes que los demás valoren lo que haces o no. Ten seguridad en ti mismo y en lo que construyes y no hagas castillos en el aire. No te vendas humo. Debes apreciar lo que tienes y no desear en exceso lo que no tienes.

Si tienes un sueño tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo, ve a por ello y punto.

-Escena de la película En busca de la felicidad-

No tengas miedo a soñar, ya que la mente viaja sin boleto. La felicidad en la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.

Recarga tus pilas y pon tu corazón en cada cosa que hagas en cada uno de tus días. Ámate a ti mismo sobre todas las cosas y replantéate tus prioridades a diario.

Vivir es un impulso del que necesitamos ser dueños. Coge aire, tropieza, estórbale a la vida, deshazte de las circunstancias y sorpréndete. Arriésgate a vivir tu propia vida, porque el mayor peligro es no vivirla.