No desayunar, ¿engorda?

Al no desayunar estamos más predispuestos a excedernos en la siguiente ingesta y, además, tenemos más probabilidades de picar entre horas u optar por alimentos poco sanos

Podría decirse que todo lo que ronda el desayuno está basado en mitos, preconceptos y desinformación.

No son pocos los que prefieren saltarse esta primera comida del día pensando que de esta manera podrán bajar de peso. Sin embargo reiterados estudios han indicado lo contrario.

¿Quieres saber por qué no desayunar engorda? ¡Entérate en este artículo!

¿Tomar o no tomar desayuno?

Algunas voces se alzan a favor y otras en contra de ingerir alimentos a primera hora de la mañana.

Muchos consideran que estar varias horas sin comer (hasta el almuerzo) es necesario para adelgazar, mientras que otros indican que si desayunamos bien no tendremos un apetito tan voraz al momento de la comida. Entonces, ¿a quiénes creemos?

Saltarse el desayuno está relacionado con una mayor tendencia a tener “antojos”, picoteos y ansiedad. Además, nos hace comer mucho más en el almuerzo y elegir platillos con mayor contenido de grasas o azúcares.

No son pocos los que renuncian a la primera comida del día pensando que así bajarán esos kilos de más que tanto molestan y que quieren erradicar como sea. Algunos, a su vez, eligen no desayunar para quedarse unos minutos más en la cama y salir rápidamente para el trabajo.

Visita este artículo: 11 ingredientes para un desayuno sano

Tomar o no tomar desayuno

Pero, en verdad, omitir esta ingesta tan importante engaña al cerebro. ¿Qué quiere decir esto? La mente considera que eliges no desayunar porque es “demasiado sano”. Eso entonces conlleva a tener ganas de consumir alimentos menos nutritivos, más calóricos y más grasosos.

Pero a media mañana el estómago cruje de tal manera que debemos detener todo lo que estamos haciendo para aplacar estos síntomas. ¿Y qué elegimos? Por supuesto que nada natural, sino lo que más engorda:

  • Galletas
  • Dulces
  • Bollería
  • Café con leche y crema
  • Azúcares de todo tipo

Se estima que una persona que se salta el desayuno en casa suele consumir unas 250 calorías de más en la próxima ingesta (a media mañana o al mediodía) y que además es más fácil que sucumba a los llamados de un bocadillo o golosina.

Desayuno

Esto no termina allí. Suponiendo que hayas podido resistir a la tentación de una porción de pastel del cumpleaños de un colega en la oficina… Llega la hora del almuerzo y estarás ante el mismo dilema.

¿Una ensalada fresca o una hamburguesa con patatas fritas? ¿Unas verduras salteadas o una pizza con doble muzzarella?

No hace falta pensar demasiado: la ansiedad, el hambre y esas ganas acumuladas de comer juegan en nuestra contra. Obviarás las opciones saludables del menú e irás a por la comida rápida.

Un doble problema para los que quieren adelgazar

Es imprescindible en estos casos elegir comidas más sanas y no estar pensando constantemente en galletas, hamburguesas o chocolates. El desayuno abundante pero equilibrado nos sacia el apetito y reduce la ansiedad.

Quizás cuando pensamos en un desayuno “copioso” se nos viene a la mente uno que incluya tocino, huevos fritos y cualquier otra cosa que no estamos acostumbrados a ingerir. Pero, ¿qué debería incluir una primera comida diaria?

  • Lácteos desnatados (leche, yogur, quesos)
  • Frutas
  • Cereales
  • Panes integrales

Es verdad que si apenas bebemos un café mientras nos vestimos o maquillamos nos será difícil comer todo eso en el desayuno, pero el cambio ha de ser paulatino.

Un doble problema para los que quieren adelgazar

No desayunar nos resta fuerzas

Pasar por períodos prolongados de ayuno afectará el qué, el cómo y el cuánto de las siguientes comidas. Pero, además, reducirá la capacidad de concentración, energía y vitalidad.

Hoy en día nuestras agendas suelen estar bastante repletas de actividades desde muy temprano hasta muy tarde. Necesitamos desayunar para cumplir con todas.

Cuando nos levantamos el cuerpo no cuenta casi con “combustible” para poder funcionar. Lo mismo que ocurre con un coche al que no cargamos el depósito.

Si nos falta esa recarga es muy difícil que empecemos la jornada de buena manera. Los niveles de glucosa en sangre son muy bajos y es preciso añadir comida lo más rápido posible para que el cuerpo se active.

No desayunar nos resta fuerzas

Quizás el hecho de no desayunar es lo que te está haciendo que tengas mal humor desde temprano. No es el tipo de trabajo que tienes, el tránsito o el estrés. No importa si estarás todo el día sentado frente al ordenador o andando de aquí para allá.

El desayuno te aportará las energías necesarias para que aproveches al máximo todas las horas en las que estás despierto. ¡Sobre todo si tu día no termina al salir de la oficina!

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Licencia para comer (o desayunar)

Se ha llevado a cabo una campaña en España denominada “Licencia para comer” donde los médicos y especialistas eliminan del imaginario colectivo ciertos mitos relacionados con el desayuno y a otras comidas diarias.

El desayuno forma parte de las tres ingestas diarias más importantes. Cada vez son menos los que se sientan a la mesa o se toman unos minutos para consumir alimento antes de salir de casa.

La mayoría de ellos lo hacen para bajar de peso y porque creen que el ayuno sirve para quemar grasas. El no tener demasiado apetito al levantarse se confunde con la poca necesidad de comer de mañana.

Licencia para comer (o desayunar)

Según una de las encargadas del proyecto (Carolina Muro, directora de la Unidad de Nutrición de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas):

“Además de no conseguir el objetivo perseguido, que era adelgazar, no desayunar va a afectar directamente en nuestro rendimiento y en nuestra actividad diaria. De hecho, según los expertos, el desayuno debe aportarnos alrededor del 25% de nuestra energía diaria”.

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