La importancia de dormir bien para los niños en edad preescolar

No dormir bien en edad preescolar puede provocar problemas futuros de conducta

Aunque puedan no tener ganas de dormir una siesta, lo cierto es que los niños de entre 3 y 5 años necesitan dormir alrededor de 12 horas

Lo mismo que ocurre con los adultos, los niños necesitan tener hábitos saludables, como puede ser el sueño suficiente para reponer energías.

No dormir bien en la edad preescolar podría originar diferentes problemas de conducta futuros, además de otro tipo de consecuencias muy poco saludables.

Estos pequeños, si no duermen lo suficiente, son más vulnerables a padecer dificultades para procesar información de forma adecuada, controlar sus emociones a medida que van creciendo e incluso presentar déficit de atención.

Estas conclusiones se han obtenido a partir de diferentes estudios realizados en el Hospital General de Niños de Massachusetts (Estados Unidos) por un grupo de científicos.

Los resultados han sido publicados recientemente por la revista científica Academic Pediatrics.

¿Cuánto tiempo de sueño es el recomendado en un niño para dormir bien?

Los pequeños de la casa, que están entre 3 y 5 años de edad, tienen que dormir bien un tiempo aproximado entre 10 y 13 horas, incluyendo las siestas.

Esto se deriva de un informe elaborado por la Asociación Americana de Medicina del Sueño (AAMS, por sus siglas en inglés).

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Las siestas y su influencia en el sueño de los niños

Los niños en edad preescolar tienen mucha actividad, son muy dinámicos. Por ello necesitan dormir una siesta de aproximadamente una hora de duración, a diario.

Aunque no lleguen a dormirse, este momento de la siesta pueden utilizarlo para jugar en silencio, tranquilizarse de sus tareas durante la mañana, etc.

Consejos para los niños al ir a la cama

  • Es conveniente establecer horarios para irse a la cama. Una vez fijada la hora, avisaremos a los pequeños cuando falte media hora, para que se vayan preparando.

También a los 10 minutos, para que sepan que es el momento de acostarse.

  • No hay que dar demasiada comida o cosas de beber por la noche en los momentos previos a que el niño se vaya a la cama.
  • La cama solo hay que utilizarla, en el caso de los niños, para dormir. Hay que acostumbrarles a no jugar ni ver la televisión. En la cama se está para relajarse y dormir.
  • Permitir ponerse al niño su pijama favorito y elegir el peluche que llevará a la cama le ayudará, sobre todo en los momentos en que menos ganas tenga de retirarse a su habitación.
  • Podemos preparar el ambiente de su habitación, poner música suave, evitar aparatos electrónicos o videojuegos, bajar las luces, utilizar una voz suave, etc.

Los beneficios de dormir bien en los niños

niños insomnio

Descansar el tiempo necesario y dormir bien es fundamental para la salud física y mental de los niños, sobre todo en su edad escolar.

Mientras los niños duermen, su cerebro descansa y también todo su cuerpo y al día siguiente tendrán más energía, estarán más frescos y más activos.

Los niños que duermen más tienen mejores niveles de alerta y de reflejos, regulan mejor sus emociones y rinden más en la escuela.

Además, son menos irritables y tienen menos somnolencia durante el día.

El problema de las pantallas digitales

El problema de las pantallas digitales

Entre los motivos principales de los niños que no duermen bien ni descansan lo suficiente es que, en muchas ocasiones, no hay un horario fijo para irse a la cama.

  • Existen muchas pantallas (televisión, teléfonos móviles, ordenador, etc.) que son fuente de distracción importante. En algunos casos, los niños tienen algunos de estos dispositivos en su habitación.
  • Así, dedican horas de sueño para ver un programa de televisión, jugar a videojuegos o comunicarse con sus amigos en las redes sociales.

Aunque dormir mal puede originar graves consecuencias en los menores, este problema puede tener una sencilla solución.

Basta con realizar pequeños cambios en la vida diaria. Los menores podrían sumar media hora de sueño o más, cantidad suficiente para tener un impacto significativo.

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Trastorno de atención

Un déficit de sueño puede tener consecuencias que traspasan lo que sería un bajo rendimiento en la escuela o problemas conductuales.

Los pequeños pueden desarrollar lo que se denomina trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), que les hace estar demasiado acelerados o con un ritmo desmesurado durante el día.

Los especialistas en la materia aseguran que este tipo de alteraciones del sueño tiene solución, y con ello pueden mejorarse los problemas de conducta asociados al mismo.