Vive hoy y genera buenos recuerdos para mañana

Raquel Aldana · 22 junio, 2015
Si recordar el pasado te hace daño y te impide llenar tu presente de sensaciones nuevas y positivas, déjalo ir. Recuerda que la vida es eso que pasa mientras tú estás ocupado con otros planes.

Si cierras los ojos durante unos instantes, seguramente podrás recuperar recuerdos del pasado lejano. Por ejemplo,  aromas de la comida casera, las peleas y los juegos en el parque, el amor de la adolescencia, la ilusión de la Noche de Reyes. Somos capaces de esto y de mucho más. Revivimos cientos de recuerdos de nuestra infancia y de nuestra adolescencia. Sin embargo, no solemos hacerlo con la misma intensidad con las vivencias de la edad adulta.

Esto sucede porque, según vamos siendo mayores, no nos detenemos a sentir o a disfrutar porque vivimos a contracorriente, y dejamos que la vida pase ante nosotros. Al final, como consecuencia, acumulamos recuerdos por inercia.

reloj

El pasado como antesala del futuro

Recurrimos al anhelo y a la nostalgia con la idea de revivir o recordar algo que creemos que se nos escapa. Sin embargo, cuando somos adultos dedicamos más tiempo al empeño de generar buenos recuerdos que al hecho de vivir la vida intensamente.

Quizás el problema esté en que de mayores comprendemos algo que de niños aún no hemos experimentado: el pasado es la antesala del futuro. Esto, sin duda, nos atrapa. Y nos esforzamos por programar absolutamente todo en nuestra vida, sin dejar nada al azar ni a la apetencia personal.

Nos hemos metido en la cabeza que solo vale que contemos episodios épicos o característicos de nuestra vida. Así, nos dedicamos a esperar que vengan tiempos mejores para vivir intensamente. Mientras tanto, no nos damos cuenta de que la vida es ahora, lo que está aconteciendo.

Lee también: Flores de Bach para superar los traumas del pasado

PAS principal

¿Qué beneficios tiene recordar?

Poder recordar es un privilegio, pues significa que hemos vivido. Sin embargo, los beneficios de nuestros recuerdos van más allá de lo simple:

  • Recrearse en los recuerdos ayuda a serenar el estado de ánimo.
  • Recordar eleva nuestra autoestima.
  • Recordar nos ayuda a fortalecer nuestras relaciones interpersonales.
  • Rememorar momentos, ideas y emociones ayuda a mantener en forma nuestra mente.

Es decir, la capacidad de recordar es una fuente de equilibrio y de bienestar psíquico. Volver a sentir intensa y vívidamente es una manera de cuidar nuestro bienestar emocional.

Como es lógico, nuestros recuerdos no siempre son bellos y felices. Por el contrario, muchos nos entristecen. Sabiendo esto, deberíamos procurar exprimir al máximo nuestra vida para conseguir inundar nuestra mente de recuerdos positivos. Lo malos momentos vienen solos, así que hay que salir a buscar los buenos.

Tendamos un puente entre el pasado y el presente

Para recordar es preciso haber vivido con anterioridad. Esto nos permitirá percibir la continuidad de nuestro Yo y de nuestro mundo interno. Hace falta que el ayer y el hoy se fundan en uno para darnos cuenta de que compartimos cientos de cualidades con la persona que somos y la que fuimos.

Conseguir esto nos ayudará a darnos cuenta de que cada momento se convierte en pasado en un instante, ya que es un tiempo que nunca volveremos a vivir.

miedooo

Es posible que en ocasiones te tortures anhelando un pasado en el que te acompañaba una persona significativa que ya no está a tu lado. Son ese tipo de recuerdos los que dañan, pues te impiden llenar tu presente de sensaciones nuevas y positivas.

Precisamente, estos recuerdos recurrentes son los que debes dejar a un lado. Por ejemplo, si te equivocaste, no te empeñes en regresar, pues no te favorece y no tiene sentido hacerlo.

Vive el momento

Relájate y comete errores, no intentes ser perfecto. Tómate las cosas con menos seriedad. Corre más riesgos, viaja más. Sube montañas, nada ríos. Ve a lugares adonde nunca hayas ido. Vive más, preocúpate menos.

Hay instantes que te cambian la vida y que te dejan sin habla, momentos que te hacen cerrar los ojos, suspirar y querer vivir. Pero también a veces nuestro mundo se desmorona y las circunstancias nos ahogan.

feliz

Ciertamente en estos momentos necesitamos una bomba de oxígeno de ese mundo paralelo que está en nuestras manos crear. No cargues tu vida con un kit de supervivencia, y aprovecha para teñir de la mayor intensidad posible cada día que vivas. Sumérgete y bucea. Crea nuevos hábitos que te llenen de vitalidad.

La única manera de tener bonitos recuerdos es haber vivido

Puedes acudir a tus recuerdos para calmar tu mal humor, para relajarte, para sonreír y para darte motivos para seguir creando otros bonitos recuerdos. Abre tu álbum de fotos y relee viejas cartas, encuentra el lugar que corresponde a tus recuerdos y no dejes que se pierdan en el olvido, porque están ahí para hacerte feliz.

Mientras, no te olvides de que la única manera de generar preciosos recuerdos es viviendo el ahora con las enseñanzas del pasado. Este es el único sendero que te conduce a seguir manteniendo la ilusión por la vida y por el día a día. Así desestimamos la idea de que solo las grandes y reconocidas hazañas valen la pena. Seamos héroes anónimos de nuestra vida.