Si tú no lloras, tu cuerpo sí lo hará - Mejor con Salud

Si tú no lloras, tu cuerpo sí lo hará

Aunque siempre nos hayan dicho que llorar es de débiles, lo cierto es que es algo liberador. Si no lloras es posible que tus emociones terminen por desbordarte y no te permitan ser feliz
no lloras, tu cuerpo sí

Si tú no lloras, tu cuerpo lo hará por ti. Porque, si te esfuerzas tanto por aguantar, por contenerte y retener todo eso que pugna por salir de ti, al final todo terminará explotando.

No estamos hechos para llenarnos y albergar sentimientos y emociones que podríamos haber expresado, manifestado y soltado en su momento.

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El miedo a cómo reaccionarán los demás, qué dirán de nosotros o si nos rechazarán provoca que guardemos en nuestro interior aquello que, tarde o temprano, saldrá en tropel por sí mismo.

Si tú no lloras, empezarás a sufrir

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Si no lloras, prepárate para sufrir, para vivir una vida llena de tristeza, desolación, depresión, angustia…

Tienes todas las oportunidades para que esto no sea así. Guardándotelo todo para ti no estarás transitando por el camino correcto.

Pongamos un ejemplo. Imagina que tu pareja pone siempre los pies en la mesa. Nunca le has dicho nada, quizás porque en un principio quisiste creer que no te molestaba.

La fase de enamoramiento provoca que nos quedemos un poco idiotizados. ¿Qué ocurre cuando esta termina? La realidad nos azota y aquello que antes hacíamos por que no nos molestase, ahora nos irrita mucho.

Sin duda, algo que harás será culpar a la otra persona. De forma esporádica lanzarás un “Sabes que no me gusta” o una simple mala cara para darle entender a tu pareja lo que te disgusta.

Sin embargo, si no se produce ningún cambio a tu favor, aguantarás y aguantarás, seguirás poniendo malas caras, hasta que un día, por cualquier cosa, explotes.

Descubre: La trampa mortal de las expectativas

El gran error de esto ha sido hacer que no te molestaba algo que sí lo hace y no manifestarlo en su momento oportuno, considerando que, tarde o temprano, esto dejaría de suceder.

Estamos ante una de nuestras más terribles equivocaciones: el mundo de las expectativas.

Tu cuerpo te alerta cuando no estás bien

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Si has adoptado como una forma de vida el hecho de soportar, absorber y guardarte para ti todo lo que sientes, entonces tu cuerpo empezará a alertarte.

Dolores de cabeza recurrentes, un malestar estomacal, un eccema o cualquier otro problema puede ser una llamada de atención de que algo en tu interior no está bien.

Es importante no ignorar todo esto.

Puede que no sepamos qué es lo que nos ocurre porque, en ocasiones, todo esto es fruto de una experiencia pasada que no recordamos muy bien.

Sin embargo, si te está limitando la vida, si tienes períodos de ansiedad o si estás mal la mayor parte de tu tiempo y no te notas feliz, escucha a tu cuerpo.

Él es sabio. A través de él podemos analizarnos para llegar al meollo de todo el asunto. El cuerpo no reacciona porque sí.

Cuerpo y mente están conectados. Si ignoras el problema, no podrás desatender los dolores y el malestar que el cuerpo sí manifestará.

Todo esto irá a más. Si no indagas, buceas en tu interior y das con lo que tanto daño te está haciendo, el malestar estomacal puede transformarse en eccema, el eccema en un problema de circulación y este en una dermatitis del cuero cabelludo.

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El cuerpo, a medida que ignores sus señales, irá mostrándote otras hasta que pongas punto final a lo que tanto te está haciendo infeliz.

Creencias, traumas y experiencias

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Nuestros problemas vienen dados por creencias, traumas y vivencias que no hemos elegido instalar en nuestra mente o experimentar.

Sin embargo, todos ellos pueden ser una oportunidad para abrir los ojos, aprender y soltar.

Ese miedo a decir “no” puede provenir de una creencia o un trauma que has venido arrastrando desde que eras pequeño.

Ese gran temor a decir lo que sientes en el momento en que así lo notas, puede ser debido a una experiencia negativa que te ha provocado una baja autoestima y falta de confianza en ti mismo.

No te sometas a todo esto. No tienes por qué conformarte.

Todo trauma y experiencia es una oportunidad para convertirte en quien de verdad quieres ser.

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Así pues, recuerda: si no lloras, tu cuerpo sí lo hará. Empieza a llorar cuando lo necesites para liberar a tu cuerpo de cualquier tipo de malestar.

¿Estás preparado para elegir el bienestar en vez de la desdicha?

 

Ilustraciones: Sylvie Ann