No me gusta el sexo oral

4 mayo, 2018
Este artículo fue redactado y avalado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
No me gusta el sexo oral, pero siento que estoy en falta con mi novio, pues a él le apasiona e insiste constantemente en practicarlo. ¿Qué puedo hacer?

El sexo oral es una práctica que no a todas las personas les gusta o atrae. Y si bien hay chicas que hacen el esfuerzo y lo practican para complacer a sus parejas (aún cuando no les encante), hay otras que se resisten a practicarlo. No me gusta el sexo oral, no me llama la atención o no me excita son algunas de las afirmaciones que suelen rondar sus mentes.

Lo más común es que estas personas que no se animan siquiera a probar el sexo oral sientan una mezcla de sentimientos y emociones (como la vergüenza, por ejemplo), combinados con prejuicios y temores. Para poder entender mejor qué es lo que realmente están rechazando con esta actitud, a continuación repasaremos los motivos por los que a una chica puede no gustarle el sexo oral.

Motivos por los que no me gusta el sexo oral

Perder la vergüenza en la cama.

Es importante tener presente que, sean cuales sean los motivos por los que a una persona pueda no gustarle o atraerle el sexo oral, nadie está obligado a practicar ningún tipo de actividad en la cama por obligación. Mucho menos si le produce incomodidad.

Es inmoral

Hay personas que tienen la convicción de que el sexo oral es un acto inmoral y «sucio». Hacérselo al compañero o recibirlo da lo mismo. De ambas formas, les resulta una manera desagradable de intimar sexualmente. Y en muchos casos, esto se relaciona con ideas religiosas.

Es antihigiénico

Los olores y fluidos alrededor de los genitales dan la sensación de suciedad. Aunque está comprobado que es absolutamente normal y satisfactorio, hay quienes no se atreven aún. Es verdad que es necesario estar limpios antes de comenzar este juego, pero el resto es parte del organismo. Algo característico que puede estimular los sentidos del amante si deciden abrir su mente.

Autoestima

Muchas personas no logran tener una buena conexión con sus partes íntimas, ni siquiera se tocan a ellas mismas. Son inseguridades propias de la educación y los hábitos sexuales familiares. Eso no se toca y de ello tampoco se habla. Entonces, es difícil luego cambiar la mentalidad para abrir las piernas y dedicarse a gozar.

Desconocimiento

Hombres y mujeres pueden sentirse en inferiores condiciones, en lo que a experiencia se trata. Simplemente no saben cómo hacerlo, desconocen las técnicas más apropiadas y tienen miedo de intentarlo. Pero la confianza entre ambos es la mejor cura. Aprender a conocerse juntos hará que la relación vaya mucho más allá de lo que esperan.

Siento demasiada presión

Algunos hombres están tan excitados en ese momento que comienzan a presionar en extremos a su chica. Empujan su cabeza hacia abajo sin prácticamente dejarlas respirar. Esto suele quitar las ganas de tener sexo oral a cualquiera. Lo más probable es que ya decidan»no me gusta el sexo oral» y la generalización sea la base de ahora en más. Pero esto puede solucionarse hablando con la pareja o tal vez probando con otro.

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No deseo tragar nada

Le temen a ese orgasmo inevitable del hombre que no avisa y despide su semen como si estuviera en una película pornográfica. Todavía no están preparadas para tanto o simplemente no se sienten bien con eso. Entonces, desisten de nuevas experiencias sexuales porque saben lo que llega al final.  Hay alternativas para evitar tragar el semen. Luego de algunos minutos de esos besos eróticos cambiar de posición y seguir con las manos. O solo subirse encima de ellos y que terminen en otro lado en el que no se sientan invadidas.

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No sé qué hacer luego

Quizás, no son las posturas sexuales para sexo oral las que desagradan sino los momentos posteriores. Hay personas que no saben qué hacer cuando termina ese momento. No se atreven a mirarlo a los ojos porque se sienten impúdicas o sucias. Mucho menos se atreven a dar un beso sin ir a lavarse los dientes. Es una incomodidad eterna para muchas que prefieren evitar desde el principio.

En definitiva

Si existe rechazo hacia la práctica del sexo oral, es importante comunicárselo a la pareja y aclarar la situación desde el comienzo. Luego, conocer bien los los gustos sexuales de cada uno y llegar a un punto medio será fundamental para poder disfrutar juntos de una forma sana y placentera.

En definitiva, es conveniente conversar acerca de todo aquello que guste y aquello que produzca incomodidad. Juntos podrán encontrar diferentes alternativas e incluso, innovar de manera más relajada.

Los tabúes y las vergüenzas están ahí funcionando como barreras que pueden superarse cuando decidan hacerlo. Solo se trata de no forzar las relaciones y hacer todo con consentimiento a su debido momento.