No permitas que nadie te haga sentir culpable

La única persona con suficiente autoridad para hacerte sentir culpable debes ser tú mismo, por lo que debes aprender a poner barreras para quitar ese privilegio a los que te rodean

Si alguien te hace sentir culpable, ¡cuidado! Puede que estés a merced de una persona que está buscando poder manipularte para su propio beneficio.

Hacer sentir culpable a otra persona es una de las formas más fáciles para conseguir algo. La culpabilidad tiene un gran poder y puede ser utilizada en nuestra contra o a nuestro favor.

Lee: ¿Te sientes culpable? Pregúntate por qué…

Es un sentimiento que nos hace creer que hemos hecho algo mal, que no nos hemos adecuado a lo que se espera de nosotros y, por ende, tenemos que enmendarlo de alguna manera.

En ocasiones humillándonos y pidiendo perdón; otras actuando de otra manera que favorezca a nuestro interlocutor. Pero… ¿y si esto no es más que una trampa?

La manipulación que te hace sentir culpable

marioneta

Cuando estés ante una persona manipuladora, esta te hará sentir culpable de cosas que hagas, pero que lo más probable es que no tengan ningún motivo para que te sientas así.

Por ejemplo, una persona que es manipuladora en una relación de pareja, puede hacer que te sientas mal por salir con tus propios amigos.

De esta manera, se intenta controlar y, también, tratar como una marioneta a la persona que con la que comparte su vida.

A veces, esto sucede por miedos, inseguridades o celos que provocan este tipo de actitudes que dañan a la persona que está a su lado.

La pareja se siente culpable por no hacer feliz al otro, por hacerlo enfadar, cuando en realidad esto no es así.

Permitir que alguien nos manipule y nos haga sentir mal, cuando es una constante, algo pasa con nuestra autoestima.

Descubre: 5 consejos para mejorar la autoestima

No podemos admitir que otras personas, sean estas pareja, familia o amistades, nos hagan dudar de lo que hacemos mal o bien, de a qué tenemos derecho o no o de hacer aquello que nos gusta.

Si deseamos hacer algo pero otras personas nos hacen sentir mal por ello, es importante reflexionar sobre qué debemos priorizar y qué no.

Los demás no siempre tienen la razón

stop

El gran problema de no cuestionarnos lo que los demás nos instan a dejar de hacer porque ellos consideran que está mal provoca que les demos siempre la razón.

¿Por qué hacemos esto? Porque tenemos la mala costumbre de depender de la aprobación de los demás, de las opiniones externas y, sobre todo, de cómo las personas que están a nuestro alrededor nos hacen sentir.

Si nuestra pareja nos hace sentir mal porque quedamos con nuestros amigos, dejaremos de hacerlo aunque eso nos vuelva muy tristes. La opinión de la persona que están a nuestro lado pesa mucho más que la nuestra propia.

Esto es algo que debemos ver y superar. En todas las relaciones hay que saber establecer límites, ¿qué es lo que de ninguna manera vamos a tolerar?

 

Lee: 7 reglas que te ayudarán a comunicarte con un manipulador

Tenemos que tenerlo muy claro para que así nadie tenga el derecho de hacernos sentir mal si nosotros, con lo que hacemos, nos sentimos muy bien.

Hay muchas personas que tienden a utilizar a los demás.

No obstante, está en los estos últimos impedir que esto suceda, imponiendo límites y siendo conscientes de que las decisiones que tomen no están en manos de otros, sino de ellos mismos.

Confía en ti mismo

confiar

Es importante que empieces a confiar en ti mismo, que te dejes llevar por tu intuición y que aprendas a bajar el volumen de todas esas voces que están a tu alrededor en el exterior.

Lo que tú quieres cuenta, lo que a ti te hace sentir bien cuenta. No estás para satisfacer a los demás, los gustos de otras personas, lo que ellas consideran que está bien o mal.

La única persona que importa eres tú, así como lo que quieres hacer, cuando quieras hacerlo.

Antes de irte no te pierdas: 5 claves para favorecer la libertad emocional. ¡Es momento de vivir sin miedo!

Ya no eres un niño pequeño a merced de unos progenitores que tenían todo el poder sobre ti.

Ahora eres una persona adulta con poder de decisión, libre para hacer lo que quiera, aunque los demás lo juzguen, a pesar de que otros no estén de acuerdo.

No permitas que te frenen.

Categorías: Relaciones Etiquetas:
Te puede gustar