No puedes ser una madre sufrida

Daniela Colmenares 28 mayo, 2018
Ser madre es una de las cosas más bonitas que te pueden pasar en la vida, por eso mismo no puedes ser una madre sufrida que te impida disfrutar de la maternidad.

¿Sientes que no pasas mucho tiempo con tu hijo? ¿Dicen que puedes ser una madre sufrida? ¿Quisieras dedicarle más tiempo a tus pasiones? Todas las madres han tenido este tipo de preguntas en su cabeza, pero hoy, tendrás las respuestas después de leer este artículo.

Muchas veces llegarán personas que te harán sentir vulnerable ante tu condición como mamá. También, sentirás que no tienes tiempo para cada tema que hay en tu vida, como el trabajo, actividades, relaciones sociales, entre otras, pero todo depende de cómo tú puedas mejorar la situación.

La maternidad se vive en diferentes etapas, y son estos obstáculos de frustración que te impiden disfrutarla. Ser una madre sufrida puede cambiar, así que plantéate una nueva meta que te haga sentir una nueva y mejorada persona.

¿Cómo dejar de ser una madre sufrida?

Todo puede cambiar, pero depende de lo que te propongas. Posiblemente, ser sobreprotectora o invadir el espacio personal de tu hijo pueda mejorarse. Si durante 21 días aplicas los consejos que te dejamos a continuación, podrás dejar de ser una madre sufrida.

Algunas madres se sienten mejor cuando hablan de sus problemas. Si tienes a una persona de confianza que te apoye, como tus padres, amigos y/o pareja, podrías comunicarle tus problemas y sentirte mejor. También, asistir a un psicólogo con este caso podría dar buenos resultados.

Madre triste.

Nada se entiende si no hay comunicación. Si te hace sentir mejor, podrías hablar ciertos temas con tu hijo sobre cómo te sientes y entre los dos ayudarse. Tu pequeño también puede tener problemas personales y tú podrías ser la mejor en escucharlo.

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1. Ten una visión positiva de la vida

La vida es más simple de lo que parece. Si la haces ver complicada con negaciones, no notarás todas las oportunidades que te trae.  Mírate al espejo y exclama: ¡Qué hermosa soy, hoy voy a comerme el mundo! Al poco tiempo, comenzarás a ver la vida desde una nueva perspectiva.

Además, contagiarás a tu hijo de una buena actitud y también ayudarás a aumentar su autoestima. En las primeras horas del día, pueden hacer afirmaciones en familia, y así tu pareja, tu hijo, y hasta tu perro, se sentirán con ganas de vivir la vida al máximo.

2. Quita de tu boca las quejas

Cuando te dices: “Hoy no me veo bien, soy una pésima madre, no se llevar nada en equilibrio”, son solo mentiras. Nadie es perfecto, y con quejas, mucho menos. Si cambias dichas palabras por unas que te motiven a dar lo mejor de ti, tus hijos y tú podrán ver una mejor versión de ti.

Las negaciones se vuelven realidad. Si tú logras cambiar eso por cumplidos, podrías ver una mejora. Habrá momentos en los cuales sentirás que la vida no es justa contigo y por eso querrás quejarte, pero tienes que saber que de las experiencias positivas y negativas siempre se saca algo bueno.

3. Acciona para cambiar aquello de tu vida que no te guste

Solo nosotros somos responsables de nuestras acciones. Si no te gusta faltar a las actividades de tus niños o dejar de cumplir con tus deberes, puedes organizarte. Busca métodos para ordenar tus deberes de una manera efectiva en internet y empieza a dar los pasos que te acerquen al lugar donde quieres llegar.

Que tengas un hijo, no significa que no puedas tener sueños propios. Ponle plazos a tus metas y ejecuta un plan de acción. Además de ser madre, puedes convertirte en una persona satisfecha con su vida profesional.

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¿Cuáles son las consecuencias de ser una madre sufrida?

Al ser una madre sufrida, puedes lastimar también a tu hijo. Él posiblemente quiera comprender el motivo por el cuál actúas de tal manera, y esto le puede hacer sentir culpable o igual de triste. Recuerda que eres importante para varias personas, y que son estas las que te pueden ayudar también.

Madre hablando con su amiga.

Tu pareja, familia y amigos están para apoyarte, pero si no los atiendes, se podrán alejar de ti. Si no les has dedicado un tiempo para compartir con ellos, también puede ser motivo del por qué puedes ser una madre sufrida. Si no resuelves este problema a tiempo, lo más probable es que dichos seres queridos tomen distancia de ti.

Al tener problemas como madre, podrías estar perdiendo el foco en otros aspectos de tu vida. Tu trabajo, actividades y vida personal son elementos que deben ser atendidos con responsabilidad y compromiso. De no ser así, puedes incluso perder tu empleo y seres queridos.

1. Siembras inseguridades en tu hijo

Al no estar presente para tu hijo de forma positiva, tu pequeño podría presentar problemas emocionales. Durante su desarrollo, algunas inseguridades pueden crearse en él  por ver a su madre decaída o aislada, y no saber qué hacer para cambiarlo.

Ayuda a tu hijo a desarrollar estabilidad emocional. Enséñale que los problemas son para enfrentarlos con carácter y optimismo. Las personas que se consideran débiles por alguna extraña razón lo terminan siendo. Así que no seas una de esas personas, haz que tu fortaleza te guíe.

2. Tu hijo pierde admiración y respeto por ti

Todos queremos ver a la mujer que nos hizo nacer como un superhéroe. Al notar que no es así por ser una madre sufrida, tendemos a verla con otros ojos. Los buenos valores hacia ella, como el respeto y el amor, pueden ir desapareciendo con el paso del tiempo. No debes dar lástima a tu hijo, debes ser su mayor admiración.

3. Solo atraes energías negativas a tu vida

Si crees que los problemas son más grandes que tú, entonces los problemas te vencerán y todo lo que vendrá a tu vida serán cosas negativas. Imagina que aburrida sería la vida si de vez en cuando no hubiese algo que solucionar. Respira profundo y trabaja para solucionar aquello de tu vida que te hace sentir mal.

Madre infeliz.

La felicidad y la paz mental no son difíciles de conseguir. Si te dedicas a tomar acciones que te harán arreglar tus problemas y a actuar mejor, podrás atraer mejores energías. Realiza actividades físicas que te relajen y que te ayuden a alcanzar la gran madre que hay en ti.

Conclusión

Lo mejor de ser madre, es disfrutar de grandes momentos con tu hijo. Si ser una madre sufrida te cansa, entonces sigue los pasos que te acabamos de recomendar. Solo tú puedes quitarte esta etiqueta y ser una gran amiga para tu pequeño.

Con tu hijo puedes hacer un almuerzo, ir al parque, dormir juntos y más. Dedícate a vivir estos momentos con tu niño para mejorar la relación entre ustedes. De esta forma, podrás disfrutar de esta gran etapa llamada maternidad.

Volver a compartir con tu familia, amigos y pareja te harán sentir mejor. Estás rodeada de seres queridos que te quieren ver brillar, así que vive grandes experiencias con ellos. Al hacerlo, incluso tu desempeño en el trabajo podrá mejorar. No te rindas, madre, que la vida es más simple de lo que parece.

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