No tengas miedo a estar solo: 9 consejos para aceptar los momentos de soledad

Aunque nos pueda dar miedo encontrarnos a solas con nosotros mismos, la soledad nos puede ayudar a crecer como personas y a conocernos mucho mejor

“La soledad es el hecho más profundo de la condición humana. El hombre es el único ser que sabe que está solo”. Así opina el ilustre escritor mexicano Octavio Paz acerca de la soledad. La soledad no es, pues, algo que debamos rechazar de antemano. De hecho, es muy útil en ciertas ocasiones.

La soledad es necesaria para tomar distancia de los acontecimientos y del resto de personas con las que interactuamos. Incluso, con respecto a aquellas con las que nos relacionamos a diario. También, para ver dentro de nosotras mismas. En pocas palabras, la soledad es imprescindible para conocernos mejor.

Estar en armonía con nosotras mismas constituye una auténtica fuente de felicidad. Sin embargo, la gran mayoría de las personas han sentido, en algún momento de sus vidas, miedo de estar solas.

Sin duda, este temor también tiene razón de ser, puesto que los humanos somos, ante todo, seres sociales. De ahí que las relaciones interpersonales sean vitales para la salud mental de cualquier individuo.

Pero, ¿qué determina que la soledad sea atemorizante para algunas personas y placentera para otras? La respuesta, sin duda, es de naturaleza cultural. En muchas sociedades, se la asocia con el desánimo e, incluso, con la depresión.

Por todo ello, queremos compartir contigo algunos consejos que tal vez te ayuden a tornar en una experiencia enriquecedora, los momentos en que estés a solas.

1. Reconoce tus miedos

Muchas veces, nos resistimos a pensar que estar a solas nos afecta. Antes bien, lo habitual es poner en marcha mecanismos para alejar el sentimiento negativo que esta angustia nos genera.

Cada persona es diferente. De ahí que no haya recetas para reconocer los temores. Por el contrario, solo compete al individuo identificar cuál es el origen de sus angustias. No hay dudas de que hacerlo nos pondría en mejores condiciones no solo para cumplir nuestras metas, sino para hacernos sentir mejor con nosotras mismas. En esa misma medida, seremos personas más plenas y haremos potencialmente felices a los demás.

¿Te interesa este tema? Entonces, no dejes de leer: Consejos para superar los miedos.

2. Escucha tu cuerpo

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Sin duda, el cuerpo registra (e, incluso, transmite) las emociones que experimentamos a diario. Intenta, pues, cerrar tus ojos y respirar profundamente cuando te encuentres a solas. Trata de escuchar tu cuerpo para identificar cuál es el origen de tus miedos. 

3. Sanea tus pensamientos

Es mucha, muchísima la información que recibimos cada día. Los medios de comunicación, nuestras amistades y familiares son algunos de los canales que nos abruman con noticias que la mayoría de las veces no llegamos ni a procesar. 

Sí es un hecho que, de forma más o menos consciente, toda esa información condiciona nuestros pensamientos y manera de ver el mundo. Y, por supuesto, a nosotras mismas. Por eso, es tan necesario que nos dediquemos un tiempo a nosotras mismas para tratar con nuestros pensamientos.

Es lo que algunos llaman “escuchar la voz interior”. Pues bien, junto con el cultivo personal, esta es la forma más eficaz de desechar aquello que nos podría llegar afectar.

4. Reinvéntate

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La soledad no tiene que ser necesariamente sinónimo de aburrimiento, nostalgia o agobio. Un ejemplo ideal para ilustrar esta afirmación es incorporar a tu rutina diaria un nuevo deporte. También podrías leer acerca de temas que despierten especialmente tu interés. O bien, escuchar un género musical distinto de los que sueles oír.

Aprender un nuevo idioma podría ser otra de esas metas personales. Aunque muchas veces implica la relación con otras personas como el profesor o compañeros de clase, hoy existen muchísimos recursos para hacerlo de forma autodidacta.

5. Escribe tus prioridades

Plasma por escrito aquellas cosas que quieres hacer durante el mes. Leerlas te ayudará a organizarte con el fin de dar los pasos necesarios para conseguir realizarlas. Tener ideas claras acerca de tus objetivos y cómo lograrlos podría ser una magnífica vía de mitigar los pensamientos negativos que te abruman.

De esta forma, podrás distinguir entre aquellas necesidades o deseos que son prioritarios para ti. Por supuesto, entre ellas, podrías incluir las de tus hijos o seres más queridos. Pero, recuerda: la persona más importante en tu vida eres tú mismo.

Y, reconocerlo no tiene por qué hacerte sentir mal. En la medida en que estés bien contigo misma, las personas que te rodean también lo estarán.

6. Busca la ayuda de un profesional

Hazle saber que no está sola

Cuidar de la salud mental es vital para sentirnos en armonía con el mundo y con nosotras mismas, cualquiera sea nuestra situación. Para ello, es importante conocer las causas de sentimientos como el miedo.

Mas, no siempre está en nuestras manos conseguirlo. Darse cuenta de ello también es crucial para ir en busca de la ayuda de un profesional. Ten en cuenta que existen profesionales formados para ello.

De seguro, te orientarán acerca de la terapia que mejor se te adecue. También podrían poner a tu disposición, incluso, información sobre otras alternativas que te ayuden a hacer a un lado tus angustias.

7. Tiempo a solas para crecer

Socializar es de seres humanos. De ahí que hacer amigos y convivir con otras personas sea imperativo también para nosotras. Ahora bien, cuando esa necesidad se torna en dependencia hacia los demás, por apego excesivo, tenemos un problema.

De ahí que pasar tiempo a solas no solo sea deseable, sino un hábito sano. Dedicarnos tiempo a nosotras mismas nos proporciona el equilibrio emocional que cualquier individuo necesita para sentirse pleno. 

Solo así podrás reflexionar lo suficiente como para identificar la raíz de esa dependencia afectiva que te impide vivir con autonomía. Así, darás la importancia justa a lo que opinan los demás. En esa misma medida, dejarás de necesitar su aprobación a la hora de tomar tus propias decisiones.

Si deseas ampliar información sobre este tema, te recomendamos la lectura de: 5 pasos para encontrar el equilibrio emocional.

8. Desconectarse de todo para conectarse con una misma

Dedícate tiempo a solas

Desconectarse del exterior puede resultar altamente beneficioso para conectarte contigo misma. O sea, atender a tus sensaciones, pensamientos y emociones.

Es saludable preguntarte, en esos momentos, si te sientes contenta contigo misma. También, qué aspectos de tu vida desearías que cambiaran. Y, por qué no: proponerte nuevos objetivos, que te hagan sentir una persona plena, vital.

La soledad fortalece la autonomía personal

Es una oportunidad para mimarte y cuidarte a ti misma. Disfruta de tu tiempo a solas más frecuentemente, y permítete descubrir nuevas habilidades. Procura fortalecer tu confianza personal. Es a eso a lo que llamamos “crecer” y el ser humano lo hace en todas las etapas de su vida.

Por increíble que pueda parecer, la autonomía es una de las grandes conquistas que pone al alcance de nuestra mano la soledad. La soledad te permite, pues, aprender, cuestionar y, lo que parece aún más importante, desaprender lo que te lastra. ¿Hay acaso una mejor formulación del concepto de salud mental? 

Edmond, M. (2008). Guide pratique des psychothérapies: approche, techniues, fondateurs, lieux. París: Retz. Ibarra, H. (2003). Working Identity: Unconventional Strategies for Reinventing your Career. Massachusetts: Harvard Business School Press. Chap. 2. Paz, O. (20o4). El laberinto de la soledad. Madrid: Cátedra. Steve, S. (2006). Sham: How the Self-Help Movement Made America Helpless. New York: Three Rivers Press.