No termines cuando estés cansado

Cuando nos ponemos una meta difícil de alcanzar muchas veces nos dan ganas de rendirnos a mitad de camino. Sin embargo, no debemos hacerlo. No termines hasta que no logres tu objetivo

No termines cuando las fuerzas te abandonen, cuando estés cansado y des todo ya por finalizado.

El camino no se acaba en el momento en el que las energías te fallan. Esto es normal. A veces cuesta conseguir lo que realmente deseamos obtener.

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Así que sigue adelante, porque esto no es un callejón sin salida. Eso oscuro que ves aún te depara mucho sendero por recorrer.

Termina cuando esté terminado, no cuando estés cansado

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En ocasiones, visualizamos ideas y sueños que nos encantaría poner en práctica. De hecho, lo hacemos. No obstante, las cosas no se consiguen de un día para otro.

De hecho, muchas veces, tenemos que sortear determinados obstáculos.

Si queremos obtener algo grande, nos va a costar. El éxito no se logra en una semana. No podemos medir el tiempo que va a necesitar, aunque sí sabemos qué es lo que hay que hacer: esforzarse.

Nos costará sudor y lágrimas, caídas y vuelta a levantarnos, momentos de desazón en los que vamos a querer abandonar… Sin embargo, si perseveras, valdrá la pena.

Te levantarás los primeros días lleno de energía. A medida que pasen los meses y los resultados no se manifiesten o vayan muy lentos, empezarás a despertarte más tarde.

Tu motivación irá decayendo, ¿por qué? Las cosas avanzan, poco a poco, pero lo hacen. ¿Qué es lo que está fallando? Yo lo sé: te estás cansando.

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Nos han acostumbrado a tenerlo todo de forma inmediata. Pocas personas saben esperar, ser pacientes. Si no tenemos lo que queremos ahora, ya mismo, tiramos la toalla en un abrir y cerrar de ojos.

Tú puedes conseguir todo lo que te propongas, siempre y cuando no pares cuando te sientas falto de fuerzas. Quizás te mientas a ti mismo dándolo todo por terminado.

Pero, ¿es así? ¿O es solo lo que quieres ver?

Aquí te dejamos un interesante vídeo donde se muestra cómo el agotamiento físico no nos limita, en realidad lo hace nuestra mente:

Tu mente es poderosa, contrólala

Cuanto más cerca estés de conseguir lo que quieres, más complicado se volverá todo. Aquí te ponemos algunos ejemplos con los que es posible que te sientas identificado:

  • Lo tienes todo preparado, solo te falta ponerte en acción. Retrasamos el momento de actuar porque tenemos miedo; miedo a fracasar, a no hacerlo bien…

Temores que te preocupan y que sí te hacen perder el tiempo.

  • Sabes que tu proyecto tendrá éxito, pero durante el transcurso del mismo te vas frenando. Tu mente se cansa de estar siempre alerta, de pensar tanto, de forzar tu creatividad. Le cuesta, estás cansado.
  • Estás cerca de tu meta y, de repente, te surgen dudas. Ya estás a punto de lograr lo que quieres, pero empiezas a dudar de todo.

¿Es esto lo que realmente quería? ¿Me encontraré a la altura? ¿Y si no me hace feliz?

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Parece que tenemos una especie de habilidad para dar pasos hacia atrás cuando todo va bien. Las dudas, los miedos… Todo nos acompaña y nos hace tambalear en nuestro camino al éxito.

Esto empeora cuando realmente fracasamos. Entonces sí que agotamos nuestras fuerzas, porque volver a levantarnos requerirá de una gran motivación y energía.

Continuamente nos preguntamos si valdrá la pena y nos da mucho miedo la posibilidad de volver a fracasar.

El esfuerzo valdrá la pena

Como bien veíamos en el vídeo, el protagonista acabó agotado. No podía ni hablar, tan solo jadeaba. No obstante, seguro que estaba muy dichoso y orgulloso de haber conseguido lo que antes nunca nadie había logrado.

Todo esfuerzo valdrá la pena, incluso cuando cometes errores y fracasas. No importa la cantidad de veces que todo se ha ido al traste.

Estás aprendiendo, estás mejorando y estás lidiando con una de las emociones más complicadas a las que debemos hacer frente: el miedo a fallar.

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No obstante, no termines cuando estés cansado, hazlo cuando hayas llegado de verdad a donde querías estar en un principio.

Tu fatiga no es sinónimo de meta, ni de final.

Nunca termines cuando tu mente y tu cuerpo digan ¡basta! 

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