Obesidad, tendencias de consumo y recomendaciones

Maite Córdova Vena · 28 mayo, 2019
Para combatir la obesidad no solo es necesario reducir el consumo de ciertos productos, es necesario aprender a hacer la compra.

La obesidad sigue siendo uno de los problemas más recurrentes en la población a nivel mundial y que requiere de atención inmediata. Por ello, los expertos continúan haciendo hincapié en la importancia de aprender a comprar y comer. Sí, comprar, puesto que es en el momento de la compra donde más errores se suele cometer. 

Los divulgadores científicos se han dado a la labor de enseñar al público cómo leer las etiquetas de los productos del supermercado, cómo determinar si un alimento es nutritivo y cuál solo aporta calorías vacías, entre otros aspectos. Todo ello con el objetivo de ayudar a las personas a realizar una buena compra y, posteriormente, una preparación de platos más sana.

No es solo cuestión de grasas

Adoptar y mantener hábitos de vida saludables es una afirmación muy común y que, desafortunadamente, no suele valorarse como es debido. Esto se debe a que la invitación se asocia y reduce al simple hecho de seguir una dieta restrictiva, con alimentos sosos, por un periodo de tiempo breve, sin más.

No obstante, lo cierto es que para estar saludable no hace falta pasar hambre, renunciar al buen sabor ni someterse a una actividad física intensa a diario. Se trata de aprender a estar consciente de lo que es mejor para el organismo. No se trata solo de dejar de comer para lucir un cuerpo esbelto.

A menudo, las personas se enfocan en eliminar de su vida las grasas trans, sin tener en cuenta que hay otros ingredientes que perjudican la salud y sabotean cualquier plan alimenticio y no solo aquellos dirigidos a la pérdida de peso.

La sal y el azúcar son dos sustancias que están muy presentes en todo tipo de productos procesados (e incluso en aquellos que están disfrazados como »alimentos saludables»); y en conjunto con los estabilizantes, colorantes, conservantes y saborizantes, convierten dichos productos en las peores opciones por las que se puede optar tanto al preparar comidas como al comer.

Ambas sustancias son tan perjudiciales como las grasas trans por el hecho de que mejoran el sabor de los productos procesados e incitan al organismo a consumirlos en mayor medida. De esta manera, resulta difícil no ceder al impulso de comer más de lo que se necesita.

A diferencia de lo que se suele creer, privarse de azúcares y carbohidratos no equivale a tener buenos hábitos alimenticios.

Comprar bien para comer bien

No solo los productos de bollería y las golosinas contienen grasas trans y sustancias nocivas para la salud, sino también los yogures de frutas (artificiales), los vegetales congelados, los nuggets y un largo etcétera. Sí, las calorías vacías pueden esconderse en cualquier parte.

La gran mayoría de las personas no sabe exactamente qué es lo que está comprando cuando se pasea por las estanterías del supermercado. Confían en lo que indican las letras grandes del paquete y no leen las etiquetas.

Por ejemplo, a menudo, se compran vegetales congelados porque se consideran que son productos saludables. Sin embargo, contienen un alto porcentaje de sal, azúcar, grasas y otros aditivos que no benefician al organismo y que pueden llegar a promover la obesidad, entre otras enfermedades.

Las tendencias de consumo actual promueven la obesidad.

Al momento de elegir los alimentos en el supermercado, los expertos en salud y nutrición recomiendan lo siguiente:

  • Siempre es conveniente leer las etiquetas para comprobar si el producto tiene sal, azúcar y otros añadidos.
  • Los alimentos frescos y orgánicos son aquellos que tienen un verdadero valor nutricional. Así pues, un brócoli en una verdulería, que no esté envasado ni empaquetado, será un alimento nutritivo y de consumo altamente recomendable.
  • Los empaques y envases son disfraces para la gran mayoría de los comestibles sin un aporte nutricional verdadero.
  • Si un alimento tiene un gran número de añadidos, su valor intrínseco habrá disminuido o desaparecido (como el caso de los vegetales congelados).
  • Mientras más durabilidad tenga un producto, más procesado estará y por ende, menor valor nutricional verdadero tendrá.
  • Seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud en cuanto a consumo diario de sal y azúcar.

De acuerdo al criterio de los expertos, si se consigue realizar una buena compra, luego será mucho más fácil combinar y disponer de los alimentos de una forma saludable. Por supuesto, el siguiente paso incluye aprender a realizar preparaciones sanas y moderar las porciones.

Ayudas complementarias contra la obesidad

Si bien los consejos anteriores son grandes ayudas complementarias, para combatir la obesidad y tomar el control de lo que se come es imprescindible adoptar hábitos alimenticios coherentes de manera progresiva. Para ello, lo más adecuado es consultar con el médico y seguir sus indicaciones.

Por otra parte, existen productos que pueden apoyar el proceso de pérdida de peso y control de apetito; como son ObesiBloc y ObesiControl, desarrollados por Bio3. Ambos están testados clínicamente, ayudan a potenciar la pérdida de peso y se pueden conseguir tanto en farmacias como en bio3.es.

  • ObesiBloc ayuda a bloquear la absorción de grasas de los alimentos y, por ende, reducir el número de calorías.
  • ObesiControl ayuda a promover la saciedad y reducir el apetito.
Hay productos que ayudan a combatir la obesidad.

Ambos suplementos pueden ayudar a mejorar significativamente los hábitos alimenticios y facilitar su mantenimiento en el tiempo, logrando así la pérdida de peso. Sin embargo, ha de tenerse siempre en cuenta que es necesario seguir las pautas del médico y elaborar una estrategia coherente para poder obtener los resultados deseados. 

Evidentemente, el primer paso tanto para prevenir como combatir la obesidad de manera eficaz es aprender a realizar una buena compra.