Odaxelagnia: el placer que sentimos cuando nos muerden

19 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Alejandro Rodríguez
Hablemos sin tabúes de la odaxelagnia. Esto es, el placer sexual que sentimos cuando nos muerden o mordemos a alguien.

Dentro del mundo de las relaciones sexuales cada quien tiene sus preferencias. Algunos fetiches son más comunes que otros. Por ejemplo, hay a quienes les gusta que les aten y hay otros que  sienten atracción por los pies. Sin embargo, existen algunas filias menos conocidas, como es el caso de la odaxelagnia o el placer que sentimos cuando nos muerden.

Y aunque no es muy común que esta se convierta en una obsesión, para algunas personas es un componente fundamental del sexo. ¿Tienes curiosidad? Descuida, a continuación te contaremos algunas peculiaridades sobre esta satisfacción tan particular.

El placer que sentimos cuando nos muerden: ¿parafilia o deseo sexual normal?

El placer que sentimos cuando nos muerden.
La odaxelagnia suele consistir en darle un pequeño y suave mordisco a la pareja. El dolor que se causa sería muy leve e inofensivo.

Es cierto que la odaxelagnia es una conducta sexual basada en provocar o recibir cierto dolor. No obstante, los comportamientos a los que dicho estímulo está asociado no son demasiado extremos.

Por ello, existe falta de consenso respecto a su clasificación como una respuesta fuera del modelo normativo. Esto es, ¿hasta qué punto es habitual excitarse mordiendo o siendo mordido por la pareja?

¿Qué no es una parafilia?

Con la finalidad de determinar si un comportamiento sexual es normal y no se trata de algo atípico o una parafilia, cabe considerar los siguientes criterios:

  • La práctica sexual no ha de ser la única forma que tiene la persona de sentir placer o de alcanzar un orgasmo. En este sentido, la odaxelagnia cubriría tal requisito, ya que lejos de ser un modo exclusivo de excitación, suele tratarse de un complemento a la relación íntima.
  • La atracción no se basa en provocar ningún tipo de daño, físico o psicológico, a las personas implicadas. Por supuesto, este punto se refiere a un perjuicio grave, como el que ocasionaría un sádico con técnicas peligrosas. Pero la odaxelagnia, al consistir en un dolor breve e inofensivo, tampoco se consideraría como una filia según esta condición.
  • Por último, los comportamientos sexuales deben darse de forma consciente y voluntaria por aquellos que participan en el encuentro. Este punto también se cumpliría respecto al placer que sentimos cuando nos muerden, ya que este tiene lugar en el contexto de una relación consensuada, a diferencia de lo que ocurre en muchas parafilias.

Como vemos, en la odaxelagnia están presentes las características de una conducta dentro de la normalidad. Además, también hay que mencionar que son muchas las personas que experimentan tal satisfacción, siendo esta, por tanto, una sensación frecuente entre las parejas.

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¿Por qué sentimos placer cuando nos muerden o cuando mordemos?

Ya desde los tiempos del Kamasutra se sabía que los mordiscos son un elemento esencial del sexo. Pero, ¿por qué algo que a priori provoca dolor puede convertirse en una práctica tan placentera?

La respuesta la encontramos en evidencias como las que señala un reciente trabajo de los doctores Bradley C. Stephan y Fereydoun D. Parsa (Universidad de Hawái).

Y es que, al sentir dolor liberamos endorfinas. Estas son justo las sustancias responsables de todo tipo de placer, no solo del sexual. Es decir, representan también las hormonas que segregamos al hacer ejercicio físico o cuando saciamos el hambre o la sed.

Como neurotransmisores se encargan de que disfrutemos al mantener relaciones íntimas. Por ello, aquellos comportamientos que promuevan su liberación en el cerebro nos harán sentir mejor durante el sexo. Este es el motivo por el que la odaxelagnia llega a ser una parte tan importante del erotismo para algunas personas.

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¿Forma parte la odaxelagnia del BDSM?

El placer que sentimos cuando nos muerden.
La odaxelagnia podría considerarse como un tipo de juego previo.

Por último, cabe comentar que hay quienes relacionan el placer de ser mordidos con el BDSM. Con este término nos referimos al conjunto de prácticas sexuales basadas en el bondage (atar), la disciplina, la dominación, la sumisión, el sadismo y el masoquismo.

Algunos de los fetiches típicos del BDSM se han extendido bastante, como es el caso del spanking (castigo físico), pero otros son menos imitados e inusuales.

En este sentido, tal vez nos preguntemos si la odaxelagnia podría considerarse como un juego más dentro del BDSM.

Los miembros de esta comunidad rechazan dicha idea. El BDSM tiene más que ver con el tipo de relación que se establece entre las personas que con una atracción sexual determinada.

¿Dudas aclaradas?

Con este artículo hemos querido matizar algunas cuestiones en cuanto a ese placer que sentimos cuando nos muerden.

Recuerda que existen ciertos criterios para catalogar a este hábito como una conducta normal, la cual puede figurar entre los gustos de uno mismo y los de la propia pareja.

Identificar y compartir los estímulos con los que disfrutamos es, desde luego, una forma segura de seguir explorando nuestra sexualidad.

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