El optimismo evita problemas cardíacos

2 febrero, 2017
Una actitud positiva nos ayuda a tener mejor salud. Aunque en ocasiones resulte complicado, hay que buscar el lado bueno de cada situación y ver la vida con optimismo

Ser feliz y agradecido es bueno para la salud. A su vez, “ver el medio vaso lleno” en cada situación es favorable para el corazón.

Dejar de lado el estrés es fundamental si queremos vivir más y mejor.

Por ello en este artículo te contamos cómo el optimismo evita problemas cardíacos (entre otras ventajas).

El optimismo cuida el corazón

Mujer feliz

¿Sabías que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo? ¿Y que podríamos evitarlas llevando una vida más sana y tranquila?

Quizás pueda parecer una utopía, pero eso es todo lo que precisamos para gozar de un corazón sano y fuerte.

El cigarrillo, el sobrepeso y el alcohol son los mayores enemigos de este órgano; sin embargo, no son los únicos: el estrés y la depresión son tan dañinos como fumar.

Por ello ser feliz y optimista es el mejor remedio para evitar problemas cardíacos.

Todas aquellas actividades que nos brindan felicidad permiten producir sustancias benéficas (como, por ejemplo, la serotonina) para el cuerpo en general y para el corazón en particular.

Por el contrario la rutina, los problemas y los nervios suben la presión arterial y aumentan la posibilidad de sufrir infartos.

Cuando estamos deprimidos o somos demasiado negativos la química corporal se modifica y “contamina” la sangre incrementando las posibilidades de formar coágulos que tapan las arterias.

Ver también: 7 tips para tener un corazón sano

El optimismo tras un ataque cardíaco

Chica feliz

Es probable que conozcas a más de una persona que haya sufrido un infarto. ¿Qué tenían en común estos seres? Quizás que vivían con prisas, enfadados, preocupados, estresados, etc.

¿Qué sucede entonces cuando se sobrevive a un ataque cardíaco?

Tenemos dos caminos para elegir: continuar con nuestro estilo de vida anterior y aumentar el riesgo de otro infarto, o bien, hacer un cambio rotundo y esforzarnos por ser más saludables y felices.

Si bien el optimismo en sí no extiende los años, es fundamental para la rehabilitación en un paciente con problemas cardíacos.

No se trata de ver todo color de rosas, sino de saber encontrar lo positivo de cada situación. Para comenzar, tendríamos que ser agradecidos por seguir con vida tras un infarto.

Las personas que ven el medio vaso lleno están más dispuestos a enfrentar los problemas y hacerle frente a los cambios indicados por los médicos tras recibir el alta.

Además estos individuos pueden adoptar conductas saludables porque comprenden que las necesitan para vivir.

Cómo tener más optimismo

Cómo tener más optimismo

No es necesario sufrir un ataque cardíaco para ser optimista. Podemos comenzar con pequeñas acciones que se traduzcan en felicidad y en una actitud positiva frente a cualquier cosa.

De esta manera podremos evitar todo tipo de enfermedades, disfrutar de mejores relaciones y gozar de la vida.

El buen estado de ánimo puede mejorar la salud física y también la mental, evita que pesquemos resfriados, reduce en un 50% la posibilidad de sufrir un infarto y nos convierte en personas agradecidas y decididas.

Puede parecer difícil mantener el optimismo entre todo lo malo que nos rodea, pero no lo es.

Tampoco es cuestión de dejar de lado todos los problemas, o no mirar lo que sucede a los demás. Se trata, básicamente, de cómo encaramos la vida y de qué forma le hacemos frente a los problemas.

La actitud positiva se caracteriza por mantener la sonrisa aun en la adversidad. Sirve para gozar de una vida más saludable y plena, tener más energía y conseguir todo lo que nos proponemos.

Algunos consejos eficaces para aumentar el optimismo:

1. Vive el presente

Pensar en exceso sobre el pasado nos trae depresión y sobre el futuro ansiedad. Por ello es mejor vivir en el hoy.

  • Si continuamente mantenemos nuestra atención en el ayer o el mañana es más difícil ser feliz.
  • No disfrutar de los pequeños momentos actuales nos convierte en seres negativos o pesimistas.

Te recomendamos leer: El incienso contra la ansiedad y la depresión

2. Ve lo positivo de todo

Cada cosa que sucede tiene su lado “bueno” aunque no siempre sea tan sencillo de descubrirlo.

En la vida hay momentos malos y otros no tanto. La clave reside en aceptar cada hecho y buscarle aunque sea algo que no conlleve a la depresión, la tristeza o la frustración.

Reaccionar de manera positiva es saludable para el corazón, la mente y el alma.

En lo cotidiano debes aprender a “bucear” entre los acontecimientos para sacar a la luz lo bueno o al menos aquello que te deje una enseñanza para el futuro.

3. Relájate

Mujer relajada tomando sol

Sin necesidad de vivir en el campo o convertirte en un monje budista, existen muchas técnicas y actividades que te pueden proporcionar tranquilidad y bienestar.

Más allá del yoga o la meditación, puedes optar por esos pequeños placeres como son un baño de inmersión, una taza de té frente al fuego, un libro o un paseo con tu mascota.

4. Muévete

Una buena técnica para ser más optimista es hacer ejercicio o al menos “entrar en acción”.

Si no eres una persona demasiado deportista puedes, al menos, bailar en casa, caminar por un parque, jugar con tus hijos o perros, ir andando al mercado o subir por las escaleras en lugar de usar el ascensor.

 

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