Orexina: qué es y cómo funciona

Alicia Romero · 17 enero, 2018
La orexina es una de las principales hormonas implicadas en la regulación del sueño. Su déficit puede conllevar serios trastornos neurológicos como la narcolepsia.

La orexina es un neuropéptido, es decir, una proteína que interviene en el funcionamiento neuronal. Se sintetiza y actúa en el sistema nervioso central, regulando varios procesos celulares.

Se conocen dos tipos de orexina, la orexina A y la orexina B. La orexina A está formada por 33 aminoácidos y la orexina B por 28. Dado que su descubrimiento fue realizado por dos grupos de científicos prácticamente a la vez, se reconoce el nombre que cada uno le dio a la proteína.

Por eso, las orexinas también son llamadas hipocretinas 1 y 2. Al conjunto formado por las estructuras cerebrales que sintetizan hipocretinas y sus receptores se le conoce como sistema hipocretina/orexina. Están descritos dos tipos de receptores para orexinas:

  • Receptor de hipocretina 1/orexina 1
  • Receptor de hipocretina 2/orexina 2, aunque también puede unirse a la hipocretina 1

Inicialmente se pensó que el sistema hipocretina/orexina estaba implicado en la regulación de la ingesta. Sin embargo, actualmente se sabe que, además, la principal función de este sistema es en el control del ciclo sueño-vigilia.

Fisiología del sueño

Los momentos antes de irse a dormir condicionan tu sueño

Aunque pueda parecer que el sueño es un proceso de desconexión y cese de procesos celulares, es un proceso activo muy complejo. Está regulado por multitud de moléculas y neurotransmisores.

De esta forma, en nuestro encéfalo tenemos estructuras encargadas de mantener la vigilia, y otras que inducen el sueño. Esta sucesión de estados a nivel fisiológico se denomina ciclo sueño-vigilia. Es un mecanismo en el que intervienen muchas estructuras cerebrales, de forma que cada ciclo dura 24 horas. Por eso se dice que el ciclo sueño-vigilia sigue el ritmo circadiano (24 horas).

Una de las estructuras cerebrales implicadas en este proceso es el hipotálamo. Existen en él muchos núcleos neuronales, los relacionados con el sueño son dos:

  • Centro de la vigilia: localizado en el hipotálamo posterior.
  • Centro del sueño: se encuentra en el hipotálamo anterior, en la región preóptica.

Aunque se sabe que estos núcleos neuronales son imprescindibles en el ciclo sueño-vigilia, hay muchas otras estructuras cerebrales implicadas. De hecho, estos centros no son más que el inicio de múltiples conexiones neuronales complejas entre estructuras cerebrales relacionadas con el estado de alerta y la somnolencia.

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Funciones de la orexina

Funciones de la orexina

Aunque no es la única, ya hemos comentado que la función primordial de esta proteína es la regulación del ciclo sueño-vigilia. El sistema hipocretina-orexina está implicado en el mantenimiento de la vigilia. Sus niveles están altos de forma característica durante la actividad motora.

En cambio, disminuyen los niveles conforme aumenta la profundidad del sueño. Por eso se cree que participa en el circuito de la vigilia estabilizándolo, favoreciendo conexiones neuronales entre monoaminas, como la dopamina y la noradrenalina, implicadas en el estado de alerta.

Otras funciones de la orexina son:

  • Regulación de la conducta alimentaria
  • Implicación en las conductas de motivación
  • Termorregulación

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Narcolepsia y orexina

Te quedas dormido viendo la televisión

La narcolepsia es una enfermedad neurológica compleja y de gravedad variable. Aparece de forma esporádica, sin apenas relación con la genética. Se considera un trastorno del sueño, ya que la base molecular de la enfermedad orienta hacia una alteración en la regulación del ciclo sueño-vigilia.

Las personas que padecen esta enfermedad tienen ataques de sueño, es decir, se quedan dormidos en situaciones no habituales. A veces estos ataques son desencadenados por estímulos emocionales, como la risa o el llanto. Los ataques de sueño pueden ir acompañados de crisis de cataplejía, que es una pérdida brusca del tono muscular que puede producir la caída de la persona que la sufre.

Otros síntomas comunes en estos pacientes son alucinaciones visuales cuando se están quedando dormidos (alucinaciones hipnagógicas) o al despertarse (alucinaciones hipnopómpicas). También es común la parálisis del sueño, que junto a las alucinaciones, pueden provocar un malestar significativo en estos pacientes. 

Aunque el mecanismo fisiopatológico de esta enfermedad es complejo, parece que está relacionada con un defecto en el funcionamiento del sistema hipocretina/orexina. En estos pacientes, los niveles de estas proteínas pueden llegar a ser indetectables. Como es un sistema que fortalece la vigilia, su alteración hace que los pacientes se duerman, llegando además más rápido a la etapa de sueño profundo o sueño REM.