Ortorexia: la obsesión por la comida sana

21 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva
Las personas que sufren ortorexia se centran exclusivamente en lo que comen; la comida es el centro de sus pensamientos y de su vida. ¿Cuáles son sus efectos negativos? ¡Descúbrelo en este espacio!

¿Has escuchado hablar sobre la ortorexia? Este término puede parecer extraño para muchos; sin embargo, es como se conoce a la obsesión por la comida sana. Si bien el mantener una dieta saludable es una prioridad en términos de salud, llevarlo al extremo acarrea varios riesgos.

A diferencia de otros trastornos alimentarios, la ortorexia está centrada en la calidad de los alimentos, y no en su cantidad. El inconveniente es que conlleva a un control demasiado estricto de la alimentación y de los componentes que la conforman. A continuación, te contamos más al respecto.

¿Qué es la ortorexia u obsesión por la comida sana?

La ortorexia, también llamada «ortorexia nerviosa», es el término empleado para definir a la preocupación obsesiva por la ingestión de alimentos sanos, según un estudio publicado en Federal Practicioner. Quienes la padecen procuran evitar a toda costa los productos alimentarios que contienen colorantes, conservantes, ingredientes modificados genéticamente y cualquier otra sustancia que, a su criterio, considere insana.

A diferencia de otros trastornos de la alimentación, el objetivo de la persona no está centrado en bajar de peso. En su lugar, hay una obsesión con los beneficios de mantener una alimentación saludable y llevar una dieta rigurosa con alimentos «puros». En consecuencia, llega a situaciones de aislamiento social, culpa por no ingerir comida sana y preferencia del ayuno.

Hasta la fecha, esta condición aún es desconocida por muchas personas. Además, ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) la han declarado de manera oficial como un trastorno alimentario.

Rutinas y buenos hábitos alimentarios
Aunque el consumo de alimentos saludables es necesario para evitar enfermedades, la obsesión por comer sano puede traer efectos contraproducentes.

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¿Quiénes son los afectados por la ortorexia?

Cualquier persona puede desarrollar ortorexia; sin embargo, hay mayor vulnerabilidad en aquellos que tienen un carácter demasiado estricto y demasiada autoexigencia. También es frecuente entre quienes gustan de planificar y llevar un control riguroso de su estilo de vida.

Según información relevada por la Fundación Española de la Nutrición, las mujeres son más propensas a padecer este desorden. Además, es común en personas que tienen trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad e individuos que practican algún tipo de deporte.

¿Cuáles son las causas de la obsesión por la comida sana?

Por ahora, no se ha determinado cuál es la causa exacta de la obsesión por la comida sana. Sin embargo, se ha relacionado con la presencia de tendencias obsesivo-compulsivas y antecedentes de trastornos alimentarios. También se cree que un factor de riesgo es tener un nivel socioeconómico más alto.

Fuentes como la revista médica Comprehensive Psychiatry exponen, además, que el perfeccionismo, la ansiedad y la necesidad de control inciden en esta situación. Además, se ha identificado con más frecuencia en profesionales como:

  • Médicos y personal de la salud.
  • Cantantes de ópera.
  • Bailarines de ballet.
  • Músicos de orquesta sinfónica.
  • Atletas.

Síntomas y criterios diagnósticos de la ortorexia

Con el fin de diferenciar la ortorexia de la alimentación saludable, se propusieron algunos criterios para el diagnóstico de este trastorno. Los mismos fueron relevados a través de la revista científica Eating Behaviors, e incluyen lo siguiente:

  • La persona empieza a sentir la necesidad de comer sano y cambiar sus hábitos de alimentación. Así, evade cualquier alimento que considere insano, como los que contienen grasas y azúcares.
  • Los alimentos que elige la persona empiezan a ser más limitados.
  • Con el fin de comer cada vez más sano, el ortoréxico pasa horas investigando, planificando y preparando sus comidas.
  • Al alejarse de sus reglas impuestas, se sentirán culpables.
  • Se enorgullecen de su alimentación, viéndolas como opciones saludables.
  • La mentalidad de comer «saludable » puede llegar a aislarlos de los demás.
  • Cuando la ortorexia se agrava, las personas pueden llegar a excluir sus demás actividades de interés.
  • Presentan problemas médicos, como pérdida de peso excesiva o desnutrición.
  • Su imagen corporal, autoestima, identidad o satisfacción dependen en gran medida del cumplimiento de las reglas dietéticas autoimpuestas. 

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Efectos negativos de la ortorexia

En un principio, el querer adoptar una alimentación sana no tiene por qué representar algo malo. Sin embargo, el problema surge cuando esto se vuelve una obsesión. La ortorexia no solo acarrea efectos en la salud física, sino también a nivel psicológico y social.

Consecuencias físicas

Por ahora, los estudios sobre la ortorexia siguen siendo limitados. Sin embargo, como otros trastornos alimentarios, conlleva a consecuencias en la salud. En particular, al conducir a una dieta restrictiva, puede incidir en la aparición de problemas como los siguientes:

  • Desnutrición.
  • Anemia.
  • Alteraciones del ritmo cardíaco.
  • Problemas digestivos.
  • Deshidratación.
  • Acidosis metabólica.
  • Desgaste óseo.
  • Problemas hormonales.
Efectos negativos de la ortorexia
Obsesionarse por comer sano viene con varios extremos. Por eso, la persona puede llegar a episodios de desnutrición, anemia, entre otros problemas de salud.

Consecuencias psicológicas

Sin lugar a dudas, la obsesión por la comida sana tiene implicaciones psicológicas de cuidado. La persona que vive bajo este trastorno se ve envuelta en lo siguiente:

  • Sentimientos de culpa y autodesprecio.
  • Compulsión hacia la purificación del cuerpo a través de limpiezas y ayunos.
  • Preocupación excesiva por la procedencia de los alimentos.
  • Dedicación de tiempo excesivo a la investigación y clasificación de los alimentos.
  • Reducción del enfoque en el entorno que los rodea.
  • Ansiedad y depresión.

Consecuencias sociales

De acuerdo con una publicación en Eating and Weight Disorders, una persona con ortorexia no gusta perder el control cuando se trata de su alimentación. Son tan estrictos con su forma de comer que prefieren evitar las actividades sociales asociadas con la comida, como cenas familiares o salidas a comer.

Por otro lado, su tendencia a sentir que sus hábitos alimentarios son los mejores complica mucho más las interacciones sociales. Debido a esto, acaban por sufrir aislamiento social.

Tratamiento y prevención de la obsesión por la comida sana

El tratamiento tiene por objetivo reponer las carencias nutricionales en las que ha incurrido la persona al excluir determinados alimentos de su dieta. Así, es necesario instaurar unos hábitos dietéticos correctos y tratar las posibles complicaciones orgánicas derivadas de una alimentación deficiente.

En este sentido, es necesario una educación nutricional basada en las evidencias para que la persona comprenda y cambie sus falsas creencias sobre la dieta. De igual forma, es conveniente adoptar un tratamiento multidisciplinario, de la mano de un médico, un nutricionista y un psicólogo.

Evitar cualquier extremo con la dieta

Como vemos, aunque se trate de alimentación saludable, los extremos con la dieta son perjudiciales. Obsesionarse por comer sano no solo expone la salud, sino que acarrea efectos psicológicos y sociales que afectan la calidad de vida en general.

Por eso, lo ideal es siempre asesorarse con un profesional de nutrición para determinar una dieta acorde a las necesidades de cada uno, sin caer en excesos o descontroles.

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