Paciente tratado con acupuntura auricular permanente

Adrián Pérez · 12 junio, 2019
El Parkinson me había arrebatado la capacidad de fabular

Testimonios como el de José A., a quien diagnosticaron la enfermedad de Parkinson a los 65 años, demuestran cómo las enfermedades neurodegenerativas afectan a la calidad de vida de quienes las padecen.

En su caso, no dudó en ponerse en manos de la acupuntura para hacer frente a esta terrible enfermedad, al igual que lo había hecho tiempo atrás con éxito para tratar su lumbalgia.

Centro de Medicina Neuro-Regenerativa recibe a diario a pacientes de todo el mundo a los que trata con su terapia basada en la acupuntura permanente.

Una acupuntura que se aplica en el pabellón auricular y actúa -como otras técnicas de reflexología- estimulando nuestro organismo a partir de diversos puntos reflejos.

En la oreja, al igual que en la planta del pie, se encuentra representada la totalidad de nuestro cuerpo de modo que a través de ella podemos actuar sobre el Parkinson o sobre cualquier otro trastorno o dolencia.

El gran hallazgo, auspiciado por Centro de Medicina Neuro-Regenerativa y su fundador en Alemania, que ha supuesto un paso más a la hora de aplicar la reflexología auricular es la aplicación de dicho estímulo de manera permanente y con mayor intensidad.

Para ello, se emplean pequeñas agujas de titanio que, implantadas de manera subcutánea en el cartílago de la oreja, actúan continuamente contra la enfermedad y/o el dolor.

Hablamos de auriculoterapia o auriculopuntura permanentes y su eficacia es de por vida.

Enfermedades que no tienen cura

Enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, el Alzheimer o el Síndrome de Piernas Inquietas no tienen cura -desgraciadamente- pero el hecho de mitigar los síntomas es todo un avance a la hora de aportar bienestar e independencia al afectado.

Jose A. es uno de los pacientes de referencia de Centro de Medicina Neuro-Regenerativa que comparte con optimismo su testimonio vital.

En su caso, tras la implantación de las pequeñas agujas -indoloras e inapreciables- la mejoría fue instantánea: “Al salir de la clínica ya caminaba con paso firme; hasta mi voz había cambiado. De hecho, llamé a mi mujer y se sorprendió de la fortaleza que transmitía”.

“Me encanta escribir y el Parkinson me había arrebatado la capacidad de fabular así que, gracias a la acupuntura permanente, pude también volver a hacerlo”.

Más información en www.parkinsonysalud.com