Padres tóxicos: descubre si eres uno de ellos

Marilu Caldera · 9 abril, 2018
La crianza de los hijos constituye un arte. Una buena crianza se logra con el tiempo, los errores y los aprendizajes. Sin embargo, es bueno conocer los errores que como padres tóxicos podemos llegar a cometer.

Una afirmación que muy frecuentemente hacen los padres durante el proceso de crianza es: “Nosotros no somos padres tóxicos”. Lo cierto es que no se nace siendo buen o mal padre. Convertirse en un buen padre implica, como todo en la vida, un proceso de aprendizaje.

Convertirse en padre implica liderazgo, guiar y ayudar a los hijos a que desarrollen una personalidad firma y se hagan personas de bien. El reto yace en lograrlo sin afectar su individualidad y su salud emocional.

Por ello, es importante aprender a identificar las principales características de los padres tóxicos. Así, podremos reconocer si somos uno de ellos o no.

Características de los padres tóxicos

1. Afirman negativamente

Los padres tóxicos suelen decirle a sus hijos afirmaciones negativas, tales como: “No eres bueno”, “El dinero no crece en los árboles” o “Aunque te guste, no te dejará nada bueno”. Este tipo de afirmaciones se convierten en creencias negativas que pasan de generación en generación, causando un daño emocional importante en el niño.

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2. Buscan completar sus metas y sueños no concluidos a través de sus hijos

Madre hablando con su hija de que se va a separar

Los padres tóxicos suelen proyectar en sus hijos las etapas, los ciclos no cerrados, los sueños o las metas que no lograron cumplir, por lo cual buscan (de manera inconsciente) que ellos las terminen haciendo realidad.

3. Sienten un gran descontento

Cuando los padres tóxicos conversan con sus hijos, suelen terminar con alguna frase negativa que los devaloriza. A largo plazo, esa será la imagen que tengan de sí mismos. Ser ofensivo al momento de conversar con tus hijos, te identifica como un padre tóxico.

 4. Tienen una actitud egoísta

Padres egoístas con sus hijos

Los padres egoístas suelen causarle mucho sufrimiento a los hijos, ya que solo piensan en ellos y poco les importa sus necesidades. La prioridad del padre tóxico es él mismo y coloca a los hijos en segundo plano. Esto puede afectar su autoestima y originarle depresión.

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5. Presionan a los hijos a estudiar una determinada carrera

Muchas veces los hijos estudian carreras como administración, medicina o ingeniería, pero no la ejercen. Al transcurrir el tiempo,  se dan cuenta de que cursaron la carrera que sus padres querían estudiar y no pudieron. Cada persona debe edificar su vida con base a sus propios sueños.

6. Ejercen la autoridad en exceso

Padres demasiado críticos

Existen padres inflexibles e intolerantes que llegan a ser agresivos. Los padres que ejercen una excesiva autoridad hacen sentir mal a los hijos, sin importarles sus sentimientos. De esta forma, cuando llegan a la adultez se hacen personas poco alegres y espontáneas.

7. Son excesivamente críticos

Los padres críticos muy pocas veces celebran los logros de sus hijos. No se dan cuentan de que la mayoría de las veces los reprochan, con lo cual aumentan y refuerzan el mal comportamiento. Critican, juzgan, censuran y hasta condenan todas las acciones de los hijos. De esta manera, los hijos se ponen a la defensiva, respondiendo con hostilidad y desconfianza.

8. Son sobreprotectores

Madre orgullosa de su hijo

Es adecuado proteger a los hijos de accidentes o de un amigo que se considere mala influencia. Lo que hace que un padre sea tóxico es cuando la protección se vuelve excesiva. ¿Cómo no dejar salir a los niños a patinar por temor a que tenga un accidente?

No dejarlo ir a una fiesta por considerar que las personas que allí están son malas influencias. Es normal que los padres quieran lo mejor para sus hijos, pero debemos permitir que empiecen a tomar sus decisiones, al igual que se hagan cargo de sus errores.

9. Tienen hábitos poco saludables

Cuando los padres tienen un estilo de vida poco saludable es muy probable que los hijos hereden los mismos hábitos, lo cual les traerá consecuencias a futuro. Por ejemplo, cuando están pequeños y la alimentación suministrada por los padres no es una dieta adecuada, los hijos tenderán a sufrir de sobrepeso.

Conclusión

Se puede decir que los hijos son el reflejo de los padres, su más clara proyección. Por ello, lo mejor que podemos hacer es criarlos con sumo respeto, sin cometer ningún tipo de abuso, procurando ser la mejor versión que como padres podemos llegar a ser.

Si reconocemos que limitamos a nuestros hijos de alguna manera y no permitimos que se desarrollen de manera integral, es porque somos padres tóxicos.