Pan de Dios: un postre brasileño

Maite Córdova Vena · 19 enero, 2019
El pan de Dios es un postre con un sabor digno de su nombre. Es muy fácil de hacer y el secreto de su preparación radica en el amasado y los tiempos de reposo.

Es muy común creer que este maravilloso manjar fue creado para disfrutar el Día de la Pascua de Resurrección cristiana; sin embargo, lo cierto es que era un postre cuyos principales comensales eran los niños, el 1 de noviembre, después de la misa. Ahora bien, con el paso del tiempo el pan de Dios logró conquistar a cada vez más personas.

El pâo de Deus o, en español, o pan de Dios es un postre originario de Portugal. Se trata de un bollo de consistencia ligera y textura esponjosa que lleva por encima un poco de ralladura de coco (un ingrediente que fue añadido posteriormente). Y si bien, como decíamos antes, se solía consumir el Día de Todos los Santos, en la actualidad, se disfruta durante todo el año tanto en su lugar de origen como en países como Brasil y Venezuela, donde se han asentado comunidades portuguesas.

Muchos afirman que a este postre, de más de 200 años de antigüedad, se le añadió coco después de que los portugueses se asentasen en Brasil y comenzasen a asimilar nuevos sabores y asimilarlos en su tradición. No obstante, este dato no ha sido confirmado por los historiadores. Lo que sí es totalmente cierto es que existen varias recetas, que pueden incluir o no, algo de limón o licor

¿Cómo preparar un auténtico pan de Dios?

Ingredientes para la masa (12 unidades)

Huevos y harina en la elaboración del Pan de Dios.
La masa inicial está constituida por mantequilla, harina y leche.
  • Una pizca de sal
  • 1 barra de mantequilla (100 g)
  • 2 huevos medianos
  • ¾ taza de azúcar (15o g)
  • ½ taza de leche (125 ml)
  • 4 tazas de harina de trigo sin levadura (480 g)
  • 2 cucharadas de levadura de panadería fresca (30 g)
  • Opcional: ralladura de limón o naranja, 3 cucharadas de ron (45 ml), esencia de vainilla.

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Ingredientes para la cobertura

  • 1 huevo mediano
  • 1 taza de coco rallado (100 g)
  • 2 cucharadas de azúcar glas (30 g)
  • 2 cucharadas de azúcar blanco (30 g)

Preparación de la masa

  1. Colocamos la leche en un recipiente refractario y la calentamos en el microondas durante un par de minutos. No hace falta que hierva, solo que esté tibia.
  2. Con la leche tibia, hidratamos la levadura de panadería. Removemos con una cuchara para ayudar a que se integre con la leche. Seguidamente, agregamos media taza de harina (60 g).
  3. Batimos a mano hasta obtener una mezcla homogénea, sin grumos. Tapamos el recipiente y dejamos reposar durante 10 o 15 minutos.
  4. Mientras tanto, colocamos la mantequilla en un recipiente refractario y la derretimos en el microondas.
  5. Aparte, colocamos la harina en un recipiente dejando un espacio en el centro para colocar allí los dos huevos cascados (y sin batir) y la mantequilla derretida. Agregamos también el azúcar y la levadura que preparamos anteriormente.
  6. Procesamos con la batidora de mano para formar una masa. Formamos una bola y la dejamos reposar a temperatura ambiente, cubierta con un paño de tela, durante un par de horas. Durante este tiempo, la masa aumentará de tamaño.
  7.  Una vez transcurrido el tiempo de reposo, procedemos a espolvorear ligeramente con un poco de harina la superficie donde vamos a amasar.
  8. Amasamos durante unos 5 minutos, aproximadamente, para darle flexibilidad. Debe estar lo bastante suave para que sea fácil de manipular.
  9. Ahora, en el centro de la masa, abrimos un agujero (no demasiado profundo) y colocamos allí la pizca de sal. Cerramos y volvemos a amasar durante otros 5 minutos, de forma constante.

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Preparación de los panes

Coco y polvo de coco.
Entre sus elaboraciones más diversas, encontramos las que incluyen coco y las que no.
  1. Separamos varias partes de masa y formamos pequeñas bolas (del tamaño de la mano). Luego, con un ligero toque, las aplanamos un poco para darle el aspecto de bollo. Reservamos.
  2. Para preparar la cobertura, mezclamos en un bol un huevo cascado (sin batir), el azúcar blanco y el coco rallado. Refrigeramos hasta que sea el momento de utilizar.
  3. Colocamos papel vegetal sobre una bandeja de horno y a su vez, precalentamos el mismo a 180 ºC.
  4. Posamos los panes a lo largo de la bandeja y pincelamos con un huevo batido. Inmediatamente, añadimos la mezcla de coco, azúcar y huevo por encima (con 1 cucharada por panecillo es suficiente). Es necesario que repartamos la mezcla de coco de forma que no se caiga del pan.
  5. Llevamos al horno durante media hora. Una vez estén dorados, extraemos y espolvoreamos con el azúcar glas.

Se pueden servir en caliente o una vez se hayan enfriado. Todo dependerá de nuestro gusto. Por otra parte, hay que señalar que, en Venezuela, se suele disfrutar del pan de Dios con café o bien, rellenos de queso de vaca (bajo en sal). Algunas personas los preparan rellenos de crema y otros con mermelada. No obstante, si bien estas opciones son deliciosas, pueden resultar algo empalagosas si no estamos acostumbrados.