Prepara un pan de espiga, integral y saludable

Maite Córdova Vena · 30 enero, 2019
El pan de espiga es una de esas preparaciones que lucen mucho a la hora de servirlas en la mesa y que podemos elaborar en casa con ingredientes saludables.

Un pan de espiga se refiere a un tipo de corte en específico que se realiza sobre el pan. Consiste en formar una barra y cortar la masa de la misma con forma de espiga de trigo para que, al servirse, luzca como tal y resulte llamativa. Por supuesto, el corte ayuda a visualizar de una manera mucho más sencilla las porciones para cada comensal, ya que se separa fácilmente por gajos de tamaño pequeño o mediano.

Ahora bien, en lo que respecta a los ingredientes, el pan de espiga evidentemente admite una gran variedad. Se puede preparar con masa básica, como cualquier barra de pan, o bien podemos realizar nuestras propias versiones de pan integral. El único aspecto que debemos tener en cuenta es que, según el conjunto de ingredientes que seleccionemos, el tiempo de cocción y la estructura de la miga variará.

Pan de espiga integral, sin levadura

Diferentes tipos de harinas sobre una cuchara.
Según los ingredientes que usemos, variarán las condiciones del cocinado y el resultado final.

La siguiente receta de pan de espiga está hecha a partir de masa madre: una mezcla de harina integral o de centeno y trigo. Por ende, no contiene levadura. El resultado es crujiente por fuera y suave por dentro. Por otra parte, está pensado para consumirse en un lapso de tiempo breve (no mayor a 5 días). Lo mejor es que no necesita muchos ingredientes, aunque ciertamente se trata de una preparación larga, tal y como podremos ver a continuación.

Ingredientes

  • ½ taza de masa madre de harina integral (90 g)
  • Agua (la cantidad necesaria)
  • Aceite de oliva (la cantidad necesaria)
  • 1 cucharadita de sal (5 g)
  • 2 tazas de harina media fuerza (240 g)
  • ½ taza de mezcla de semillas (chía, sésamo, lino, pipas de girasol, etc.) (75 g)
  • Opcional: nueces trituradas.

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Preparación de la masa

  1. En un bol amplio mezclamos la harina de media fuerza y el agua hasta conseguir una masa homogénea. A continuación, amasamos para darle la flexibilidad necesaria.
  2. Tapamos la masa con un paño de tela y dejamos reposar durante una hora.
  3. Una vez transcurrido el tiempo, destapamos la preparación y le agregamos la masa madre, la pizca de sal y la mezcla de semillas. Amasamos para integrar bien todos los ingredientes y dejamos reposar unos 5 minutos antes de repetir el procedimiento. En total, deberemos amasar unas 3 veces.
  4. A continuación, engrasamos un recipiente con un poco de aceite de oliva y colocamos la masa allí durante un par de horas, a temperatura ambiente y con tapa, para que se fermente y crezca.
  5. Llevamos al refrigerador y la dejamos reposar todo un día. Posteriormente, la dejamos crecer a temperatura ambiente durante unas 2 o 3 horas. Reservamos hasta que llegue el momento de hornear.

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Diseño y horneado del pan

Pan de espiga.
La apariencia de espiga le da un aspecto apetitoso y original.
  1. Enharinamos la superficie de la mesa y volcamos la masa. A continuación, dividimos en tres porciones iguales.
  2. Tapamos nuevamente con un paño de tela y dejamos reposar durante 20 minutos.
  3. Al finalizar este tiempo, procederemos a aplanar cada una de las porciones, con cuidado, y a plegarlas sobre sí mismas varias veces.
  4. A continuación, amasamos de tal forma que comencemos a darle longitud a la barra. Presionamos para formar picos.
  5. Espolvoreamos con harina la superficie y volvemos a dejar reposar para que aumenten su tamaño (2 horas, aproximadamente). Mientras tanto, precalentamos el horno a 230 ºC y engrasamos una bandeja de horno.
  6. Realizamos cortes a lo largo de las barras (no demasiado profundos) para crear la forma de la espiga de trigo. Seguidamente, las colocamos en la bandeja con un fondo de agua hirviendo (una taza) e introducimos al horno.
  7. Horneamos a 230 ºC durante 10 minutos, con calor por debajo. Luego, bajamos la temperatura unos 10 ºC y dejamos hornear otros 10 minutos con calor por arriba.
  8. Encendemos el aire y dejamos en el horno durante 5 minutos para que la corteza quede crujiente.
  9. Apagamos el horno, abrimos y dejamos enfriar nuestros panes de espiga a temperatura ambiente durante 10 o 15 minutos.

¿Cuándo se puede servir?

Una vez lo tengamos preparado, el pan de espiga se puede servir siempre que lo deseemos. Luce muy bien en ocasiones especiales, como puede ser un evento o una reunión familiar a modo de acompañante para picar aperitivos (quesos, embutidos, frutas, vinos, etcétera). También podemos servirlo a la hora de disfrutar de un entrante (como puede ser una sopa o una crema).