Pancreatitis: síntomas y tratamiento

María José · 30 diciembre, 2017
La pancreatitis puede deberse a multitud de factores que, de forma general, conducen a la destrucción de las células pancreáticas lo que ocasiona la inflamación del órgano.

La pancreatitis hace referencia a una inflamación del páncreas, órgano implicado en la digestión de las grasas, que puede ser crónica o circunstancial. En el presente artículo se analiza más detenidamente la enfermedad.

¿Qué es el páncreas?

El páncreas es un órgano abdominal de color amarillo y aspecto esponjoso, situado a la izquierda del hígado. Funcionalmente, se divide en páncreas exocrino y páncreas endocrino.

  • Las células exocrinas secretan enzimas digestivas que pasan al intestino delgado y participan en la digestión de los alimentos.
  • Las células endocrinas producen y secretan hormonas al torrente sanguíneo, como insulina, glucagón y otras hormonas. Si el páncreas endocrino no funciona correctamente pueden surgir determinadas enfermedades como la diabetes.

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¿Qué es la pancreatitis aguda? ¿Y la crónica?

Pancreatitis alcohólica

La pancreatitis aguda es una inflamación del páncreas que se produce de manera brusca, englobada dentro del páncreas exocrino. Se produce como consecuencia de un bloqueo en la secreción de enzimas digestivas que quedan retenidas y se van acumulando. Finalmente, todas estas sustancias acaban destruyendo las propias células pancreáticas.

La pancreatitis crónica es una inflamación progresiva del páncreas. El daño pancreático destuye las células, provocando un síndrome de maldigestión y un aumento del azúcar en sangre.

¿Qué produce el daño pancreático?

  • Cálculos biliares. Aunque se originan en la vesícula biliar, pueden desplazarse hasta bloquear el conducto pancreático, impidiendo así la secreción enzimática. Los cálculos biliares son la causa más común de pancreatitis aguda.
  • Consumo excesivo de alcohol. Es responsable de parte de los cuadros agudos, y de hasta el 70% de los cuadros crónicos.

 Los cálculos biliares y el consumo excesivo de alcohol son responsables del 80% de los casos de pancreatitis aguda. Por otro lado, otras causas mucho menos frecuentes de pancreatitis aguda son:

  • Yatrogénica. En este caso, se debe en la mayoría de los casos a una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Es una prueba de imagen para estudiar los conductos biliares y pancreáticos.
  • Por un exceso de triglicéridos en sangre, consecuencia de un exceso de grasas en la dieta.
  • En casos muy raros: infecciones, traumatismos, alteraciones metabólicas o algunos fármacos.
  • Hay hasta un 10% de los casos en los que no se identifica la causa (idiopática).

En los casos de pancreatitis crónica, las causas más frecuentes son:

  • De origen hereditario
  • La fibrosis quística, que es la causa más frecuente de pancreatitis crónica en niños.

Patogenia

Consejos-para-cuidar-la-salud-del-páncreas

Como consecuencia del bloqueo en la secreción, los cimógenos, los precursores inactivos de las enzimas, no pueden liberarse. Los cimógenos pasan al interior de los lisosomas, los compartimentos celulares donde se produce la digestión celular. En el interior de los lisosomas se produce la activación de estos por las hidrolasas. En primer lugar, se produce el paso de tripsinógeno en tripsina. A su vez, la tripsina da pie a una cascada de activación de precursores.

Las enzimas ya activas siguen sin poder liberarse, por lo que acaban provocando la autodigestión de las propias células. Se produce entonces la inflamación y la necrosis del páncreas, afectándose también la grasa que la rodea. Al destruirse las células, las enzimas pasan al torrente sanguíneo, aumentando su concentración normal, razón por la que pueden determinarse en una analítica.

El mayor riesgo es que se produzca un síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, afectando a otros órganos.

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Manifestaciones clínicas

En la pancreatitis aguda, los síntomas son mucho más llamativos:

  • Dolor abdominal “en cinturón”. El dolor se irradia a la espalda y al costado derecho. Mejora en posición fetal o sentándose y se agrava tumbándose.
  • Náuseas y vómitos muy abundantes.
  • Abdomen en tabla a la exploración física.
  • Fiebre, deshidratación y taquicardia.
  • Puede haber ictericia.

En la pancreatitis crónica, los síntomas son mucho menos llamativos. Además del dolor, en estos casos, es muy característica la pérdida de peso. Se debe al cuadro de maldigestión que se instaura como consecuencia de la alteración de la secreción pancreática. Se acompaña de deposiciones que flotan (por el exceso de grasa), espumosas y malolientes.

Diagnóstico

Patogenia

  • Analítica. Mediante una analítica puede determinarse un aumento de las enzimas pancreáticas amilasa y lipasa en sangre.
  • Exploración física. Mediante la exploración puede detectarse rigidez abdominal y abolición de los ruidos intestinales.
  • Pruebas de imagen. Mediante un TAC puede comprobarse el grado de necrosis pancreática, así como descartarse otras patologías. Mediante una ecografía puede estudiarse el conducto, la existencia de posibles cálculos … 

En los casos de pancreatitis crónica, las pruebas no son tan reveladoras. En la mayoría de los casos no se detecta alteración enzimática en las analíticas, por lo que el diagnóstico debe apoyarse fundamentalmente en las pruebas de imagen.

 Diagnóstico diferencial

 Entre otros procesos, deben descartarse las causas más comunes de dolor abdominal:

  • Embarazo ectópico. En mujeres en edad fértil, con dolor abdominal agudo y muy intenso.
  • Colecistitis aguda. Se trata de la inflamación de los conductos biliares. El dolor se localiza preferentemente en el abdomen derecho, y aumenta después de las comidas, sobre todo si son copiosas.
  • Isquemia mesentérica. Se trata de la interrupción del flujo sanguíneo en las arterias intestinales. Es un cuadro muy doloroso y muy grave. 
  • Infarto de miocardio. El infarto de la cara diafragmática del corazón puede cursar con sintomatología abdominal, como dolor y vómitos.
  • Obstrucción intestinal. Salvo en casos graves, no cursa con síntomas marcados.

Tratamiento

Uso de antibióticos

Dependerá de la gravedad de la pancreatitis. Los tratamientos convencionales son:

  • Tratamiento de soporte. Hidratación muy intensa durante las primeras 48 horas y oxígeno. Dieta absoluta (suspensión de la ingesta durante los dos primeros días) y analgesia con meperidina. En los casos leves es suficiente con estas medidas.
  • Antibióticos, en concreto imipenem, en casos de infección de las zonas necróticas del páncreas.
  • Sonda nasoyeyunal. Al menos durante los primeros 2 o 3 días. Tan pronto como el paciente tolere y no tenga dolores, se recomienda pasar a dieta oral.

Es necesario tratar las causas concretas de la pancreatitis. Así, en los casos en los que se deba a un exceso de triglicéridos, debe instaurarse un tratamiento hipolipemiante. Si hay una obstrucción, debe realizarse una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica para desobstruir las vías. La cirugía está indicada en caso de:

  • Necorisis pancreática infectada
  • Abscesos
  • Aparición de quistes