Parásitos gastrointestinales: qué son y qué provocan

Pese a los avances en la información de la prevención y control de parásitos gastrointestinales, aún hoy en día, esta condición ha afectado en mayor o menor medida al 85% de la población. Así que ante la pregunta de ¿tengo un parásito?, la respuesta sigue siendo desconocida de forma inmediata, pero a juzgar por las estadísticas, es muy posible que tenga varios de ellos en su cuerpo.

Es común que haya gente infectada con algún tipo de parásito que no están siguiendo ningún tratamiento antihelmíntico adecuado. Así que, ahora que está demostrado que los modos de curación holística son eficaces, es el momento de alejar a los parásitos gastrointestinales de nuestro cuerpo con métodos alternativos, más seguros y amigables con nuestros cuerpos.

Causas de los parásitos gastrointestinales

Aquellos que comen habitualmente en restaurantes son propensos a tener parásitos gastrointestinales, así como los que trabajan con animales sin condiciones de limpieza total. Hay parásitos que son zoonéticos, es decir, que pueden vivir tanto en animales como en personas y se transmiten por el contacto directo con el animal enfermo. A veces pasan desapercibidos por largos periodos de tiempo, ya que sus síntomas se suponen causa de otras enfermedades.

A priori no se considera normal tener parásitos, por eso hay una amplia gama de dolencias que se atribuyen a otras causas y en consecuencia, los sanadores holísticos recomiendan hacerse una limpieza utilizando medios orgánicos.

Los problemas causados por los parásitos gastrointestinales

Nervios estomago

Los casos de infestación por parásitos gastrointestinales en humanos pueden ser terribles y definitivamente dañan la salud provocando los siguientes síntomas:

  • Distensión. Distensión de la pared intestinal por la presencia de parásitos que necesitan principalmente una gran cantidad de desechos intestinales para aumentar su población. Las molestias suelen aparecer al mes del contagio aunque pueden parecer síntomas de una mala alimentación.
  • Calambres intestinales. Hay gusanos que pueden provocar cólicos intestinales de forma intermitente, ya que se adhieren a las paredes y succionan, causando estrés y exceso de trabajo al intestino. Se puede optar por usar un laxante natural.
  • Debilidad. El anfitrión del parásito se va debilitando gradualmente y siente fatiga debido a que este último absorbe nutrientes. Al inicio podría parecer que se trata de una deficiencia de vitaminas que buscamos sustituir naturalmente, pero que no mejora a pesar de los cambios de alimentación o de incluir suplementos alimenticios en nuestra dieta.
  • Anemia. En algunos casos los gusanos causan pérdida de nutrientes en sangre.
  • Tos. Hay otros parásitos que se establecen en los pulmones. Estos son transmitidos generalmente por animales y provocan deficiencias respiratorias que en ocasiones van acompañadas de vómitos, que pueden llegar a confundirse con los síntomas del asma.

Los cuidados contra los parásitos gastrointestinales

Aunque los problemas que presentan los parásitos gastrointestinales son desapercibidos en un inicio, podemos hacer bastante para evitar que estos seres infecten nuestro cuerpo. Lo primero es llevar una alimentación sana con productos bien lavados y desinfectados. Además, es importante cocinar los productos animales (pescados, mariscos, carnes, etc.).