Mi pareja no me acaricia como antes

14 Agosto, 2019
Este artículo ha sido escrito y verificado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
Con el transcurso del tiempo, en ocasiones, las manifestaciones de cariño propias del inicio de muchas relaciones pueden disminuir.

Cuando se inicia un romance, las manifestaciones de cariño en la pareja se hacen presentes a cada momento. Los besos, las caricias y, en general los gestos de amor (e incluso de dese) no se escatiman en absoluto.

Ahora bien, es posible que después de un tiempo, la frecuencia de ese tipo de manifestaciones disminuya; y no necesariamente por falta de afecto. En realidad, esto puede ocurrir por diversos motivos. Además, hay que recordar que el hecho de que las cosas cambien, no quiere decir que esto sea para mal. A menudo, se trata del proceso de evolución natural.

Ahora bien, cuando las caricias, los besos y las demás demostraciones de afecto comienzan a ser cada vez más y más escasas, al punto de causar malestar e incomodidad, es normal llegar a preguntarse: ¿por qué mi pareja ya no me acaricia como antes?

Posibles causas por las que se pierde la pasión

En determinadas ocasiones, los motivos pueden estar relacionados con el estado anímico o de salud de la persona. Aunque también puede deberse, por ejemplo, a la propia situación de la pareja.

Problemas de salud

Algunas enfermedades crónicas pueden desarrollar a consecuencia de las mismas una disminución del apetito sexual. Por ejemplo, la obesidad o la diabetes pueden dar lugar a esta situación. Conversar sobre el tema puede ayudar a la pareja a retomar a ciertas demostraciones amorosas. Si el problema persiste, se aconseja iniciar una terapia.

Del mismo modo, hay que tener en cuenta ciertas enfermedades psicológicas. Una persona que esté atravesando un cuadro depresivo, posiblemente, tienda a evitar las relaciones íntimas.

En estos casos, es importante tener paciencia, ser un apoyo para la pareja y ayudar a superar el momento. Es importante acudir a un especialista para tratar adecuadamente el problema. La depresión es una enfermedad grave que puede acarrear graves consecuencias.

Del mismo modo, existen ciertos medicamentos cuyos efectos secundarios pueden provocar una disminución del apetito sexual. En ocasiones, pueden provocar cansancio, alterar el ánimo, con lo que la persona no se encontrará en estado óptimo.

Cómo ayuda una terapia de pareja.

Por último, es importante tener en cuenta el insomnio. Este problema puede llegar a alterar el organismo de forma que cuerpo y mente se encuentren en mal estado. La persona que no puede descansar adecuadamente generalmente tiende a presentar un ánimo irritable e irascible.

De nuevo, es importante recordar que en estos casos lo más recomendable es buscar la ayuda de un especialista.

Descubre: ¿Qué hacer cuando tu relación de pareja te aburre?

Otras causas relacionadas con la pareja

En ocasiones, la monotonía y la rutina pueden llegar a consumir a la persona. Tanto en el día a día como en los hábitos dentro de la misma pareja. Igualmente, cuando la pareja mantiene los mismos hábitos sexuales se puede correr el riesgo de caer en el aburrimiento.

Es bueno intentar revertir esta situación. Lo más recomendable es pedir ayuda profesional. Así mismo, comenzar a ser creativos y entregarse a las fantasías puede ayudar a revivir la pasión.

Del mismo modo, algunas personas no encuentran las palabras o el valor para expresar verbalmente que ya no quieren mantener una relación amorosa. En algunos casos, los hombres tienden a expresar menos sus sentimientos. Comprenden que no sienten lo mismo que al principio pero les puede costar más que a las mujeres explicarse.

El embarazo, un caso excepcional

En algunos casos, los futuros papás, especialmente los primerizos, pueden sentir miedo al contacto sexual. A veces, temen hacerle daño al bebé o a la embarazada.

En estos casos, es una buena opción que la pareja acompañe a la embarazada a la consulta ginecológica. De este modo podrá despejar las dudas y tranquilizase. Finalmente, se podrá incentivar poco a poco a la persona a retomar la actividad sexual.

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