El parto en el que el bebé viene de nalgas

Se estima que entre 3 y 4 casos de 100, son partos en el que el bebé viene de nalgas. Aunque este tipo de parto suele tener mayores riesgos de salud, la comunidad médica los atiende con éxito.

¿Sabías que existen distintos tipos de parto, dependiendo de la postura del bebé? Dichos casos no son muy comunes y con mayor riesgo, en especial el parto en el que el bebé viene de nalgas.

Generalmente, los bebés por sí solos cambian su ubicación en el vientre de la madre semanas antes de nacer, colocando su cabeza cerca del canal de parto. No obstante, existen algunos casos en los que los bebés no se posicionan correctamente.

Cómo es el parto en el que el bebé viene de nalgas

El parto en presentación pélvica es aquel en el que las nalgas, las rodillas o pies del feto pasan a través de la pelvis materna antes que la cabeza del pequeño. Dentro del parto en el que el bebé viene de nalgas, se han determinado variantes de los casos.

Podálica franca

La posición franca es la más frecuente entre las modalidades podálicas. En ella, las nalgas del bebé no nacido se encuentran hacia la dirección de la pelvis de la madre; sus rodillas se posicionan casi frente a su rostro y los pies se encuentran casi a la altura de su cabeza. Es como si el pequeño se doblara para alcanzar su cabeza con los pies.

Posición podálica franca en la que el bebé viene de nalgas.

Podálica incompleta

Es la segunda modalidad con mayor incidencia. En este caso, un pie o rodilla se encuentran contraídos hacia el cuerpo del bebé; mientras que el lado contrario se halla extendido, listo para pasar por el canal del parto.

Podálica completa

Este tipo de posición es la menos frecuente. Ocurre cuando el feto cruza las piernas y pies, pero siempre por arriba de las nalgas.

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¿Cesárea o parto vaginal?

Aún con el bebé en posición pélvica se puede desencadenar el trabajo de parto. Sin embargo, la vía del parto dependerá del estado de la salud del bebé, así como de la madre.

En algunos países, los partos en los que el bebé viene de nalgas han sido protocolizados para realizarse por cesárea. No obstante, en algunas instituciones atienden el parto podálico por vía vaginal con éxito, siempre y cuando se cumplan con ciertos criterios de selección. Por ejemplo, que el feto presente un crecimiento adecuado y un peso estimado menor a 4000 gramos.

De acuerdo con los expertos, la incidencia de este tipo de parto oscila entre un 3 a 4% de los nacimientos. Es decir, de cada 100 niños, 3 o 4 vienen al mundo por medio del tipo de parto en el que el bebé viene de nalgas.

Razones del parto en el que el bebé viene de nalgas

Es cierto que, durante los inicios de la gestación, la presentación pelviana es común en un buen número de casos. No obstante, esta posición puede invertirse alrededor de las 28 o 32 semanas de gestación; aunque la probabilidad para identificarla es baja, pues se detecta en solo un 7 a 15% de los casos.

Mujer embarazada.

Por otra parte, como se ha mencionado antes, poco se sabe por las causas directas del acomodo inverso del bebé. Sin embargo, la aparición de la presentación podálica suele relacionarse con factores maternos, placentarios y fetales.

Con respecto a los factores maternos, la edad materna avanzada, cesárea anterior; desproporción entre el feto y región pélvica; tumoraciones pélvicas o anomalías congénitas figuran como posibles causas asociadas con la posición podálica.

En lo relacionado a las causas placentarias, encontramos factores como el cordón umbilical corto o doble circular de cordón alrededor del cuello. Asimismo, sobre los factores fetales, el bajo peso al nacer, anomalías congénitas, embarazo múltiple, prematuridad o muerte fetal suelen ser las causas de la posición pélvica del bebé.

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Cómo identificar el parto podálico

Es importante realizar un examen físico, junto con otros estudios para determinar si el parto en el que el bebé viene de nalgas es de esta clase o no. No obstante, es posible obtener un diagnóstico con mejores resultados por medio de la ecografía.

Realizar ecografías periódicas.

Asimismo, se recomienda realizar dicha revisión preferentemente a la semana 32 o en el último trimestre. En esta etapa, el bebé no nacido gana más peso. Por lo tanto, ocupa mayor espacio en el útero de la madre y es más difícil que pueda girar su posición.

Repercusiones para la salud

De acuerdo con un sitio especializado en medicina, la mortalidad durante el periodo perinatal de los bebés con una posición pélvica puede incrementar de dos a cuatro veces si se le compara con los bebés que nacen normalmente; es decir, en posición cefálica.

Por otra parte, los defectos de nacimiento son comunes entre los bebés que nacen de nalgas. De hecho, existe la hipótesis de que esta sea la razón por la que el bebé no haya cambiado a posición cefálica para el parto. Por tal motivo, es vital revisar la salud del pequeño de manera sistemática para evitar riesgos.

Recomendaciones

Un parto en el que el bebé nace de nalgas suele conllevar más riesgos que un parto cefálico. En estos casos, es muy importante que, tanto la mujer como su pareja estén informados sobre los riesgos y beneficios del parto por vía vaginal o abdominal; así como estar en constante comunicación con su médico.