Pasos para sustituir una sonda de gastrostomía

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 5 febrero, 2019
Andrea Flores · 2 abril, 2019
La sonda de gastrostomía se utiliza para proporcionar alimento directamente al estómago de los pacientes que no pueden llevar a cabo la digestión normal.

La gastrostomía es un procedimiento quirúrgico en la cual se coloca una sonda en el estómago. Esta intervención se hace con cirugía mínimamente invasiva, en concreto con técnicas de endoscopia, por lo que también puede denominarse gastrostomía endoscópica percutánea o simplemente utilizar las siglas GEP.

La introducción de una sonda en el estómago permite proporcionar alimento de manera segura a pacientes que no puedan llevar a cabo la función digestiva con normalidad.

Es muy frecuente que se utilice en pacientes con disfagia (típico de la ELA), es decir, con dificultad para tragar el bolo alimentario. Pero también en personas que han padecido ictus o cualquier otro proceso que condicione un daño neurológico.

Si comparamos la gastrostomía endoscópica percutánea con la sonda nasogástrica (la que se coloca desde la nariz al estómago) encontramos muchas ventajas. En primer lugar, la reducción significativa de complicaciones. Como es el caso de las infecciones o las lesiones asociadas a la faringe por el roce del tubo.

Al omitir la mayor parte del recorrido del tubo digestivo, la seguridad para el paciente aumenta, y también mejora su esfera psicológica dado que es más discreto emplear GEP. Especialmente en el caso de pacientes jóvenes que suelen estar preocupados por la limitación estética que supone una sonda nasogástrica.

Pasos en la sonda de gastrostomía

¿Cómo se coloca?

Enfermero aplicando un sondaje nasogástrico a una señora mayor.
La sonda gástrica aporta grandes ventajas, tanto médicas como estéticas, para el paciente en comparación con la alternativa nasogástrica.

Como hemos comentado anteriormente, se trata de un proceso bastante sencillo. En primer lugar, se administra una solución intravenosa para sedar al paciente en la sala de endoscopias. Se localiza cuál es la región del abdomen más apropiada en función de los resultados de la endoscopia y se desinfecta con cuidado.

A continuación, se anestesia esa zona de manera local y se procede a realizar la incisión en la pared abdominal. Es un corte pequeño, más o menos de 1 cm, por lo que la recuperación es rápida y con pocos riesgos.

Acto seguido, se introduce un trocar hasta el estómago con alambre en el endoscopio a modo de guía. El trocar es una especie de aguja hueca capaz de penetrar el estómago y llegar hasta el interior del órgano.

Por último, se retira el endoscopio arrastrando el alambre hasta la boca del paciente y se coloca la sonda que saldrá por la incisión abdominal. Para mayor seguridad, los fabricantes incluyen un balón que se infla para evitar que la sonda pueda desplazarse. Así, queda sujeta y se puede tapar con comodidad.

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¿Cuándo hay que sustituir la sonda de gastrostomía?

La sonda de gastrostomía es un procedimiento bastante seguro. No obstante, al tratarse de pacientes que requieren nutrición enteral de manera prolongada puede haber complicaciones que obliguen a retirarla.

Sin lugar a dudas, la complicación más frecuente es la infección. Puede ser una infección del orificio de gastrostomía en la pared abdominal o del tubo de la propia sonda. De cualquier modo, es obligatorio retirarla e iniciar una pauta antibiótica para erradicar la infección antes de que se produzca un cuadro de shock séptico.

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¿Cómo se sustituye una sonda de gastrostomía?

Médico colocando una sonda gástrica
La principal causa de sustitución de la sonda de gastrostomía es la infección.

En primer lugar, hay que esterilizar y desinfectar el campo sobre el que se va a trabajar y se desconecta la nutrición para que la sonda quede limpia.

A continuación, se comprueba que el balón de la sonda que se va a colocar funciona correctamente. Para ello se introduce agua estéril en la válvula para inflar el balón. Si este se hincha correctamente y no hay fugas podemos utilizarla.

Se limpia con cuidado la zona en torno al orificio de la sonda estomacal del paciente y se desinfla el balón que impedía que la gastrostomía se saliese. Ahora que la sonda ya no funciona y no está sujeta puede retirarse tirando con firmeza con una mano mientras con la otra se presiona el abdomen.

Por último, se introduce la nueva sonda por el mismo agujero de gastrostomía. Lo ideal es que el tubo forme un ángulo recto respecto al abdomen para que sea más fácil de colocar.

Finalmente, se infla el balón para que la sonda nueva quede fijada y se tira con cuidado hasta que haga tope contra la pared gástrica. Siempre hay que desinfectar al terminar este proceso para asegurarse de que la nueva sonda no se infecta.